CIUDAD DE GUATEMALA.- El presidente electo de Guatemala, Bernardo Arévalo, expresó su convicción de asumir la presidencia el 14 de enero y gobernar sin temor, a pesar de los desafíos planteados por la fiscalía y la élite política guatemalteca.
El mandatario electo de Guatemala, Bernardo Arévalo, destacó la necesidad de generar condiciones de gobernabilidad mediante alianzas amplias
CIUDAD DE GUATEMALA.- El presidente electo de Guatemala, Bernardo Arévalo, expresó su convicción de asumir la presidencia el 14 de enero y gobernar sin temor, a pesar de los desafíos planteados por la fiscalía y la élite política guatemalteca.
Arévalo afirmó que la fiscalía ha fabricado casos sin sustento, pero la reciente resolución de la Corte de Constitucionalidad (CC) y del Tribunal Supremo Electoral (TSE) respaldan su legitimidad. A pesar de los intentos continuos, aseguró que el respaldo popular garantizará su asunción.
En cuanto a la posibilidad de un "golpe de Estado institucional" o "militar", Arévalo descartó la participación del Ejército y afirmó que las resoluciones de la CC bloquearon cualquier intento en ese sentido.
Sobre los desafíos de gobernar con minoría en el Congreso y enfrentar fiscales y jueces supuestamente vinculados a la corrupción, Arévalo destacó la necesidad de generar condiciones de gobernabilidad mediante alianzas amplias y anunció la solicitud de renuncia de la fiscal, así como elecciones de jueces.
Al abordar las amenazas de encarcelamiento y posibles atentados, Arévalo señaló la falta de evidencia en los casos manejados por la fiscalía y aseguró estar tomando medidas de protección.
Los tres principales retos de su gobierno, según Arévalo, incluyen lograr la gobernabilidad, implementar una estrategia anticorrupción gradual, pero sostenida, y hacer que las instituciones funcionen para el desarrollo en salud, educación e infraestructura.
En cuanto a la promesa de guerra anticorrupción, Arévalo detalló la creación de una comisión nacional anticorrupción y la necesidad de actuar en distintos ámbitos del Estado para cambiar la cultura política.
Sobre la posible desilusión de la población, especialmente indígena, Arévalo reconoció la responsabilidad de despertar esperanzas y subrayó la importancia de demostrar voluntad real y resultados en la gestión.
En respuesta a la sugerencia de que la ofensiva busca infundir miedo, Arévalo destacó que su gobierno no entrará con miedo, sino con determinación y respaldo social generalizado.
En cuanto a la política exterior, Arévalo afirmó que mantendrá relaciones con Taiwán y no considerará establecer relaciones con China.
Finalmente, al hablar de la comunidad internacional, Arévalo agradeció su apoyo contra la intentona golpista y esperó que se amplíe a la cooperación e inversión para el desarrollo de Guatemala, subrayando que está en juego la posibilidad de construir un Estado democrático y preservar la democracia en el país.
FUENTE: Con información de AFP
