MIAMI.- En 2011 y 2016 el entonces comisionado de la Ciudad de Miami, Francis Suárez, intentó sin éxito que la célula legislativa de ese municipio aprobara la figura del alcalde fuerte. Ahora vuelve a intentarlo, pero sin contar con el voto de la Comisión, sino mediante la certificación del secretario de la Ciudad y la posterior recolección de firmas (más o menos 20.000) para que pueda ser decidido por el electorado el próximo mes de noviembre.
“Lo interesante es que en aquel entonces [la propuesta era que] el alcalde terminara su mandato, no era una transición automática [al alcalde fuerte]. “Para mantener la estabilidad eso [el referendo] debe someterse a los votantes con fecha de 2021 cuando se termina el mandato de Francis Suárez”, añadió.
Por lo tanto, hacer un cambio de Gobierno cuando el actual alcalde apenas cumpliera un año de mandato, sería sacar adelante una reforma “por la que los residentes de la ciudad de Miami no votaron cuando eligieron a Francis como alcalde”, según expresó Regalado.
Inestabilidad
A pesar de que Suárez ha defendido la idea del alcalde fuerte en distintas oportunidades de su carrera política, en este momento esa iniciativa es liderada por el PAC (comité de acción política) Miami's Future Inc, con el estratega político y cabildero Jesse Manzano a la cabeza.
“Es anacrónico el sistema del alcalde ejecutivo con un administrador que no es elegido por los votantes. Si la gente sale a votar por un alcalde, este funcionario tiene que ser responsable de la administración [total] de la Ciudad”, explicó Manzano.
Para él, “los votantes eligen al alcalde pero no al administrador. La gente busca al alcalde para solucionar un problema pero él no puede resolverlo” porque la ley municipal no se lo permite.
Suárez complementó esa idea: “El sistema [del alcalde ejecutivo] ha creado mucha disfunción y frustración en los residentes. En los últimos 8 años hemos tenido 6 administradores”.
Regalado cuestionó esa apreciación y negó que esos cambios de administrador puedan interpretarse como “inestabilidad”. “Tuvimos un Gobierno sumamente estable, elogiado por los comisionados. Ese no puede ser un argumento para justificar [la implementación] del alcalde fuerte”, señaló Regalado.
Tomas Regalado
Tomás Regalado fue electo alcalde por primera vez en 2009.
JJ BLANCO H
Su percepción, de lo que sucedió con la cadena de cambios de administrador, difiere de la expresada por Suárez y Manzano. “Tuvimos a [Carlos] Migoya que prometió estar sólo un año, y lo cumplió, ese fue su compromiso. Eso lo sabía yo y también lo sabían los comisionados. Después estuvo Tony Krapp, su administración fue de seis meses, y por razones familiares decidió irse al sector privado donde ganaba más dinero. Tuvimos a Jonny Martínez, que se habría quedado de administrador si no hubiera tenido sus problemas físicos que lo llevaron a un implante de corazón. El último administrador fue Daniel Alfonso, estuvo casi cuatro años, el propio Francis y otros comisionados trataron de botarlo en dos oportunidades, simplemente porque no hacia algunas de las cosa que ellos querían. El Gobierno fue muy estable, el intento de desestabilizarla vino de la Comisión, no de nuestra administración”.
Krapp efectivamente se fue a un cargo en la empresa privada en el condado de Broward. Pero su corta administración fue muy polémica, en una época en la que había grandes turbulencias en la Policía de la Ciudad y un déficit de 40 millones en las finanzas del municipio.
Malabares políticos
En 1999 la Comisión de la Ciudad de Miami aprobó que la propuesta de alcalde fuerte fuera a la boleta electoral. Pero el entonces alcalde Joe Carollo (y hoy comisionado por el distrito 3) demandó esa decisión a nombre del municipio para anular esa elección, “bajo el argumento de que era un revocatorio ilegal e inconstitucional”, como lo recordó Suárez.
El actual alcalde no cree que pueda generar un malestar dentro de la Comisión el hecho de que se pase por encima de ella, sin contar con su voto para tratar de llevar el referendo a las elecciones de noviembre.
“Desde mi punto de vista estoy conforme con el hecho de negociar con la Comisión para redactar una reforma que es similar en sustancia a lo que he propuesto, no tengo todas las soluciones siempre, estoy dispuesto negociar”, acotó el alcalde de la llamada también “Ciudad Mágica”, quien aprovechó el tema para lanzar un ataque velado contra Carollo: “Hay personas que antes eran alcaldes, lo quisieron en su momento [el alcalde fuerte] y ahora son comisionados que no lo quieren. Eso sucede en la política, cuando la gente cambia su manera de pensar por conveniencia”.
Transparencia
Además de crear un Gobierno supuestamente estable y eficiente, los defensores del referendo sobre el alcalde fuerte también argumentan que se trata de un tema de transparencia.
“Si vives en Miami y no recogieron la basura, llaman a la oficina del alcalde y no podemos llamar al encargado de la basura. Todo pasa a través del administrador. Eso limita un poco la acción. Por eso estamos presentando esta propuesta, hacer el Gobierno más transparente y responsable”, subrayó Manzano, quien además considera que un municipio como Miami, con 500.000 habitantes, tiene a un alcalde muy débil, que ni siquiera puede votar (como en Miami Beach) en las decisiones de la Comisión y no puede resolver los problemas cotidianos de la Ciudad.
De acuerdo con Regalado, esa no fue la experiencia que tuvo en dos periodos consecutivos de mandato. “Cumplimos con los residentes en cualquier reclamación, en el momento en el que lo hacían. Le pedíamos al administrador que ejecutara esa orden. No es ilegal pedir al administrador que tome esa acción. Por el contrario, eso es lo que dice la carta constitutiva”, recalcó el exalcalde.
Y recordó que durante Irma tuvo la capacidad de decretar el estado de emergencia. “[El alcalde] tiene poderes extraordinarios, lo que pasa es que las operaciones del día a día las asume el administrador”.
En la Ciudad de Miami, su máxima autoridad ejecutiva tiene tres poderes: vetar cualquier decisión de los comisionados, diseñar y presentar el presupuesto y despedir al administrador del municipio.
Desde la perspectiva de Regalado, “la responsabilidad más grande del alcalde es crear y presentar un presupuesto. Ese es el documento fundamental de la ciudad, que guía todas las acciones del municipio”.
Dentro de la carta constitutiva de ese municipio, no existe la figura de revocarle el mandato al alcalde o a los comisionados.
Si la propuesta del alcalde fuerte llega a la boleta de noviembre, ahí también se establecería la figura que es considerada como una especie de “garantía”, si el alcalde con todos los poderes no cumple con quienes lo eligieron.
Un punto polémico, que se ha prestado para suspicacias, es la fórmula planteada en la propuesta de referendo para que el alcalde fuerte gane el 75% del salario que gana el alcalde del Condado Miami-Dade. Eso significaría que Suárez podría ganar un salario de $112.500, si se tiene en cuenta que, en el presente, el edil condal gana $150.000.
El sueldo de Suárez hoy es de $97.000.
Regalado enfatizó que “aquí lo fundamental no es cómo llega la petición a la boleta. Lo que veo difícil de entender es la transición inmediata, [porque] no se está votando por una persona sino por un [cambio de] sistema”.