MIAMI.-Grupos de activistas pro inmigrante, de residentes pertenecientes a los distritos 26 y 27, y militantes del Partido Demócrata están enfilando sus baterías contra algunos de los representantes parlamentarios republicanos del sur de la Florida.

Este martes acudieron a los alrededores de la oficina del congresista republicano Mario Díaz-Balart, donde unas 100 personas, entre activistas, electores del distrito 27 e inmigrantes provenientes de Nuevo México, Arizona y Texas, hicieron una larga fila a lo largo de la calle 36 del noroeste, para pedirle al representante que no vote a favor del presupuesto que consideran antiinmigrante.

Asimismo, pidieron a Díaz-Balart que apoye DACA (alivio migratorio para estudiantes indocumentados o “dreamers”) y el TPS (estatus migratorio temporal, beneficio del que gozan en la actualidad salvadoreños, hondureños, haitianos y nicaragüenses).

De hecho, César González, jefe del despacho de Díaz-Balart, se reunió con una delegación de seis manifestantes ese martes y les aseguró que el congresista es un "campeón en propuestas a favor de los inmigrantes" y que el representante piensa que la propuesta de presupuesto de Trump no va a pasar en el Senado”, según declaraciones de Dian Calderón, quien estuvo en la reunión con González.

Estos manifestantes afirmaron que regresarán al mismo sitio, pero para presionar al senador por la Florida, Marco Rubio, en temas migratorios y de salud. Díaz-Balart y Rubio tienen sus oficinas en el mismo edificio.

Igual sucede con el representante por el distrito 26, Carlos Curbelo. Las inmediaciones de su oficina, en Kendall, han sido escenario de varias protestas en lo que va de 2017.

La última fue la semana pasada. Un puñado de cerca de 20 personas le pidió al congresista que se reuniera con los residentes de su distrito para explicar el porqué de su voto a favor de un proyecto de ley de salud que, según la oficina del presupuesto del Congreso, dejaría, en su última versión, 23 millones de personas sin cobertura de salud.

La oficina del Curbelo respondió a DIARIO LAS AMÉRICAS, a través de Alex Cisneros, que el congresista se había reunido, el mismo día de la protesta, con 20 personas de su distrito.

“Hablaron del sistema de salud y de muchos otros temas”, aclaró Cisneros, quien, en un email, preguntó a DIARIO LAS AMÉRICAS “en cuanto a la ‘manifestación’ nos pudiera informar los siguiente: en el distrito 26 hay casi 800.000 residentes ¿Cuántas personas asistieron [a la manifestación]? ¿Sabe si fue una manifestación orgánica [es decir, espontánea] o fue organizada por empleados de una organización con fines políticos?”

En todas las protestas que ha habido enfrente de las oficinas de estos miembros de la representación republicana en el Congreso federal, hay de los dos grupos de los que habla Cisneros: los que asisten porque viven en el distrito y los afecta de manera directa las decisiones de los representantes o senadores, y los que son activistas de diversas organizaciones.

700 días

El Comité de Campaña Demócrata del Congreso, por ejemplo, acaba de poner un aviso pagado en Google, que irá hasta el final del receso de los parlamentarios el próximo 5 de septiembre.

Es un sitio web en el que se contabilizan los días, las horas, los minutos y los segundos que Curbelo sigue sin hacer las reuniones comunitarias en su distrito. Muestra también artículos de prensa en los que se reseñan las exigencias de los votantes para que haya reuniones comunitarias.

Y da la posibilidad de que los usuarios puedan pedir una reunión con Curbelo a través de Twitter o Facebook.

Otras reuniones comunitarias celebradas por senadores y representantes, en diferentes estados, han resultado tormentosas con fuertes reclamos por la manera cómo han votado, sobre todo en el tema del fallido reemplazo del Obamacare.

Los parlamentarios de la Florida han alegado, en varias ocasiones, que a esas reuniones van más activistas políticos que residentes de los distritos y por eso se convierten en un mitin político.

Al parecer Curbelo, Rubio y Díaz-Balart (como se sabe, la congresista republicana del distrito 27 Ileana Ros-Lehtinen ya está de salida y, de todas maneras, ella votó en contra de los dos proyectos de ley para derogar y reemplazar la ley de salud asequible) no parecerían estar dispuestos a enfrentar a los votantes de dos distritos que tienen el mayor número de inscripciones al ObamaCare y de residentes beneficiarios de los subsidios de salud que les permite tener seguro médico a bajo costo.

 

Deja tu comentario