MIAMI.- Entrar al Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos (ICCAS) de la Universidad de Miami, es igual a visitar una Cuba imaginada por muchos, principalmente por los más de dos millones que desde 1959 abandonaron la isla.

Creado en el 2000 para la investigación sobre Cuba y sus relaciones con EEUU y otros países, el ICCAS ha llenado un vacío en el análisis objetivo de fenómenos socioculturales y políticos que afectan la compleja, y muchas veces desconocida o tergiversada realidad de la isla.

Desde hace diecisiete años es dirigido por el historiador y profesor Jaime Suchlicki, quien es consciente de la necesidad de este centro para ayudar a comprender cómo es y ha sido la vida de los cubanos, al margen de la influencia ideológica que el régimen de La Habana ejerce en los ámbitos académico, cultural y político.

“El único instituto en el mundo académico que explica la situación cubana de forma clara y sin aceptar las falsedades que propaga el castrismo”, dice Suchlicki, autor de libros en los que la historia de Cuba es narrada de manera elocuente y con agudeza.

Nacido en La Habana en 1939, el director ejecutivo del ICCAS, luchó en su juventud clandestinamente contra Fulgencio Batista, por lo que tuvo que marcharse en 1958 a EEUU y en enero de 1959, el mismo mes en que Fidel Castro y los rebeldes tomaron el poder, regresó a su país repleto de esperanzas y emociones, “creyendo que la revolución sería algo magnífico, pero a los pocos meses vi que era una gran estafa y volví a conspirar, en ese caso contra Castro”. Su destino recuerda el título de la novela Otra vez adiós de su amigo, el escritor y periodista Carlos Alberto Montaner.

Suchlicki retornó a EEUU en octubre de 1960 como exiliado. Estudiaba en la mañana y trabajaba en la noche; se graduó en 1964 en Miami University, donde al año siguiente realizó una maestría en Artes. Luego se doctoró en historia en Texas Christian University en 1968 con una tesis sobre la participación política de los estudiantes en Cuba, que se convirtió en su primer libro: University Students and Revolution in Cuba, 1920-1968, reconocido como el mejor libro académico de 1971. Desde entonces no ha parado de investigar, escribir y sobre todo enseñar, lo mismo en aulas, salones de conferencias que en sus libros.

Uno de sus títulos más aplaudidos es Breve historia de Cuba, ganó premio internacional al mejor libro de historia en español del 2001 y sobre el cual ha dicho Montaner: “Quien quiera conocer la historia cubana de un vistazo ameno y, a la vez, profundo, aquí tiene el libro ideal. El profesor Suchlicki posee un talento especial para elegir lo que es relevante y sabe separarlo de lo que es accesorio”.

Se le deben elogiados volúmenes como Historical Dictionary of Cuba (Diccionario histórico cubano, de la serie Historical Dictionaries of Latin America) y Cuba: From Columbus to Castro and Beyond, reeditado en seis ocasiones y usado como texto en Harvard y otras prestigiosas universidades. Junto al sociólogo Irving Louis Horowitz editó Cuban communism (Comunismo cubano), compendio de artículos sobre los entresijos del sistema dictatorial cubano que va por once ediciones.

“Cuba ha sido el leitmotiv de mi vida. Me he dedicado a analizar y explicar cómo el fenómeno que pensábamos sería una revolución para el bien de la nación, se convirtió en la más larga y terrible dictadura de las Américas”, reconoce mientras me entrega un ejemplar de Cuba: De Columbus a Castro, documental que dirigió sobre la historia de Cuba narrado por el actor cubanoamericano, ganador de un premio Oscar, Andy García.

Para Suchlicki uno de los mayores logros de ICCAS ha sido el establecimiento de la Casa Bacardí en Coral Gables, gracias a la donación de un millón de dólares de la familia Bacardí a los pocos meses de fundarse el instituto. La sede se ha convertido en un centro cultural de la comunidad cubanoamericana, donde se ofrecen charlas, presentaciones de libros, recitales musicales, exposiciones, seminarios y se puede acceder a numerosos estudios sobre Cuba.

Suchlicki es miembro de la Liga Antidifamación, organización judía fundada por la B’nai B’rith (Hijos del Pacto) en EEUU con el objetivo de detener la difamación contra el pueblo judío.

El intelectual asegura que el pueblo cubano puede aprender del pueblo judío: “Sobre todo la importancia de luchar y tener paciencia para lograr lo que uno quiere. El pueblo judío esperó 2.000 años para tener un país libre e independiente. Espero que los cubanos no aguardemos tanto. Los judíos han hecho un país próspero bajo un sistema democrático de economía abierta. Y lograr eso sería muy provechoso para el futuro de Cuba”.

El director ejecutivo de ICCAS considera que el expresidente Obama “le tendió una mano al régimen ignorando al pueblo cubano”. Estrategia que a su juicio no funcionó porque la teoría del engagement nunca ha funcionado con un régimen totalitario.

Sin embargo afirma que “la nueva política [adoptada por Trump] vira de cabeza las concesiones unilaterales de Obama. Trump ha puesto control a los viajes de turismo a la isla, prohíbe inversiones y contratos comerciales con los militares así como remesas a oficiales del gobierno y otras cuestiones que apoyaban al régimen y no al pueblo”.

“Trump no ha cancelado las relaciones diplomáticas con Cuba, al contrario de lo que alega el régimen y repiten medios simpatizantes de los designios de la anterior política. Su cambio esencial radica en que invierte las cosas: poniendo los derechos humanos, la libertad y la democracia por delante de los negocios con la clase gobernante”.

El intelectual defiende que la categoría de cubanos exilados es para “aquellos que salen del país por razones políticas. Por lo tanto, si regresan a la isla a pasear, no merecen esa consideración”.

“Nuestra misión es analizar e informar sobre la situación de la isla de manera objetiva y sin presiones políticas ni ideológicas. Es lo que siempre hemos hecho”.

Si escribe a iccas@miami.edu se pueden recibir de manera gratuita las publicaciones periódicas de ICCAS. Casa Bacardí , 1531 Brescia Ave, Coral Gables.

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