Desde el reciente discurso de presidente Donald Trump donde se redefinió la política norteamericana con respecto a Cuba un nombre se ha hecho omnipresente: GAESA, el conglomerado empresarial militar cubano al que se le adjudica el control de más del 70 por ciento de la economía de la isla.
EL Grupo de Administración Empresarial, S.A. , GAESA, es presidido por el general de brigada Luis Alberto Rodríguez López-Calleja quien además de ser miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, es yerno del mandatario cubano Raúl Castro.
GAESA controla prácticamente la totalidad del sector hotelero de la isla, las tiendas minoristas, las aduanas, los puertos, agencias de viaje, empresas de importaciones y exportaciones tecnológicas, la zona de desarrollo de Mariel, servicios de transporte, estaciones de gasolinas, tiendas de fotografías, empresas navieras, empresas de comunicaciones, empresas vinculadas a la moda, empresas de comercialización de productos agropecuarios, empresas de producciones audio visuales, empresas de producción y extracción de petróleo y gas, empresas cartográficas, el Banco Financiero Internacional de Cuba, bares, restaurantes, empresas inmobiliarias, las empresas de importación de materiales de construcción y un largo etc.
Para entender cuál será el futuro para las compañías norteamericanas interesadas en invertir en Cuba entrevistamos a la abogada María Acevedo Belt de la firma consultora Gunster especializada en inversiones, negocios y empresas de la Florida.
“Los clientes que eran optimistas siguen optimistas y los pesimistas se aferran a su pesimismo”. Así comenzó su reflexión la letrada María Acevedo. “El pesimismo es más visible en el sector de hospitalidad. Es muy difícil negociar con Cuba en este área sin tocar con GAESA y como es sabido la política de Donald Trump está enfocada en prohibir cualquier transacción con los militares cubanos”.
La oportunidad
“La oportunidad está en los negocios pequeños, los llamados cuentapropistas. La política de Trump se encamina a reforzarlos y promover las relaciones con ellos. Nosotros vemos también oportunidad en el área de las infraestructuras ya que existe una licencia general, fruto de los cambios obtenidos bajo la anterior administración del presidente Obama, que se mantiene con la actual administración”
Sabemos lo que no se puede hacer
“En realidad no sabemos qué se va a poder hacer. Lo que sí sabemos es lo que no se va a poder hacer. No se va a poder continuar con los viajes individuales del programa “people to people” y estarán prohibidas cualquier transacciones vinculadas a GAESA u otra institución militar, pero las regulaciones no se han promulgado aún”.
“Mi consejo a las empresas interesadas en el mercado cubano es esperar y ver cuáles son los cambios que se van a implementar. Los negocios que han obtenido licencias específicas pueden seguir operando como lo vienen haciendo hasta la fecha. Pero quienes aspiran a conseguir licencias nuevas para negociar en Cuba, tienen que esperar”.
La gran contradicción
"En las recién estrenadas relaciones económicas entre los dos países se da una gran contradicción. Por una parte, las leyes norteamericanas estimulan el negocio directo con los cuentrapropistas, de la otra, el gobierno cubano impide que las empresas privadas cubanas salgan al mercado internacional, e importen o contraten por su cuenta en el extranjero. En este aspecto no existe ningún indicio que indique que el gobierno de Raúl Castro vaya a flexibilizar su postura.
Por eso cuando las empresas miran al mercado cubano deben tener en cuenta las leyes de aquí, y las regulaciones de la isla. Porque son dos caras de un mismo análisis que, al final, se traduce en una gran complicación para todos los negocios e inversionistas que aspiran a operar en Cuba.
Un aspecto importante es que los contratos en la isla se rigen solo por las leyes cubanas. Si hay problemas de reclamos deben ser resueltos en las cortes de la isla. Este aparente matiz es clave para cualquiera que se aventure a hacer negocios con Cuba. Nosotros aconsejamos a nuestros clientes buscar la opción del arbitraje internacional en sus contratos. Para que, en caso de pleito, tengan la oportunidad de un árbitro familiarizado con las normas internacionales. Desconocemos si esto cambiará con las presiones de la actual presidencia y sea posible lograr el arbitraje en los contratos".
El ejército cubano lo toca casi todo
“La realidad es que es muy difícil hacer negocios con empresas cubanas desvinculadas totalmente con el ejército. Tengo clientes que no están contratando directamente con GAESA pero negocian con entidades vinculadas a ella. Lo sensato aquí es cumplir estrictamente la letra de nuestra ley que establece que necesitamos una licencia específica para hacer un contrato directo con instituciones de la isla y por lo tanto necesitamos una licencia específica para hacer contratos indirectos o con empresas vinculadas a las fuerzas armadas de Cuba”.
“Vaticino que en el futuro seguirán las licencias generales, pero de una manera mucho más limitada por las características de la economía cubana y, como es natural, se producirán menos viajes individuales”, predijo la especialista.
“Las empresas de comunicación y las aerolíneas serán las menos afectadas por la actual política, a pesar de la promesa de Trump de revisar los récords de los viajes hacia la isla”, concluyó.
El año pasado cerca de 613.000 personas viajaron a Cuba procedentes EEUU, en el mes de enero del presente año 74.000 de los 441.000 viajeros a la isla lo hicieron desde Estados Unidos.
Desde el cambio de política de diciembre de 2014, varias empresas norteamericanas negocian o han mostrado su interés por el mercado cubano, entre las que se destacan, Netflix, Airnb, American Express, Sprint Communications Company, IDT, Google por sólo mencionar algunas.