MIAMI.- REDACCIÓN
En los últimos años, el Consejo de Seguridad aprobó varias resoluciones para facilitar la entrega de ayuda a la población a través de las fronteras sirias, incluidos pasos controlados por los rebeldes, y para exigir el fin de los asedios de ciudades
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En medio de la guerra civil que sufre Siria y el fuerte ataque de varios países contra el grupo terrorista Estado Islámico en ese territorio, millones de civiles inocentes que no pueden salir del país pasan hambre y necesidades a pesar de los intentos de organizaciones humanitarias por hacerles llegar una ayuda.
En ese marco, el Consejo de Seguridad de la ONU votará mañana por un nuevo plan que pretende mejorar el suministro de respaldo humanitario en Siria, informaron el lunes fuentes diplomáticas a varias agencias de noticias.
El proyecto es impulsado por España, Jordania y Nueva Zelanda y sigue a otras iniciativas parecidas que, pese a haber logrado unir al Consejo de Seguridad, no han tenido demasiado éxito a la hora de cambiar la situación sobre el terreno.
Según el último informe de la ONU, discutido el lunes por el Consejo, los combates y las trabas que ponen las partes siguen complicando enormemente el suministro de ayuda humanitaria a la población civil.
En el último mes, la prestación de asistencia humanitaria a muchos de los 13,5 millones de personas que la necesitan "siguió siendo extremadamente difícil en numerosas zonas debido a la existencia de un conflicto activo y la situación de la seguridad, así como a la imposición de restricciones deliberadas impuestas por las partes en el conflicto", señala el texto.
Además, hay 4,5 millones de personas que viven en zonas de difícil acceso para las agencias humanitarias, cuya situación es "motivo de gran preocupación" para la ONU.
En los últimos años, el Consejo de Seguridad aprobó varias resoluciones para facilitar la entrega de ayuda a la población a través de las fronteras sirias, incluidos pasos controlados por los rebeldes, y para exigir el fin de los asedios de ciudades.
Esas medidas, contenidas en la resolución 2191, expiran en enero, por lo que deben ser renovadas con la nueva decisión del Consejo que, a priori, saldrá adelante mañana.
El pasado viernes, las potencias del máximo órgano de decisión de la ONU se unieron para respaldar una hoja de ruta que termine con el conflicto en Siria, tras años de fractura.
Aunque mantienen diferencias, Estados Unidos y Rusia han logrado ponerse de acuerdo sobre las bases para impulsar una salida negociada a una guerra que se ha cobrado ya más de 250.000 vidas y ha dejado millones de desplazados.
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