martes 7  de  abril 2026
NIVEL DE VIDA

¿Habrá manipulación en el precio de la gasolina en Miami?

El alza del precio despierta el fantasma de 2012 y demuestra que los consumidores vivimos a merced de la maquinaria que dicta las crudas pautas a seguir

Tras el descenso del precio de la gasolina hace dos meses, tenemos la subida y con ella el fantasma del aumento desmedido que nos azotó hace apenas tres años. Es una preocupación popular que tiene a Miami en ascuas, una ciudad que prácticamente depende del transporte particular, hasta que no se sepa cuán cierto es el pronóstico de otro descenso.

“En casa del pobre, la alegría dura poco. Hace apenas dos meses pagué 1,98 dólares por galón y hoy tuve que pagar 2,75 por lo mismo. Esto pinta mal”, manifestó a DIARIO LAS AMÉRICAS Carmen Gutiérrez, vecina de La Pequeña Habana, en Miami, donde el preciado combustible suele costar un par de centavos menos que en otros lugares más opulentos.

Y mientras esto sucede, el primer grupo petrolero mundial, ExxonMobil, reportó 32,500 millones de dólares en 2014. Es una cifra que podría ser aún superior este año, según los comentarios del American Petroleum Institute.

De hecho, el alza comienza a reflejarse lentamente en el costo de algunos servicios, como la transportación de víveres a los supermercados, cuya alza en los gastos es agregada al price tag de la carne, las verduras y otros productos alimenticios básicos.

“Cualquier aumento del costo, sea por dificultades de la producción o la transportación, es añadido al precio del consumidor. No hay duda en eso. Nosotros [los supermercados] no vamos a perder dinero. Alguien tiene que asumir esa cuenta y siempre le toca pagar la factura al consumidor”, así de claro lo expuso el administrador de una popular cadena de mercados del sur de la Florida, que pidió el anonimato y no ofreció más detalles.

Sin embargo, las empresas de transportistas ni los mercados de productos alimenticios, tampoco los almacenes de enseres o vestimentas, tienen en cuenta el aumento de precio que delegaron a la familia hace tres años, cuando el precio de la gasolina superó los cuatro dólares por galón, y no reajustaron cuando éste bajó de valor más tarde.

Ni tan siquiera el organismo de transporte público de Miami-Dade tuvo en cuenta el declive del precio, luego que aumentaron la tarifa del servicio de Metrorail y los autobuses.

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“Es la historia de nunca acabar. A la hora de subir, todos suben el precio. Pero luego, cuando el precio del petróleo baja, no se acuerdan, o no se quieren acordar, que lo subieron”, sentenció la vecina de La Pequeña Habana.

A diferencia de otros países, donde los precios son regulados por el Gobierno nacional, aquí, en Estados Unidos, rige la regla del libre comercio, la llamada ley de la oferta y la demanda, que aboga por las limitaciones del intervencionismo del Estado, entre otros pormenores.

Pronóstico

Según el reporte de The Auto Club Group, antes conocida por American Automobile Association, o por sus siglas AAA, que se ocupa de analizar el curso de todo lo que está relacionado con la transportación particular; el aumento reciente del precio “es el reflejo de la subida del valor dado al petróleo” y no es precisamente una cuestión de especulación.

“El mercado internacional del crudo batalla contra el auge del valor del dólar estadounidense y la preocupación de una nueva crisis financiera en Europa, ante las dificultades económicas de Grecia. Por otra parte, la devaluación de la moneda europea presiona al mercado de Estados Unidos y conlleva al aumento del valor del hidrocarburo. Estas dos situaciones, junto al aumento de la producción petrolera, podrían implicar una disminución de la demanda y la deseada detención del aumento del precio”, señaló el vocero de AAA, Mark Jenkins.

Acorde al informe de la asociación nacional, el precio promedio del combustible en la Florida es 2, 71 dólares estos días, un centavo menos que la semana pasada, aún 91 centavos más económico que hace un año.

“Es un buen síntoma que denota que el precio de la gasolina podría haber alcanzado el tope durante este año. La próxima semana será decisiva para saber si el valor verdaderamente llegó a su punto más alto. El coste debe comenzar a bajar paulatinamente, mientras no haya una subida en el mercado del petróleo”, declaró el vocero de AAA, Mark Jenkins.

Sin embargo, GasBuddy.com, el respetado grupo analista nacional e independiente, que estudia las altas y bajas del valor de la gasolina, el importe promedio en Miami-Dade es 2,79 dólares esta semana, 8 centavos más alto que el resto de la Florida, pero 87 centavos menos que hace 12 meses.

“No es fácil explicar ni pronosticar el precio del combustible. No hay un vínculo claro o único entre el valor del barril de petróleo, la producción y el precio que pagamos en la gasolinera”, comentó el analista de la firma especializada nacional, Gregg Laskoski, que cuenta además con información detallada sobre los precios más económicos reportados por estaciones de servicio en cada ciudad, incluyendo la nuestra, bajo la dirección  MiamiGasPrices.com en internet.

“Puedo decir que la razón por la que los floridanos, incluyendo a los miamenses, pagan más es, por el alto impuesto implantado por el Gobierno estatal. Además de la tasa impuesta por el Gobierno federal, 18,4 centavos por galón, en Florida pagan 36, 4 más. Es el valor impositivo más alto en toda la región del sureste”, subrayó.

Manipulación

No obstante, hay quien afirma que sí hay manipulación de los precios. “De la misma manera que los países petroleros controlan la producción, las grandes refinerías y los distribuidores manipulan los precios para satisfacer sus intereses”,  aseveró Juan, el propietario de dos populares estaciones de gasolina en Hialeah y una en Miami Beach, que pidió omitir el nombre de la empresa distribuidora del combustible.

Incluso las estaciones de gasolina, que deben regir el precio acorde al importe pagado a la distribuidora, prefieren tener en cuenta el estatus socioeconómico de la barriada que abastecen, al mismo tiempo que suelen igualar el precio aún superior del expendedor vecino, aunque éste sea surtido por otro grupo distribuidor.

“Es una práctica heredada del libre comercio. No hay control, ni compasión.”, sentenció.

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