domingo 7  de  junio 2026
VENEZUELA

Manifiesto de Panamá, el plan de María Corina Machado para Washington y el régimen de Venezuela

El acuerdo presentado por la líder y las fuerzas opositoras venezolanas para negociar con Delcy Rodríguez e iniciar la transición implica serios riesgos, advierten expertos

Por Olgalinda Pimentel

MIAMI.- El Manifiesto de Panamá, documento que presentó la líder María Corina Machado con la oposición democrática de Venezuela en Ciudad de Panamá, el 28 de mayo, plantea una “negociación política seria y responsable” con el “régimen interino” de Delcy Rodríguez para ir hacia una transición y restaurar la democracia rota desde hace 25 años.

"Un país que emerge de la represión, la destrucción institucional y el colapso económico necesita orden. Necesita una transición que sea pacífica, creíble y disciplinada. Por eso reconocemos el valor estratégico del marco impulsado por el gobierno de EEUU, centrado en la estabilización institucional, la reconstrucción económica y social, y la transición democrática", dijo Machado, días más tarde, en su intervención en el Foro de la Libertad de Oslo, al defender el documento.

Pero el acuerdo que le confiere a la líder política venezolana la conducción de las conversaciones en virtud de su liderazgo constituye no solo una lista de buenos deseos de incierto cumplimiento, sino también un esfuerzo que puede implicar serios riesgos, incluso de inestabilidad política, según afirman analistas desde EEUU y Venezuela, tras evaluar los planteamientos del texto.

No identifican, en lo interno, ningún interés de los Rodríguez en negociar ni en permitir a Machado regresar al país del cual salió exiliada en 2025, ni que conduzca como interlocutora válida un eventual acuerdo político, como para hacer posible el Manifiesto.

Tampoco observan una posición coherente en el gobierno de Trump frente al papel de la líder opositora de impulsar los cambios reclamados.

Para los expertos, el propósito opositor, que defienden partidarios de Machado como la concreción de la “responsabilidad histórica” de rescatar la democracia, “es muy complicado” a la luz de los hechos.

Y es un dilema delicado para Washington.

El 26 de mayo pasado, Delcy Rodríguez afirmó en un acto oficialista que el chavismo defenderá la permanencia del sistema impulsado por Hugo Chávez y Nicolás Maduro, y que responderán a “cualquier amenaza contra la estabilidad del país”.

Manifiesto a la luz de señales

“Existen señales encontradas y contundentes desde Washington” que pueden afectar la puesta en práctica inmediata del Manifiesto de Panamá, afirma el experto Eduardo Gamarra, profesor de la Universidad Internacional de Florida (EEUU) y experto en Ciencias Políticas, al analizar el indiscutible liderazgo de Machado “cada vez más marginada” en busca de una transición frente a un régimen que se resiste a enrumbar el país hacia objetivos democráticos.

La semana pasada, la administración Trump ordenó a la Procuraduría de Florida desistir de cualquier cargo contra Rodríguez en la justicia del estado, una decisión que Gamarra interpreta como “una señal muy importante que demuestra que Washington no está interesado en lo más mínimo en acusarla ni de involucrarla con nada, aunque sabemos de cosas reales que han estado allí”.

Entre los casos que implicarían a la jefa encargada de Venezuela, según Gamarra, está no solo la causa que se le sigue al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por operaciones de lavado en España, sino también el caso del colombiano Alex Saab, “testaferro” de Nicolás Maduro y procesado en Florida, “uno de los compinches de los Rodríguez”, según dice.

También llama la atención sobre la inacción de la justicia de EEUU contra los ministros chavistas Diosdado Cabello y Vladimir Padrino, con cargos vinculados al narcotráfico y colaboradores de Maduro, y ahora integrados al régimen de la jefa encargada.

Para Gamarra estas “señales contundentes” inciden en un eventual proceso de transición política del cual Machado ha sido excluida, mientras su reingreso a territorio venezolano depende de EEUU y de los Rodríguez. Esto, aunque menciona que el regreso de opositores, perseguidos en el pasado, puede ser interpretado como un paso positivo en el país.

María Corina Machado en Panamá 25 mayo 2026 web_ AFP

Transición incierta

“No creo que el plan opositor pueda llevar a una transición real”, sostiene Gamarra, al comentar las dificultades para esa posibilidad que es el objetivo inicial del plan de tres fases del gobierno de Trump, pero que en Caracas evaden con la misma intensidad como lo hacen con unas posibles elecciones.

No obstante, sostiene que hay que esperar una respuesta de Caracas y de Washington.

“Lo que María Corina Machado y su grupo están promoviendo en el Manifiesto es un poco lo que los movimientos democráticos en toda la región planteaban al tratar de eliminar dictaduras militares, en el pasado”, advierte.

Además, explica que EEUU apuesta en la actualidad “por la estabilidad autoritaria”, como lo hizo en el pasado durante la Guerra Fría cuando presionaba a los gobiernos militares de derecha para llevar a sus países a la democracia, aunque “no se hablaba tanto de los intereses del país, pero ahora sí”, acota.

“En este momento, Washington ha definido trabajar con Delcy Rodríguez y promover los intereses de EEUU ligados, por supuesto, a la industria petrolera y lo dicen sin la necesidad de esconderlo como lo hacían durante la Guerra Fría”.

Detalla que cuando la política exterior norteamericana ha puesto a la democracia y a los derechos humanos como su punto central, privilegió la transición política por encima del autoritarismo para lograr la estabilidad y la reconstrucción, “pero aquí se ha invertido la ecuación”, dice.

“Acá hay una ecuación invertida. Entonces, lo primero es la estabilidad, luego reconstrucción y eventualmente la transición a la democracia”, señala, lo que significa que no hay coincidencia entre la estrategia de Machado y la del gobierno de Trump y, en consecuencia, sitúa la transición en un clima de incertidumbre.

Además, la transición “no es la curación del mal ni de las patologías que vulneran y postran a Venezuela”, puntualiza el abogado Nelson Chitty La Roche, profesor y constitucionalista venezolano.

“Es la terapia para ir hacia el mejoramiento, el saneamiento, la regeneración del enfermo, el paulatino desmantelamiento de los muros que nos estancan y enervan como nación e impiden el flujo regular de la dignificación de la persona humana que es el genuino propósito de la organización social y pública de la república y de su instrumentación, el estado constitucional, democrático y social, de derecho y de justicia”, aclara.

Riesgo de inestabilidad

Tras recalcar que el Manifiesto de Panamá “es una lista de deseos con la que creo que todos nos identificamos”, ante los cambios que allí están planteados, pero que son difíciles de alcanzar, el experto hace énfasis en la posibilidad en que puede aumentar la inestabilidad política en el país.

Coincide con analistas políticos en Venezuela que ven “poco viable” la negociación e incluso la aceptación del liderazgo de Machado en el país, como lo establece el documento opositor, pero Gamarra alerta sobre las posibles reservas en Washington.

“Creo que van a ver la propuesta como un riesgo, como una medida que aumentaría la inestabilidad política; el gran temor es abrir compuertas en lo político en este momento”, asevera.

“Puede crear desestabilización, porque más allá de Chevron e inclusive el incremento del petróleo, la situación económica en Venezuela está muy mal. El profesor de Harvard, Sam Huntington, hablaba justamente que cuando se tiene una gran movilización política y hay una ausencia de institucionalidad, el resultado es una participación política extrema y descontrolada”, añade.

Y destaca la falta de institucionalidad y el riesgo e Venezuela.

“En este contexto, va a ser muy difícil porque no hay institucionalidad en Venezuela que no esté ligada al chavismo”. Y agrega: “No solo desde el punto de vista de Delcy Rodríguez que perdería el control, sino también del de Washington”.

Gamarra afirma enfático que Machado es en la actualidad “la piedra en el zapato”, razón por la cual considera lejano que el Manifiesto se pueda ejecutar.

“Eso no se va a dar, creo. Seguramente habrá una declaración de Marco Rubio, como ya las hemos oído, de que María Corina Machado es una gran persona, la queremos mucho, pero no puede ser un factor de perturbación en este momento, mientras ella solo pide paciencia”.

FUENTE: Entrevista al profesor Eduardo Gamarra, experto en Ciencias Políticas de la Universidad de Florida, EEUU, con información de EfectoCocuyo

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