MIAMI.– El presidente Donald J. Trump ha comenzado a ‘sacudir la mata’. Este jueves amaneció criticando el ala extremista del partido republicano y ha sacado a una de sus colaboradoras más cercanas de la Casa Blanca y la ha enviado a motivar a las masas a favor de sus políticas.
“El Freedom Caucus va a lastimar toda la agenda republicana si no se unen al equipo y rápido. Debemos luchar contra ellos y los demócratas, en el 2018”, fue el tuit que el presidente lanzó al aire por la mañana electrizando la generalidad de la clase política.
La ofensiva puede colocar en entredicho el discreto esfuerzo que el líder de la Cámara baja, Paul Ryan, ha desplegado en los últimos días para hacer renacer los planes de acabar con el Obamacare, y que han fracasado precisamente por los ultra del partido quienes creen que el plan republicano no es lo suficientemente radical.
El tuit de Trump es, incluso, mucho más profundo porque alerta hacia la necesidad de enfrentar el ala radical del partido y derrotarla en las elecciones intercalares del 2018 junto a los demócratas como premisa para lograr implantar la agenda presidencial, una idea que ha sido defendida públicamente por su estratega político principal, Steve Bannon.
La reacción del ala ultra no se hizo esperar. Minutos después del tuit del mandatario, el congresista Thomas Massie, figura ilustre del House Freedom Caucus, acudió a la misma plataforma y fue incisivo. “(Washington) es un pantano no una tina de baño. Ambos vinimos aquí para drenarlo. Los sondeos de #Swampcare 17%. Triste”, escribió el legislador federal, refiriéndose al poco apoyo que el proyecto legislativo de Trump tuvo dentro de los republicanos. Sin embargo no ha citado el sondeo a que se refiere.
Su colega Justin Amash, uno de los mayores críticos del presidente, no se fue por las ramas. “No falta mucho tiempo para que el pantano vacíe a @realDonaldTrump [la cuenta twitter del mandatario]. Tenga vergüenza Sr. Presidente. Casi todo el mundo sucumbe al aparato de Washington”. Una sugerencia en el sentido de que Trump ha debilitado sus posturas de campaña.
Pero mucho más lejos se fue el hijo del despedido asesor de seguridad nacional, Michael Flynn, quien acusó a Trump de aliarse con los ‘demócratas ocultos’. “¿Por qué @realDonaldTrump se une con los republicanos del aparato (que sabemos que no pasan de demócratas en el closet) y los demócratas locos como Pelosi y Schumer? Por quien no hemos votado”, escribió Michael Flynn Jr. en su cuenta. En noviembre, el hijo del exasesor de seguridad nacional de Trump no logró ingresar al equipo de transición presidencial después que el The Washington Post descubrió que durante la campaña se había dedicado a publicar en su blog noticias falsas sobre la entonces candidata demócrata Hillary Clinton.
El revés que Trump sufrió con la retirada el viernes pasado del proyecto de ley de reforma de la Ley de Salud Asequible, tuvo un profundo impacto en el mandatario, que no solo hizo de la revocación del Obamacare uno de sus caballos de batalla electorales sino que empeñó su capital político en la aprobación del proyecto. Al final del día, el sector radical del partido, que fue uno de sus pilares electorales, terminó no apoyándolo.
Es por ello que Trump parece haber tomado la decisión de tomar el asunto en sus manos y ha enviado a su vicejefa de despacho, Katie Walsh, a movilizar sus bases tradicionales y lograr el apoyo de estas. Además del revés del Obamacare, Trump tampoco ha logrado aplicar las restricciones de viajes a ciudadanos de seis países de mayoría musulmana. El miércoles por la noche un juez federal en Hawai ha congelado indefinidamente la segunda orden ejecutiva en ese sentido.
Walsh ha sido enviada a dirigir America First Policies, un grupo de presión formado por veteranos de la campaña que se había apagado en los últimos tiempos. Incluso, en la Casa Blanca no ocultan su desagrado por el hecho de que el grupo no tuvo una aparición pública durante todo el debate sobre la derogación del Obamacare. “America First se ha transformado en una vergüenza”, se quejó un funcionario de la administración a la revista Politico.
Durante el fin de semana, Walsh consultó con el yerno de Trump, el ahora asesor principal Jared Kushner, y con el jefe de despacho Reince Priebus, la necesidad de apelar a las masas electorales para lograr un sólido apoyo hacia las políticas presidenciales frente a la ofensiva del ala ultra del partido. Ambos estuvieron de acuerdo, Bannon terminó dando su visto bueno y Walsh va ahora a recorrer Estados Unidos explicando las políticas del presidente Donald J. Trump.