Todas las mesas electorales fueron instaladas y la votación fluyó, pese a algunos incidentes aislados que dieron lugar a la detención de dos personas por supuestamente haber marcado papeletas de votación, mientras que también hubo un intento por tomar un local en la sureña región de Puno, de acuerdo al reporte del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
Sondeos a boca de urna
Keiko Fujimori lidera levemente los sondeos a boca de urna con poco más de un punto porcentual de las preferencias en la cerrada segunda ronda presidencial del domingo en Perú, según las encuestadoras privadas Ipsos y Datum.
De acuerdo con la encuestadora Ipsos, Fujimori recibió un 50,7 % de los votos válidos y Sánchez obtuvo un 49,3 %, mientras que Datum indicó que la candidata del partido Fuerza Popular obtuvo 50,53 % de votos y el candidato de Juntos por el Perú un 49,47 %.
El primero da una diferencia de 1,4 puntos porcentuales entre ambos, mientras que el segundo reduce ese margen a apenas 1,06 %. Ambos sondeos tienen un margen de error de un 3 %, lo que hace que la diferencia en ambos no sea todavía concluyente para poder determinar un ganador para esta elección.
Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), enfrentó en su cuarto intento de llegar a la presidencia
Inestabilidad política
Tras una década de inestabilidad política, con caída récord de gobernantes desde 2016, unos 27 millones de electores estaban llamados a elegir presidente para un mandato de cinco años.
El resultado está en línea con el simulacro de votación hecho el sábado por Ipsos, aunque sin publicación por prohibición de la ley electoral, con "una ligera diferencia a favor de Fujimori", dijo Alfredo Torres, presidente de Ipsos Perú.
La candidata de Fuerza Popular obtuvo el 66,1 % de votos de Lima, donde reside un tercio del electorado nacional, y el 43,9 % del interior del país.
En tanto que el postulante de Juntos por el Perú recibió el 33,9 % de la capital y el 56,1 % del interior de Perú, de acuerdo con esta encuestadora.
Fujimori recibió los resultados de este sondeo en su domicilio junto a sus hijas, mientras que Sánchez lo hizo en la cárcel de Barbadillo, que está reservada exclusivamente para expresidentes de Perú, donde está recluido el exmandatario Pedro Castillo (2021-2022) junto a otros exgobernantes.
Durante la jornada, ambos candidatos animaron a la población a salir a votar, y Sánchez enfatizó la importancia de emitir un "voto de conciencia", al pedir que participarán en estos comicios "con la mayor esperanza para un Perú con cero discriminación y pobreza, y con mucha democracia y justicia".
Mientras, Fujimori, que ha prometido que solo gobernará durante un único mandato de cinco años si es elegida, deseó que el de este domingo pueda ser el último desayuno electoral de su vida, pues por cuarta vez se encuentra en esta situación luego de haber perdido las tres elecciones anteriores.
Más de 27,3 millones de peruanos estaban convocados a las urnas para elegir a la opción que obtendrá el derecho de gobernar el país por los próximos cinco años (2026-2031), lo que supone el noveno presidente del país en los últimos diez años, tras una década de inestabilidad política por una sucesión de destituciones presidenciales promovidas desde el Parlamento.
Fuerza Popular se pronuncia tras resultados a boca de urna
En un pronunciamiento de prensa, Luis Galarreta, candidato a primer vicepresidente de la República por Fuerza Popular, agradeció a nombre de Keiko Fujimori a los peruanos que cumplieron con su obligación democrática. También a los que depositaron su confianza en el fujimorismo, según reporta el diario El Comercio.
Fujimori, administradora de 51 años, apeló al legado de su padre, quien estabilizó la economía, derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad tras enfrentar a los grupos terroristas.
Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindicó la herencia campesina de Castillo.
Los dos candidatos no superaron juntos el 30% en una primera vuelta, en abril, empañada por denuncias de fraude que aumentaron la desconfianza en las instituciones peruanas.
"Comunismo" u "orden"
Bajo la palabra "orden", Fujimori prometió prosperidad y advirtió del peligro del "comunismo".
"Voté por Keiko porque representa estabilidad. Lamentablemente, no le hemos dado oportunidad de gobernar", declaró Luis Bernaola, técnico electrónico de 44 años.
Sánchez moderó su discurso de "cambio radical", se distanció de los extremistas y dijo que quiere una relación "respetuosa" con Washington.
"Necesitamos un cambio. Es importante el equilibrio de poderes. Le tengo más temor a Keiko que a Sánchez", afirmó Juan Salas, comerciante de 32 años.
El izquierdista, que lleva siempre el sombrero que le regaló Castillo, acusa a Fujimori de ser parte de lo que él considera la "dictadura" del poderoso Congreso que derriba presidentes, donde ella tiene influencia.
Sánchez a juicio por irregularidades
Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por presuntas anomalías financieras en su partido. Si gana la presidencia tendría inmunidad, aunque es vulnerable ante un parlamento inclinado a la derecha.
Ninguno tiene mayoría legislativa. El futuro presidente deberá tejer alianzas si quiere concluir su mandato, opinó el analista Jeffey Radzinsky.
El ganador sustituirá a partir del 28 de julio al mandatario interino José María Balcázar.
Extorsiones, lo más crítico
Pese a la desilusión política, la mayor preocupación de los peruanos es la inseguridad en un país donde proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentaron nueve veces en cinco años.
"Es lo más crítico. Espero que acaben con la delincuencia", aseguró Carlos Altamirano, ingeniero de 49 años, tras votar en el norte de Lima.
Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar —dice— con la "lacra social" con la "misma fuerza" con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.
Sánchez propone encarar la corrupción en la policía y la justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de élites políticas con la criminalidad.
Su base social está en el campo empobrecido y abandonado, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, que de 2020 a 2025 triplicó la tasa de homicidios, para llegar a un índice de 23 por cada 100.000 habitantes.
El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con crecimiento del PIB de 3,4% y baja inflación. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.
Fujimori defiende propuestas neoliberales, el respeto a la propiedad privada y la atracción de inversiones.
Sánchez ofreció alzas salariales y trató de tranquilizar a los inversionistas al prometer que mantendrá la "apertura económica" e independencia del estratégico Banco Central.
FUENTE: Con información de EFE y AFP