martes 31  de  enero 2023
CUBA

Activistas cubanos dicen No al Código Penal

La falta de transparencia y de consulta pública en el proceso de aprobación de este Código Penal, sigue siendo motivo de gran preocupación

Por REDACCIÓN

MIAMI.-Ante la próxima entrada en vigor del nuevo Código Penal cubano, los activistas y miembros de la Red en Defensa de los Derechos Humanos de Cuba (Red DDHH) iniciaron una campaña contra el controversial documento que “apunta a un incremento de la represión contra las voces disidentes y críticas con la dictadura”.

Con la etiqueta #NoAlCodigoPenalContraElPueblo como guía de las comunicaciones, la Red ha compartido en redes sociales pósters interactivos con mensajes educativos para que los ciudadanos, no siempre diestros en materia jurídica, reflexionen sobre sus derechos.

“El pasado 1 de septiembre de 2022, la Gaceta Oficial de la República de Cuba anunció que en noventa días el código penal entraría en vigor. Esta nueva normativa ha despertado la preocupación tanto de los activistas independientes, opositores y ciudadanos cubanos (...) Sabemos que no podemos revocar ni impedir que el régimen aplique este código contra el pueblo, pero sí queremos demostrar nuestro desacuerdo y hacer conciencia del peligro que supone este nuevo manifiesto legal”, se lee en un comunicado de prensa de la campaña.

Mecanismos de la ciudadanía

DIARIO LAS AMÉRICAS contactó a uno de los voceros del No al Código para conocer más sobre los mecanismos que tiene la ciudadanía para impugnar este documento aprobado y que, a diferencia del código de las Familias, no fue sometido a referendo.

Gerardo Páez Díaz se refirió a la colecta de firmas que respaldarían la impugnación (al menos formal) de la letra penal propuesta. Al respecto dijo a esta redacción que, precisamente, “la constitución actual deja algunas brechas que pudieran ser utilizadas por la ciudadanía pero que resultan muy difíciles de aplicar en la práctica”, como es “el intento de derogación de esta ley a través de la obtención de un mínimo de 10 mil firmas”.

“Incluso si esto se lograra —explicó—, habría que vencer otros obstáculos impuestos por el gobierno cubano para hacer más difícil su aplicación.

Por ejemplo, esas firmas deben estar autenticadas ante notario y eso ralentizaría cualquier gestión por parte de una ciudadanía de por sí poco conocedora de las leyes y sus procedimientos y con mucho miedo todavía a las consecuencias que pudiera enfrentar”.

Por tanto, una de las soluciones que promueve la campaña en su página web, es una petición en línea que sigue la tendencia de movimientos sociales de todo el mundo, en tanto dan cierta medida de cuántas personas están a favor de una causa. Aunque no lleguen a ser vinculantes ni tengan capacidad de revocar mandatos estatales ni gubernamentales, sí permiten la incidencia ciudadana.

“Entre los elementos fundamentales a los que se dirige nuestra campaña está la visibilización para crear conciencia en nuestra ciudadanía de lo que está en juego y es la intención del régimen de cercenar la libertad de expresión y que será de las cuestiones más atacadas por el código penal”, explicó el vocero.

Asimismo, insistió en que sabían desde un principio “que el régimen cubano no iba a dar marcha atrás”. De ahí que aclara: “nuestra intención es al menos lograr su no aplicabilidad, una vez que estamos dando a conocer su contenido arbitrario y sus efectos nocivos para los derechos de todos los cubanos”.

Por qué No al Código (seis respuestas)

Ratifica el Estado, el Gobierno y el Partido Comunista (PCC) están por encima de la ciudadanía y protege a los adeptos del régimen que participen en la represión de opositores y ciudadanos críticos

Mantiene como delito el abandono de funciones en el exterior y no incluye políticas para reducir el número de presos en las cárceles cubanas.

No tipifica el delito de feminicidio

Criminaliza el uso de las redes sociales

Añade las facultades que otorga a la Policía y la Seguridad del Estado la Ley de Proceso Penal

Incluye el castigo a personas u organizaciones que reciban financiación extranjera

Quienes suscriben estas seis alertas sobre el Código Penal que desplaza al de 1987 consideran además que la falta de transparencia y de consulta pública en torno al proceso bajo el cual la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó este código, sigue siendo motivo de gran preocupación para la Red en Defensa de Derechos Humanos.

“Nosotros como organización independiente, creemos que este Código atenta contra nuestros derechos como ciudadanos y lejos de protegernos es un mecanismo que protege el aparato represor de la dictadura cubana y a sus organismos estatales”, escribieron.

DIARIO LAS AMERICAS preguntó también a Páez Díaz cuál podría ser la alternativa a este código aprobado si se toma en cuenta que tanto este como el de 1987 aún vigente subordina la libertad de expresión a la presunta seguridad del Estado.

“Es cierto que ni el anterior código ni este protegen la libertad de expresión sino que al contrario, en pos de salvaguardar presuntamente la soberanía de la nación ha creado más de 30 nuevos delitos contra la Seguridad del Estado, teniendo como objetivo blindar a los funcionarios públicos ante cualquier crítica a sus desempeños y brindarles un margen de acción que vulnere incluso los estándares internacionales, garantizándoles la impunidad ante violaciones de derechos humanos en el ejercicio de sus funciones”, dijo. “En este contexto, lo ideal sería la creación de un nuevo código penal que fuese sometido a referendo como se hizo con el actual código de las familias”.

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