MIAMI.-Desde hace más de una década los médicos venezolanos en instituciones públicas trabajan más por amor a su profesión, que por alguna retribución económica; pero además la gran mayoría lo hace en medio de deplorables condiciones que dificultan más el ejercicio de la medicina. La falta de luz, la falta de agua, la escasez de insumos médicos es el día a día de miles de galenos en Venezuela. Con la llegada del coronavirus, la situación ha empeorado dramáticamente porque ya no solo luchan por la vida de los pacientes, sino por la suya propia.
Desde que se detectó el primer caso de paciente infectado por coronavirus en Venezuela hasta la redacción de este artículo han fallecido más de 76 sanitarios venezolanos a consecuencia de haber contraído el COVID-19 durante la prestación de su servicio. La falta de medidas sanitarias adecuadas, y la ausencia de los equipos de bioseguridad tan necesarios para proteger a todo el personal sanitario colocan al sector salud como uno de los más vulnerables en esta crisis en el país sudamericano.
Carlos Mata Pasquarelli, un cardiólogo venezolano que reside en los Estados Unidos desde hace 4 años, al conocer lo que les estaba ocurriendo a sus colegas en Venezuela decidió buscar fondos con la finalidad de enviar o suministrar equipos de bioseguridad y de alguna medida ofrecer protección a quienes dan la vida para salvar otras.
Con el nombre “No Somos Héroes”, Mata Pasquarelli inició una campaña en las redes sociales convocando a los médicos venezolanos en el exterior, a los venezolanos de buena voluntad que tuvieron que dejar su país y todo aquel ciudadano del mundo que se ha sensibilizado por la dramática situación en Venezuela.
“Iniciamos el 28 de junio viendo lo que estaba ocurriendo con los médicos venezolanos. En ese momento habían reportado 8 médicos fallecidos en Venezuela por COVID-19. De manera inmediata amigos, allegados y familiares se sumaron a la causa y en poco tiempo hemos logrado donar en 17 hospitales de 12 ciudades, beneficiando a unos 530 médicos”
Mata Pasquarelli conoce la situación crítica que se vive en los hospitales en Venezuela. Mientras ejercía su profesión llegó a ser el presidente de las Sociedades de Residentes de los Hospitales del Seguro Social Salazar Domínguez y Domingo Luciani, además fue jefe de Residentes de la Clínica Santiago de León y jefe de cardiología del Hospital Domingo Luciani. A pesar de la distancia y que lleva cuatro años fuera del país sabe lo que sus colegas necesitan, por lo que la donación se ha centrado en equipos de protección personal como gorros, tapa bocas pantallas faciales, batas quirúrgicas, alcohol, gel desinfectante y todos esos equipos que nos han solicitado.
Carlos explica que la iniciativa no tiene nada que ver con autoridades gubernamentales, ni con partidos políticos, ni con ninguna ONG. “Esta campaña nació con la idea de ayudar directamente a los médicos, enfermeros, y personal sanitario que día a día arriesgan sus vidas al estar en contacto con pacientes contagiados por el virus sin la indumentaria necesaria para su protección”.
Seguimos sin descanso
Destaca que en un principio comenzaron a comprar insumos en Venezuela, con los distribuidores locales, y entregaban a las diferentes instituciones que así lo solicitaban; pero en esta segunda etapa de la recolección establecieron un vínculo con la empresa de envíos a Venezuela, Tealca, y ahora pueden mandar algunos insumos desde los Estados Unidos.
“Seguimos con la recolección. Seguimos con la página del GoFundMe. Queremos hacer llegar muchos más insumos a todo el personal en Venezuela que se expone día a día por salvar la vida de los pacientes”. Si alguien desea donar puede hacerlo en la página del GoFundMe, “No Somos Héroes. Ayudando a los Médicos Venezolanos”.
@elkisbejarano