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“El fin de la dictadura de Cuba tiene que ver con la cuestión biológica”

MIAMI.- Aznar no se ha caracterizado en su trayectoria por las medias tintas. Guste o no, tiene claro lo que piensa y lo que dice. Así lo hizo en su entrevista en DIARIO LAS AMÉRICAS. Además de pronosticar el fracaso de las negociaciones entre EEUU y Cuba –“no creo en la conversión de los Castro”-, exigió a Nicolás Maduro la liberación del opositor Leopoldo López y acusó al régimen chavista de estar vinculado con el narcotráfico, de dar cobertura al terrorismo de ETA y de financiar a Podemos.


EXCLUSIVA | 23 de febrero de 2015

“Podemos es un movimiento totalitario y populista financiado por el chavismo”
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Según José María Aznar algunos de los dirigentes de Podemos son puramente comunistas, son puramente marxistas y populistas. Es decir, todo lo que ha sido un gran fracaso en la historia y todo lo que es absolutamente inconveniente con la situación actual en los países europeos.

MIAMI.- MANUEL AGUILERA/ DIRECTOR DE DLA

Entrevistar a José María Aznar (61 años) mientras el Real Madrid juega un partido de Champions League no es una tarea fácil.  Animado quizás por los goles del equipo de sus amores frente al Schalke 04, el expresidente del Gobierno español fue alejándose del sonido del televisor para adentrarse en una combativa conversación política. Aznar no se ha caracterizado en su trayectoria por las medias tintas. Guste o no, tiene claro lo que piensa y lo que dice. Así lo hizo en su entrevista en DIARIO LAS AMÉRICAS. Además de pronosticar el fracaso de las negociaciones entre EEUU y Cuba –“no creo en la conversión de los Castro”-, exigió a Nicolás Maduro la liberación del opositor Leopoldo López y acusó al régimen chavista de estar vinculado con el narcotráfico, de dar cobertura al terrorismo de ETA y de financiar a Podemos.

(FOTO JJ BLANCO)

Esta semana se ha cumplido un año del encarcelamiento de Leopoldo López, ¿cómo valora la situación del opositor venezolano?

Yo reclamo la liberación inmediata de Leopoldo López. Lo reclamo porque es mi obligación democrática y por solidaridad con todos los demócratas venezolanos. Lo que espero y deseo es que cada vez haya más gente en el mundo que se sume a estas voces que desde hace tiempo reclamamos su libertad. Esta situación es -desde el punto de vista del respeto a  los derechos humanos y del respeto a un estado de derecho- totalmente inaceptable.

¿Y qué se puede hacer desde fuera de Venezuela para que el Gobierno de Maduro dé el paso de la liberación?

Yo voy a seguir apoyando la posición democrática venezolana y
muy especialmente a aquellas personas que son detenidas arbitrariamente y que sufren privación de libertad como es el caso de Leopoldo López. Voy a seguir reclamando a la posición democrática venezolana que se una y voy a seguir reclamando en todas las instancias internacionales que la presión sobre Venezuela se incremente hasta que respete las reglas y los mecanismos democráticos. Naturalmente, lo que espero y deseo es que se produzca una reacción cada vez más intensa de la opinión internacional. Siempre lo he hecho así. Recientemente firmé una iniciativa con el expresidente Piñera. Avalo completamente las visitas de mis compañeros y amigos expresidentes a Caracas y continuaremos peleando por la libertad en Venezuela y la libertad de Leopoldo López.

El riesgo para los gobiernos extranjeros que tiene esta posición crítica –como el caso de España- es que desde el Gobierno de Venezuela se penalice a las empresas que están instaladas en su territorio.

Todos los países tienen intereses entrelazados. Sin embargo, yo creo que hay elementos  fundamentales que deben guiar las políticas en el marco de la relaciones internacionales, como es la defensa de la libertad, la defensa de los derechos humanos, el respeto a las reglas del estado de derecho, no encarcelar a la gente indebidamente, respetar la libertad de expresión y libertad de opinión... Todas esas cuestiones son, para mí, cuestiones absolutamente básicas. Entiendo que el Gobierno español está actuando correctamente y espero y deseo que su acción junto con la de otros gobiernos sea también una acción positiva, constructiva y en sentido favorable para el futuro desarrollo democrático de Venezuela.

En el caso de España es más preocupante pues en medio de esta crisis económica la expansión en América Latina está siendo un salvavidas.

Las empresas españolas son fuertes, prestan muy buenos servicios. Lo que es importante, es que sirven con absoluta normalidad a los ciudadanos venezolanos, les dan buenos servicios y eso es lo que debe contar desde el punto de vista de lo que debe ser el interés del ciudadano y también del interés de Venezuela y España.

También esta semana conocíamos –gracias a una exclusiva del diario español El Mundo- que Iñaki de Juana Chaos, uno de los etarras más sanguinarios, con orden de busca y captura internacional, se encuentra en una ciudad venezolana.

Hay pruebas evidentes de la protección del régimen venezolano a los etarras, ése es un ejemplo. Hay pruebas evidentes de la vinculación del régimen, de algunas figuras destacadas con el narcotráfico, hay pruebas evidentes y manifiestas la relación con Irán, en términos absolutamente oscuros. Es decir, el régimen de Venezuela no es un elemento en estos momentos que sirva a la tranquilidad y seguridad internacional sino que perjudica a su pueblo, perjudica a sus ciudadanos y además, genera inestabilidad.

En España ha irrumpido con fuerza el partido Podemos, que algunos comparan con el movimiento que llevó a Hugo Chávez al poder.

Podemos es un movimiento político que defiende modelos totalmente totalitarios y postulados populistas y que ha sido financiado, al igual que sus dirigentes, por el régimen de chavismo. Evidentemente, Europa y España no necesitan movimientos populistas, de un rancio marxismo, de una rancia extrema izquierda y eso es lo que realmente representa Podemos. Creo que además de eso, por sus conexiones con el régimen de Chávez, sus dirigentes distan mucho de cumplir los parámetros democráticos exigibles de las democracias a las cuales pertenecemos.

 (FOTO JJ BLANCO)

 

¿Qué le parece esa tendencia en la que las nuevas  formaciones políticas se niegan a etiquetarse como derecha o izquierda?

Yo creo que algunos de los dirigentes de Podemos son puramente comunistas, son puramente marxistas y populistas. Es decir, todo lo que ha sido un gran fracaso en la historia y todo lo que es absolutamente inconveniente con la situación actual en los países europeos. El nacionalismo y el populismo siempre ha sido un riesgo en Europa. Pero si España necesita algo y Europa necesita algo este momento no son grupos incompatibles con estabilidad y prosperidad de nuestros países. Son además incompatibles con la construcción europea.

¿Ve a Podemos con posibilidades de gobernar?

Los españoles tienen que decidir muy bien por dónde creen que deben encaminar el futuro del país. Yo sinceramente espero y creo que los españoles apostarán por un futuro de estabilidad y lejos de los riesgos que significan el comunismo y el populismo, que como se está viendo este caso en Grecia, no conduce más que a generar más problemas más frustración

¿Es posible un gobierno de izquierdas que incluyera a la formación que lidera Pablo Iglesias y al PSOE?

Digamos que el Partido Socialista vive uno de sus peores momentos históricos. Si sigue así y pretende enredarse ahora en términos  populistas con fenómenos que le lleven al radicalismo, todavía vivirá peores momentos.

En España está por verse si Podemos tendrá opciones de poder,  pero hay un bloque sólido de gobiernos latinoamericanos alineados entorno a los postulados del chavismo.

Ésos son bloques de retroceso. Todos conocemos en el siglo XXI cómo pueden prosperar las sociedades y todos conocemos también cómo pueden deshacerse las sociedades. Tenemos muy claros ejemplos históricos del fracaso de las ideologías comunistas, de extrema izquierda y del fracaso de las ideologías populistas. Como es el caso de Venezuela, como es el caso de Cuba, como es el caso de todos los países donde se han querido implantar. En estos momentos, eso es muy claro. Por tanto, el que haya movimientos dispuestos a defender claramente principios basados en la estabilidad, en  la libertad en la apertura, en la libre competencia, en el mercado, que es la mejor manera de promover oportunidades para la gente, creo que es lo más relevante.

¿Ve con optimismo el inicio del diálogo entre EEUU y Cuba?

Ni los hermanos Castro a estas alturas son San Pablo, ni se van a caer del caballo para convertirse. Yo defendí una postura en la Unión Europea que todavía está vigente, que consistía en promover acciones para una transición a una democracia pluralista y la de promover la defensa de los ciudadanos en Cuba. La pregunta es: ¿se ha avanzado en esa dirección?  ¿hay pasos en favor de una democracia pluralista en Cuba? La respuesta es que no. ¿Hay pasos a favor de una mejora del respeto a los derechos humanos en Cuba?  La repuesta es que no. Por lo tanto, toda política relacionada con Cuba, que no tenga en cuenta el interés de todos los cubanos, que no tenga en cuenta que el apoyo  a la libertad de expresión es el apoyo básico esencial para la recuperación de las posibilidades del país de todos los cubanos, me parece un elemento que está sencillamente condenado a tener pocos efectos.

Hasta ahora no son muchos los gestos del castrismo en el camino hacia una apertura democrática…

“Libero a 30 disidentes que me conviene y encarcelo a 70”. Es decir, “juego con la vida de las personas”. Eso es exactamente lo que no se puede hacer. Yo creo que esos procesos, que serán muy lentos, deberán estar muy marcados por los objetivos, que deben ser: la democracia pluralista en Cuba y el respeto a los derechos humanos. Sobre esas dos líneas no puede haber ningún tipo de retroceso. La Unión Europea debe dejar sus dudas con respecto a esta cuestión porque, vuelvo a decir, los hermanos Castro no van a cambiar y son expertos en ganar tiempo. Lo ha vivido la Unión Europea, que cuando estaba a punto de cambiar su política común, la reacción de los hermanos Castro fue suspender la reunión con ellos. Es decir, yo creo que esas políticas ya se conocen suficientemente.

¿Es usted de los que opina que hasta que no desaparezcan los Castro no habrá opción para una Cuba democrática?

La desaparición de la dictadura de Cuba tiene mucho que ver con la cuestión biológica.

Uno de sus objetivos actuales es promover el Instituto Atlántico de Gobierno,  ¿de qué se trata?

El Instituto Atlántico de Gobierno es una empresa privada que he creado con otros amigos. Espero que sea rentable. Es un centro superior universitario de estudios que impartirá un máster de posgrado en español para España y Latinoamérica, adscrita a la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Se impartirá el Máster en Liderazgo, Gobierno y Políticas Públicas. El máster será de un año de duración y con un cuerpo de profesores que es incomparable e imbatible entre las distintas ofertas educativas que puede haber en este momento. Forjar nuevos líderes en la política, hacerlo especialmente llamativo para la gente joven en unos momentos en  los que la política vive bajos momentos, en que hay cada vez menos gente cualificada y con deseos de dedicarse a la política es muy importante. Hemos podido reunir un consejo social y académico de primer nivel nacional e internacional en español. Estoy muy satisfecho de ello. Empezamos el viernes que viene con cursos especiales. El máster arranca en septiembre del año  2016. Tenemos ya convenios con muchas universidades. También colaboraremos con la Cátedra Nelson J. Mezerhane G. sobre Democracia, Estado de Derecho y Derechos Humanos, creada recientemente dentro de Goberna Las Américas Miami, la Escuela de Alta Política y Buen Gobierno, con sede en Miami Dade College, en la que participa el Grupo Mezerhane. Vamos a empezar el 27 de febrero con el primero de los cursos especiales sobre una cuestión básica en estos momentos: la ciberseguridad.

¿Se necesita un rearme moral y académico para los políticos del futuro?

Uno de los problemas que tenemos, en lo que tradicionalmente se ha denominado el mundo Atlántico, es precisamente un desfallecimiento de nuestro sistema de valores, la desgana de las generaciones jóvenes, o falta de interés por dedicarse a la gestión pública. Debería haber vocaciones de muy alto nivel. Que haya gente con capacidad, dispuesta a dedicar una parte de su vida al gobierno, a las cuestiones públicas, eso sería muy importante.

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