CARACAS.- Durante 2022 la economía venezolana mostró un crecimiento económico que se explica por la agilización que vino luego de la pandemia por el COVID-19, cuando la actividad comercial en el país sudamericano registró una contracción de 30 % solo en 2020.
Al levantarse la cuarentena, la economía venezolana comenzó a mostrar números que pudieron parecer alentadores en un principio; sin embargo, a partir de agosto pasado el fantasma de la inflación volvió a aparecer y para final de 2022 el bolívar, la moneda venezolana, ha perdido 70 % de su valor frente al dólar, poniendo en evidencia el fracaso de las políticas oficiales para tratar de contener la subida en el tipo de cambio.
En Venezuela desde hace unos tres años atrás se vive una dolarización de facto, los precios de los bienes y servicios están marcados en dólares, e incluso, los billetes de la divisa estadounidense circulan entre el público libremente. A pesar de ello, el régimen de Nicolás Maduro no ha querido formalizar su uso en el país.
Otro de los factores que pudieron haber incidido positivamente en la economía venezolana a principios de 2022 fue la apertura que hizo el régimen a las inversiones del sector privado.
No obstante, el economista Henkel García, director de la firma Albusdata, advierte que realmente no se han realizado cambios estructurales importantes que puedan prever un mejor pronóstico para la economía venezolana al menos en 2023, reseñó La Patilla.
Considera García que "el cambio de postura" del régimen "sí es bienvenido", pero precisa que "es como un ambiente de concesiones". en el que "la gente no se lo cree, la gente no está dispuesta a invertir, entonces, torcer la economía sin cambios realmente fundamentales y no solamente en lo económico, sino en nuestra dinámica de país, política, social y sobre todo, lo institucional".
Y enfatiza que "sin esos cambios era totalmente previsible que esa recuperación tuviese patas cortas".
El economista señaló además que la devaluación del bolívar experimentada en los últimos meses del año obligó a los analistas económicos a ajustar las estimaciones iniciales respecto al crecimiento de la economía en 2022.
“La desaceleración que hemos visto a finales de año es mucho más profunda que lo que nosotros estábamos estimando. Si ese crecimiento antes estaba entre cinco y siete, ahora lo estamos viendo más entre tres y cinco, porque sí, hay algo más de crecimiento y obedeciendo a la misma dinámica de que todavía se va a recuperar algo del terreno perdido para poder llegar a lo que éramos en 2019”, explicó.
García incluso prevé que el crecimiento que se registre en 2023 no sea suficiente para llegar a los niveles de 2019.
En octubre, la Comisión Económica para América Latina (Cepal), publicó sus proyecciones de crecimiento económico para América Latina y el Caribe de estos dos años, según las cuales Venezuela terminaría el 2022 con un crecimiento del 12 % y para 2023 estimó que podría crecer otro 5 %. Pero las estimaciones de la Cepal parecen estar alejadas de los pronósticos que hacen economistas independientes, que aseguran que la economía va en declive debido a la inflación.
Venezuela pasó a ocupar el segundo lugar sobre la hiperinflación más alta en el mundo, un lugar que tenía hasta hace unos meses Cuba, cuando en diciembre los índices inflacionarios del país sudamericano alcanzaron un 289%, según el economista estadounidense Steve H. Hanke, de la prestigiosa Universidad Johns Hopkins.
Los análisis económicos también ponderan que Venezuela se acerca a un escenario electoral en 2024, que seguramente tendrá incidiencia en el manejo de la economía por parte del régimen.
FUENTE: REDACCIÓN / Con información de La Patilla