WASHINGTON — El régimen cubano presentó un plan de contingencia para gestionar los escasos recursos de combustible y generación eléctrica en la isla. Durante el anuncio, el viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga afirmó que estas decisiones se planificaron desde febrero para intentar mantener servicios básicos, aunque admitió la gravedad de la crisis actual.
Por su parte, Jorge Piñón, director del programa de Energía para Latinoamérica y el Caribe de la Universidad de Texas, señaló que las reservas de hidrocarburos en Cuba podrían agotarse en aproximadamente dos meses, pues la falta de diésel, gasolina y gas licuado es estructural, reseña el portal web Martí Noticias.
El plan del régimen establece que el suministro de combustible se limitará estrictamente a centros de salud de urgencia, sistemas de bombeo de agua, unidades de defensa, orden interior y sectores que recaudan divisas para el Estado. En el sector del transporte, se reducen los ómnibus nacionales a una sola salida diaria por provincia, los trenes nacionales operarán cada ocho días y se suspenden las listas de espera.
El insólito plan del régimen cubano
Como medida inédita, se autoriza que productores privados vendan electricidad a terceros, mientras que en el ámbito laboral se ordena el fomento del teletrabajo y la reubicación de empleados hacia sectores considerados estratégicos.
En el sector educativo, los niveles secundario y preuniversitario funcionarán en días alternos, se suspenden las clases presenciales continuas en universidades y se ordena el retorno de estudiantes becados a sus provincias de origen. Ciudadanos cubanos han utilizado las redes sociales para cuestionar la eficacia de estas medidas, señalando que son similares a planes implementados en décadas anteriores. Las críticas se centran en la incapacidad del sistema para garantizar suministros básicos y en la exclusión de la élite gobernante de las restricciones impuestas a la población general.
Mientras el régimen sostiene que las decisiones evitarán el colapso, las Naciones Unidas emitieron una advertencia sobre el riesgo real de una crisis humanitaria en la isla. El secretario general del organismo, António Guterres, manifestó su preocupación por el deterioro de las condiciones de vida derivadas del déficit energético y la parálisis de servicios fundamentales.
FUENTE: Redacción/ Con información de Martí Noticias