Hace un mes que el huracán Irma dejó atrás una Cuba devastada, con graves repercusiones económicas que enconaron aún más la crítica situación de la Isla. El 90% del territorio sufrió y sufre aún las afectaciones del meteoro y la brecha de desigualdad en vivienda y alimentación se acentúa como una espada de Damócles que pesa sobre sus ciudadanos. Aunque aún se continúa trabajando en los informes de valoración de daños estructurales y sociales, DIARIO LAS AMERICAS aborda el tema mediante 10 claves para aportar un seguimiento parcial a las circunstancias de una Cuba desolada que se debate entre la recuperación y sus duras circunstancias políticas y económicas.

  • Decenas de miles de cubanos quedaron en un limbo migratorio

La posibilidad de salir del país es una de las válvulas de escape de los cubanos frente al afán prohibicionista del régimen. Así que la drástica reducción del personal de la embajada de Estados Unidos en Cuba afecta hondamente a decenas de miles de cubanos que optan por la reunificación con sus familiares. Todos los cubanos que necesitan visado para viajar a EEUU han entrado a un limbo migratorio. Ni los ciudadanos, ni ninguno de los dos gobiernos involucrados en la trifulca de las afectaciones acústicas tienen soluciones inmediatas.

  • Total de viviendas dañadas y familias sin viviendas

Según informes gubernamentales, 158.554 viviendas fueron afectadas directamente por el paso del huracán. De ellas 14 mil 657 son derrumbes totales y 16 mil 646 parciales. En Cuba ya existía una delicada situación relacionada con la vivienda previo al paso del huracán Irma, una evaluación preliminar del Sistema de Naciones Unidas en Cuba indicó que el meteoro causó daños en más de 104.000 viviendas, que se suman al déficit habitacional del país estimado en 883.050 unidades. Si se tiene en cuenta que en Cuba existen 3,8 millones de hogares, puede afirmarse que la situación se ha tornado gravosa para más de la tercera parte de las familias.

  • Afectaciones estructurales. Provincias y municipios más afectados

Camagüey, Ciego de Ávila, Sancti Spíritus y Villa Clara fueron las provincias más golpeadas y donde más familias perdieron sus viviendas o sufrieron daños parciales de consideración. Otras provincias como Guantánamo, Holguín, Las Tunas, Cienfuegos, Matanzas, Mayabeque y La Habana también sufrieron incidencias considerables, sobre todo en localidades ubicadas entre Camagüey y Artemisa. La infraestructura de los principales yacimientos de la Empresa de Perforación y Extracción de Petróleo (EPET) de Occidente fue golpeada de forma severa. La compañía aporta el 50% de la producción petrolera del país. Rusia ha manifestado recientemente su interés de aumentar el envío de crudo a Cuba para su procesamiento y consumo.

  • Alimentación

La alimentación es una preocupación en Cuba desde 1990, fecha en que se hizo patente el periodo especial. Cada huracán que impacta o roza la Isla agrega más hambre al hambre ya existente. En Cuba impera un des abastecimiento estructural de productos de primera necesidad, sobre todo de aquellos que necesitan ser refrigerados. Los mercados estatales están vacíos y la falta de verduras y frutas son una pauta en todo el territorio nacional. Durante este periodo, el gobierno cubano reubicó unidades minoristas, a fin de mantener la venta de la canasta familiar normada, consistente en cinco libras de arroz blanco, dos libras de granos, azúcar y sal. Tras el azote del huracán Irma, el régimen habilitó unos 900 puntos de ventas de comida elaborada que intentó vender a precios módicos a las familias de las zonas más abatidas, hasta que los ciudadanos protestaron.

  • Comunicaciones

Según el Ministerio de Comunicaciones de Cuba, los servicios de telefonía y datos se han restablecido en un 95%. El huracán causó la interrupción de 246.707 líneas fijas y 1.471 de datos, la mayoría provocadas por la caída de 27 torres y 4.764 postes. No obstante. Un hecho remarcable que saltó es este periodo es que el intercambio por correo postal entre EEUU y Cuba se redujo en un 46% con respecto al año anterior. La causa es que en marzo de 2017 cesaron los vuelos directos con este fin. Esta circunstancia no solo agrava el estado de las comunicaciones con Cuba, sino la situación de las familias a las que se les ha restado un medio de subsistencia.

  • Recursos para la reconstrucción

El régimen aseguró que el presupuesto del estado financiará el 50 por ciento del precio de los materiales de la construcción disponibles a las personas damnificadas, sin embargo, los recursos son insuficientes, sobre todo porque se está priorizando la reconstrucción de infraestructuras destinadas al turismo. En el lenguaje del régimen ha comenzado a instalarse la necesidad de que "las producciones lleguen hasta la población afectada", sobre todo para no revivir las manifestaciones espontáneas protagonizadas por la ciudadanía ante la falta de atención y recursos en los días posteriores al ciclón.

  • Venta de productos minoristas

La venta de productos minoristas de primera necesidad quedó bonificada en un 50% para la población afectada. Algunas familias han recibido colchones, productos de aseo e higiene, equipos de cocción y ajuares de casa. Según, la prensa oficialista, en los casos de mayor necesidad se ha bonificado el 100% del valor de algunos surtidos.

  • Sistema eléctrico y agua

Cuba ha sabido reponerse de la falta de fluido eléctrico pues su población se ha ido acostumbrando al rigor de los ciclones y a los apagones, a la par que la empresa eléctrica se ha acostumbrado a trabajar a media máquina. Según informes oficiales, la red eléctrica nacional está prácticamente restituida y ofrece servicio al 99,9 por ciento de los consumidores.

El impacto abarcó a casi todo el país y las principales generadoras eléctricas reportaron un impase de varias semanas. Dos torres de alta tensión quedaron completamente dañadas, junto a 3.616 postes, 2.176 kilómetros de líneas, 1.379 transformadores, 1.300 kilómetros de acometidas y 10 sub-estaciones. Villa Clara, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Camagüey aún tienen zonas de apagón continuado en localidades rurales.

El agua está llegando con normalidad a los hogares. El 99 por ciento de los acueductos han sido recuperados. Aún existen cuatro sistemas interrumpidos, tres en Camagüey y uno en Villa Clara. Esas interrupciones afectan a seis 1.961 personas, que reciben el suministro de agua potable con carros cisternas.

  • Agricultura

Toda la cosecha de maíz y arroz está perdida. Más del 50% de la cosecha de plátanos y frutales no puedo recuperarse. De las 466 granjas avícolas dañadas, 348 ya han sido completamente recuperadas pero han de esperar a que pase el ciclo completo hasta que comiencen a producir huevos, producto que constituye el 90% de las proteínas que consume el cubano medio.

De las 95.000 hectáreas de cultivos varios perdidas se han recuperado más de 35.000, de ellas 20.000 son de plátano. Las hortalizas y cultivos de ciclo corto están siendo plantadas bajo un plan de siembra emergente. El sector azucarero perdió 338 mil hectáreas de caña y unos 20 centrales se quedaron sin techos, circunstancia que limita su capacidad productiva. Esas pérdidas se traducen en 98 millones de dólares menos que entrarán al país por exportaciones del sector.

  • Turismo

Aunque según el Ministerio de Turismo declaró que el impacto del huracán hizo que la afluencia turística mermara en un 50% en septiembre, hasta el día 22 del mismo mes la Isla había recibido 3,6 millones de turistas. El régimen puso el mayor énfasis en la recuperación de la infraestructura turística alegando que su crucial importancia para la economía cubana.

Las autoridades se han comprometido con recuperar para el 15 de noviembre de este año, la totalidad de infraestructuras turísticas afectadas. Cuba ha vinculado su destino al emporio del turismo que está gestionado por GAESA, empresa dependiente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Desde entonces, EEUU ha emitido dos alertas a sus ciudadanos para que no viajen a Cuba, la primera tras el paso del huracán Irma y la segunda, como medida preventiva relacionada con los ataques acústicos a funcionarios y diplomáticos norteamericanos.

  • Donaciones recibidas

A pesar de la virulencia con Irma actuó sobre Cuba, el régimen siguió cobrando los productos donados que entregaba a la población, hasta que gracias a presión social tuvo que "ceder" y garantizar la gratuidad de los artículos ingresados al país por personas u organizaciones. A pesar de que se mantiene la percepción de que la gestión de donaciones no es transparente, Cuba recibió y continúa recibiendo donaciones provenientes de gobiernos, asociaciones de amistad, empresas, organizaciones no gubernamentales, universidades, instituciones religiosas, entre otras. Queda el suspense de cómo llegan esas donaciones a las familias cubanas que más lo necesitan. Varios ciudadanos de otros países que han realizado donaciones directas terminaron retenidos en dependencias de la seguridad del estado si haber cometido delito alguno.

Rusia, China, Venezuela, Bolivia, Reino Unido, Naciones Unidas y otros países y organizaciones internacionales han movilizado ingentes recursos materiales y monetarios para paliar la difícil situación. Aun así, sin una ayuda verdaderamente estructurada, será muy difícil que Cuba logre revertir su actual situación.

FUENTE: REDACCIÓN

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