MIAMI - Simpatizantes y paramilitares del régimen de Daniel Ortega, propinaron una brutal golpiza a cuatro jóvenes, dos de ellos son hermanos de la presa política Amaya Copens, quienes protestaban pacíficamente en demanda de una Navidad libre de presos políticos, en la ciudad de Chinandega, en el occidente de Nicaragua.
El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), denunció que la agresión ocurrió la noche del 24 de diciembre, cuando los cuatro jóvenes, dos de ellos, Santiago Amaru y Diego Luis Coppens, hermanos de Amaya Coppens, estudiante de medicina y reo de conciencia, protestaban pacíficamente en las cercanía del parque en la calle La Sanidad, pegando calcomanías con los rostros de los presos políticos y en demanda de su liberación.
Tras concluir la protesta y regresaban a sus casas fueron interceptados con violencia por 15 paramilitares armados y simpatizantes sandinistas que los golpeaban. Minutos más tarde se sumaron otros paramilitares a la agresión. “Nos golpearon y nos apuntaron con las armas. Hubo gente que nos quiso apoyar… un (taxista), quiso ayudarnos y ellos estaban armados… les dijeron a todos que se fueran, que no dijeran nada o les iban a disparar. Hicieron disparos al aire (para ahuyentar a las personas)”, denunciaron ante el organismo de derechos humanos los jóvenes agredidos.
Mientras eran golpeados recibieron amenazas de muerte, “si corrés, son tres plomazos que te vamos a pegar”, dijo uno de los paramilitares a las víctimas.
Los mismos paramilitares y simpatizantes llevaron detenidos a los jóvenes a la estación policial de Chinandega, “aquí los traemos”, dijeron a los oficiales, quienes no emitieron ningún tipo de cuestionamiento a los paramilitares.
Los jóvenes pasaron cuatro horas detenidos en la estación policial. Finalmente, fueron llevados cerca de la medianoche a sus casas, no sin antes ordenarles que debían decir a sus familiares "que ellos no les golpearon y que les habían llevado a paramédicos para brindarles los primeros auxilios".
Los jóvenes tienen sutura en varias de las heridas, moretones y fuertes dolores en varias partes del cuerpo. “Además, psicológicamente están afectados y con muchos temores de que vuelvan a agredirles a ellos y a sus familias”, dice el informe del Cenidh.
Tamara Suju, abogada venezolana y defensora de los Derechos Humanos, denunció en su cuenta en Twitter la agresión de los paramilitares sandinistas contra los jóvenes.
“Paramilitares de Daniel Ortega hieren a la familia de la presa política Amaya Coppen, cuando participaban en una actividad pidiendo una Navidad sin presos políticos”.
El Cenidh informó que en Nicaragua existe una profundización de la impunidad y recrudecimiento de la represión.
Que las turbas y grupos paramilitares afines al régimen actúan con el apoyo de la Policía Nacional, “de hecho, es evidente que operan juntos”, dijo el organismo a través de una nota de prensa
Al mismo tiempo, denunció que en Nicaragua se llevan a cabo agresiones selectivas, un ejemplo claro es el hecho que “los policías, paramilitares y turbas sabían que lo agredidos eran hermanos de Amaya Coppens”.
“Observamos que, con este tipo de agresiones, el régimen quiere atemorizar a quienes le adversan, estos hechos son mensaje de que ellos y solo ellos tienen el poder. Exigimos el cese de la represión, el desarme de las fuerzas paramilitares y el respeto a la integridad física y psicológica de todos los nicaragüenses.
Igualmente, el organismo de derechos humanos demanda se realice una investigación inmediata y que se castigue a los responsables de la salvaje agresión, de lo contrario la Policía asume responsabilidad como coautor de la agresión contra los cuatro jóvenes, indica.
El Cenidh anunció que ha puesto en conocimiento loe hechos ante los organismos internacionales y la situación crítica que atraviesa Nicaragua. “Estamos actualizando la información para mantener las medidas cautelares que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó a todo el núcleo familiar de Amaya Coppens en su resolución 84/2018, MC 1133-18", dijo el organismo.