El designado gobernante cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez aseguró en Twitter que sostuvo conversaciones con los presidentes de Kenia y Somalia, en las que "intercambió" sobre "las gestiones para el regreso seguro" a la isla de los médicos Assel Herrera y Landy Rodríguez, secuestrados en abril de 2019 por el grupo terrorista Al Shabab.
Díaz-Canel no ofreció más detalles en su tuit ni explicó en qué consistían las "gestiones" de su Gobierno para asegurar el regreso de los doctores cubanos secuestrados en el condado de Mandera, en el norte de Kenia, refiere este martes Diario de Cuba.
A mediados de diciembre de este año, tras su regreso de una gira por varios países africanos, Inés María Chapman, vicepresidenta del Consejo de Ministros del régimen, aseguró a la prensa que los dos médicos secuestrados hace ocho meses se encontraban "bien". También prometió que La Habana continuaría sus "esfuerzos" para asegurar el regreso de ambos.
En declaraciones al medio oficialista Cubadebate la funcionaria dijo que había transmitido personalmente su agradecimiento al Gobierno de Kenia por las gestiones que realiza para tratar de lograr el retorno seguro de Landy Rodríguez y Assel Herrera Correa.
"Las autoridades kenianas ratificaron que ambos médicos se encuentran bien y continuarán los esfuerzos para su regreso seguro", dijo Chapman sin especificar cómo el Gobierno de Kenia llegó a tener acceso a esa información.
La funcionaria agregó que el pueblo cubano podía "estar seguro [de] que la dirección del Partido y el Gobierno cubano le dedica a este tema una atención permanente". "Nuestra prioridad es que regresen sanos y salvos a la Patria", acotó.
"Nuestro país, nuestro Gobierno y el Ministerio de Salud Pública, están permanentemente al tanto de cómo están ambos médicos y en contacto con sus familiares en Cuba".
Sin embargo, el tuit de Díaz-Canel y las declaraciones de Chapman llegaron después de cinco meses de silencio, en los que La Habana no ofreció informaciones sobre el estado de ambos médicos ni de las gestiones que realiza el Gobierno para asegurar el retorno a la Isla de los dos especialistas.
Miguel Díaz-Canel Bermúdez on Twitter
A mediados de noviembre, cuando el ministro cubano del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, asistió a un foro mundial de población en Kenia y se reunió con funcionarios de ese país, no trascendieron noticias sobre el tema.
Desde territorio keniano la última información la dio el portavoz del Gobierno, el coronel retirado Cyrus Oguna, en septiembre. El vocero dijo que había "planes elaborados en curso para salvar a los médicos" raptados en la frontera con Somalia.
"Como Gobierno, estamos preocupados y sentimos por las familias. Es desafortunado que tal incidente tuviera que suceder, pero estamos haciendo todo lo posible para que vuelvan con vida", declaró Oguna, citado por medios locales.
Por su parte, la ministra de Salud, Sicily Kariuki, al margen de una conferencia en Nairobi, dijo que no estaba en condiciones de responder sobre el asunto. "Eso es más un problema de seguridad", declaró.
En la Isla, Díaz-Canel se ha limitado a hacer visitas de cortesía a las familias de ambos médicos, sin ofrecer detalles sobre su situación ni sobre las gestiones para liberarlos.
Antes de las declaraciones de Chapman, no había ocurrido ningún otro pronunciamiento público sobre el asunto desde el 4 de julio de 2019. En esa fecha, el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, ofreció limitada información.
Portal prometió que se mantendría un seguimiento permanente a este tema, que "no tiene precedentes similares en la historia de la colaboración médica cubana". Pero lo cierto es que el conocimiento de la situación, si lo hay, se lo reserva el Gobierno.
Los médicos cubanos fueron enviados a Kenia en junio del año pasado. Menos de un año después fueron raptados presuntamente por el grupo terrorista Al-Shabab, afiliado a Al Qaeda desde 2012.
En Kenia aún permanece más de un centenar de galenos cubanos enviados a participar en las llamadas "misiones médicas" de La Habana en el extranjero.
Mientras se ahorra los detalles acerca de sus "gestiones" y de otras situaciones peligrosas que atraviesan los médicos enviados al exterior, el régimen se queda con un 75% de los salarios de esos profesionales, restringe sus libertades y prohíbe su entrada a Cuba por un período de ocho años a aquellos que deciden escapar.
FUENTE: Publicado en Diario de Cuba