MIAMI.- El nuevo mapa congresional de Florida, firmado el lunes por el gobernador Ron DeSantis, recibió este martes una segunda impugnación judicial bajo el señalamiento de que el resideño de distritos tendría por motivación lo que se conoce como gerrymandering o la intención específica de aumentar la representación republicana en el Congreso, llevándola de 20 a 24 escaños sobre 28 posibles.
La nueva querella fue interpuesta por Common Cause, la Liga de Mujeres Votantes de Florida y la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) ante el Tribunal de Circuito del Condado de Leon y se sumó a la acción legal presentada por el Equal Ground Education Fund, organización defensora del derecho al voto, junto con 18 votantes floridanos.
Ambas demandas piden al tribunal declarar ilegal el plan, emitir una medida cautelar para frenar su aplicación y ordenar el uso de los distritos vigentes en los comicios de 2026.
Argumento central: violación de los Distritos Justos
El eje legal de las dos querellas es la Enmienda de Distritos Justos, incorporada a la Constitución estatal en 2010 con el respaldo del 63 por ciento del electorado floridano.
Esa cláusula prohíbe trazar distritos con la intención de favorecer o perjudicar a un partido político o a un titular en ejercicio, y ordena preservar la capacidad de las minorías raciales y lingüísticas para elegir a sus representantes.
Los demandantes alegan que el plan aprobado en sesión especial por la Legislatura republicana incumpliría ambas obligaciones.
La demanda de Common Cause, LULAC y la Liga de Mujeres Votantes está representada por el Southern Poverty Law Center, la Southern Coalition for Social Justice y el Democracy Defenders Fund.
“El hecho de que esto sea un gerrymandering partidista es tan obvio como inconstitucional”, afirmó Bradley Heard, director legal adjunto del Southern Poverty Law Center, en declaraciones difundidas tras la presentación.
Antecedentes del rediseño
El plan, elaborado por la oficina del gobernador, modifica 21 de los 28 distritos congresionales del estado y podría ampliar la ventaja republicana de la actual proporción de 20 a 8 hasta una de 24 a 4 en la delegación floridana.
DeSantis difundió una versión codificada en colores rojo y azul a la cadena Fox News antes de remitir formalmente el plan al Congreso, un detalle que los demandantes citan como prueba de la intención partidista.
Jason Poreda, analista senior de la oficina del gobernador y autor material del trazado, reconoció ante el Comité de Reglas del Senado que utilizó datos partidistas para equilibrar las líneas.
La defensa jurídica del Ejecutivo descansa en la tesis de que la Enmienda de Distritos Justos quedaría inaplicable en su totalidad si la cláusula de protección a minorías es declarada contraria a la Decimocuarta Enmienda federal.
Reacciones políticas y trasfondo nacional
Florida se convirtió en el cuarto estado en redibujar sus distritos a mitad de década por iniciativa del presidente Donald Trump, después de Texas, Carolina del Norte y Misuri. La maniobra busca contrarrestar los nuevos mapas aprobados en California y Virginia, que podrían favorecer al Partido Demócrata.
“La pregunta no es si este mapa es un gerrymandering partidista, porque lo es. La pregunta es por qué el gobernador DeSantis y los republicanos de Florida creen que pueden ignorar abiertamente la Constitución estatal y las instrucciones de sus propios votantes”, declaró Abha Khanna, socia del Elias Law Group, firma que representa a Equal Ground.
Los demandados en ambos procesos son el secretario de Estado de Florida, Cord Byrd, el Senado y la Cámara estatales.
La decisión final podría recaer en la Corte Suprema de Florida, cuyos siete magistrados, seis de ellos designados por DeSantis, deberán pronunciarse antes del cierre del calendario electoral de 2026.