MIAMI.- A medida que pasan las horas se comienzan a conocer más datos sobre los últimos minutos vividos en el avión avión RJ85, que se estrelló el lunes en la noche con el club de fútbol brasilero, Chapecoense; en el que murieron 71 personas y 5 resultaron lesionadas.

Dos de los sobrevivientes, ambos trabajadores de la empresa áerea LaMía, ya han relatado lo vivido en los momentos de pánico, cuando se dieron cuenta que el avión estaba perdiendo altura de manera violenta.

El técnico aeronaútico Erwin Turimí es uno de los sobrevivientes. Él estuvo varias horas debajo del fuselaje del avión y al ser rescatado fue llevado de inmediato a una clínica de la zona. Según autoridades su estado es estable aunque sufrió golpes en el cuerpo y tiene una herida en el antebrazo.

Según los medios deportivos, Turimí aseguró que logró sobrevivir gracias a que siguió con rigurosidad los protocolos de seguridad de las leyes aertonaútica. Relató que muchos de los pasajeros se levantaron de sus asientos y comenzaron a gritar. Él mantuvo la calma y colocó un maletín entre sus piernas para quedarse en la posición fetal que se sugiere en estos momentos.

Sobrevivientes.jpg

La otra sobreviviente es Ximena Suárez, azafata del vuelo y compañera de trabajo de Turimí. Ella asegura que lo único que recuerda es que se fue la luz y en segundos sintió un fuerte impacto.

Embed

Trabajador de Avianca asegura que el avión se quedó sin combustible

En las redes sociales se coló un audio, divulgado luego por el canal colombiano RCN Noticias de un trabajador de Avianca que se encontraba en un avión que volaba cerca del aeropuerto de Rionegro, la noche del martes, cuando se produjo el accidente del avión de LaMia en el que murieron 71 personas.

"Empezaron a bajar (la nave de LaMia) y se metieron para abajo. Entonces la controladora nos dijo: 'Avianca 9256 vire izquierda rumbo a no se qué y el avión nos pasó por el lado para abajo, incluso vimos las luces del avión cuando pasó bajando", relató el piloto.

Según el testimonio, el avión sí se declaró en emergencia por falta de combustible y luego por una falla eléctrica que afectó a toda la nave. Después pidió ayuda a torre de control para poder aterrizar, pero ya se encontraba en descenso.

"Entonces el man (el piloto) decía: 'ayuda, ayuda, vectores para proceder a la pista' y ahí se paró la cosa. Y la controladora: 'responda, responda', y se le quebró la voz. Nosotros nos pusimos a llorar en el avión", contó.

El avión pudo cargar gasolina en Bogotá, según compañía

El plan de vuelo del avión de Lamia contaba con un plan de vuelo que establecía a Bogotá como un punto para el reabastecimiento de combustible si era necesario, reveló este martes un ejecutivo de la compañía.

El director de la empresa aérea, Gustavo Vargas, informó -en una entrevista con el canal local Unitel- que además de Bogotá, el plan de vuelo aprobado establecía el aeropuerto de la ciudad boliviana de Cobija, en el norte del país, como otra posibilidad para la recarga de combustible.

"Lastimosamente no pudimos reabastecer la nave en Cobija, que era el punto inicial, porque se nos hizo tarde y ese aeropuerto no trabaja en la noche. Entonces eliminamos Cobija, pero el piloto tenía el alterno que era Bogotá", reveló Vargas.

El Avro Regional Jet 85 (fabricado por la inglesa British Aeroespace) era la única aeronave con la que Lamia operaba vuelos contratados por varios clubes y selecciones de fútbol.

El aparato, considerado por expertos de corto y mediano alcance, partió del aeropuerto de Viru Viru (Santa Cruz de la Sierra) pasada las 18:00 del lunes con 77 pasajeros a bordo. Tenía previsto recorrer los algo más de 3.000 kilómetros que separan la ciudad boliviana de Medellín.

Vargas señaló que el piloto de la nave, Miguel Quiroga, quien además es uno de los propietarios de Lamia, "tenía la potestad de decidir" si se reabastecía o no en la capital colombiana.

Bogotá está 420 kilómetros al sur de Medellín, el destino final del vuelo contratado por el Chapecoense, que debía disputar este miércoles con el Atlético Nacional la ida de la final de la Copa Sudamericana. La nave se estrelló a unos 30 kilómetros antes de llegar.

"Bogotá era el más cercano y allí tenía ayuda para todo. El piloto sabía eso. Tenía que haber tomado en cuenta eso para continuar su vuelo o para reabastecer la nave. Eso en el caso hipotético de que le haya faltado combustible", manifestó Vargas.

Además, el ejecutivo de la compañía precisó que el plan de vuelo sufrió una demora porque las autoridades brasileñas le negaron el permiso para despegar desde Sao Paulo. "Contratamos un chárter desde Brasil para poder salir desde Viru Viru", señaló.

El accidente aéreo se cobró la vida de 71 personas, mientras que seis resultaron heridas. Las autoridades colombianas investigan las causas del siniestro. Vargas insistió en que Lamia esperará los resultados de las investigaciones a partir de los datos de las dos cajas negras recuperadas.

FUENTE: REDACCIÓN

Aparecen en esta nota:

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que luego del exhorto de El Vaticano y del retiro de la oposición de la mesa de diálogo, el Gobierno venezolano cumplirá con los acuerdos?

Las Más Leídas