MIAMI.- El régimen sandinista continúa el asedio contra líderes de la iglesia católica; los últimos hechos de persecución han sido contra los obispos de las Diócesis de Estelí y Matagalpa, Rolando Álvarez y Juan Abelardo Mata, respectivamente.

Un grupo armado merodeaba una comunidad donde monseñor Álvarez realizaba labor pastoral, mientras el obispo Mata fue denunciado por injurias y calumnia por una persona presuntamente vinculada a la dictadura al partido gobernante el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

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La tarde del pasado 17 de julio, el obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, fue protegido por campesinos de la comunidad La Joya, municipio de Terrabona, ante la inusual presencia de un grupo armado, vestido con uniforme militar que portaban armas de calibre como fusiles Ak-47, que rodeaba la entrada del poblado.

Tras concluir una visita pastoral en esa zona rural y cuando se disponía a retornar a Matagalpa, un grupo de campesinos fue al encuentro del obispo para alertarle sobre la presencia de hombres armados escondidos tras los árboles que se ubican en la entrada de la comunidad.

“Aun así estaba dispuesto a continuar adelante, pero ante la insistencia de los campesinos de acompañarme (en el trayecto) porque ellos miraban peligro, un riesgo inminente, pues quise dejar que ellos lo hicieran (acompañarlo) y toda la comunidad se vino custodiando a mi persona y al equipo de trabajo que venía en la camioneta. Llegamos a la carretera y efectivamente pude ver cómo ante la multitud de fieles que se encontraban molestos y enardecidos ante la presencia militar, se enfrentaron a estos hombres que vestían de uniforme militar, portaban fuerte armamento Ak47 y municiones, que se desplazaron al ver la presencia de los campesinos hacia el cerro que rodea la comunidad”, relató el líder religioso, uno de los más críticos del régimen sandinista.

Monseñor Álvarez aseguró que los armados no le interceptaron, ni le ofendieron. “Lo que sucede es que los campesinos se alarmaron por varias razones, una es que nunca habían visto a personas vestidas de militar con armas pesadas y municiones cubriéndole todo el pecho. Me decían también que esa es zona seca, no hay cafetaleros, no hay ganadería, no hay a quien cuidar, y lo que alarmó es que estaban escondidos, no estaban a la luz pública, estaban tras los árboles”, subrayó.

El obispo catalogó el hecho como grave e irresponsable “por las consecuencias funestas que pudo haber tenido con la población que enfrentaba a los hombres armados y formó una valla humana (alrededor del líder religioso y el equipo que le acompañaba)”.

Álvarez estuvo reunido con cientos de líderes pastorales y comunitarios. Al acompañamiento del obispo se sumaron residentes de la comunidad que no participaron del encuentro, entre ellos niños.

El prelado no afirmó ni negó que los armados eran del Ejército o paramilitares organizados y financiados por el régimen de Ortega; sin embargo, precisó que lo sucedido en esa comunidad debería ser investigado por la institución castrense.

Asedio contra obispo Mata

El régimen sandinista también ha desatado una campaña de hostigamiento contra el secretario y portavoz de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), Juan Abelardo Mata.

El prelado fue denunciado recientemente por Reynaldo Jose Obregón, por injurias y calumnias ante la Policía de Estelí, organismo que anunció investigará la denuncia contra el religioso, pese a que no es parte de sus funciones de acuerdo con la Ley.

Según Obregón, el obispo le acusa de ser un paramilitar y haber asesinado a su hijo Cruz Alberto Obregón, durante las protestas antigubernamentales en Estelí.

El secretario del CEN hizo referencia durante una homilía a finales de junio, y posteriormente en una entrevista al diario La Prensa, a que un “francotirador” le habría confesado el hecho (haber disparado contra su hijo), pero el religioso no mencionó nombres ni detalles del hecho.

Sin embargo, Obregón cuyo hijo fue asesinado por un francotirador durante las protestas, se siente aludido por la referencia que hizo monseñor Mata.

Mata ha sido amenazado de muerte innumerables veces, ha sido víctima de espionaje por el régimen sandinista. El 15 de julio de 2018, el obispo fue víctima de un atentado cuando viajaba en su vehículo. Una turba del Frente Sandinista tiroteó las llantas del auto en que se trasladaba, el conductor logró maniobrar el carro para evitar un accidente.

No es la primera vez que el régimen de Daniel Ortega ataca a la Iglesia católica, el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, tuvo que abandonar Nicaragua en cumplimiento a la solicitud del papa Francisco, ante las amenazas que recibía el prelado.

La persecución del sandinismo contra la iglesia Católica es de vieja data. Durante el primer gobierno sandinista 1979-1990, la iglesia sufrió persecución y expulsión de obispos del país.

FUENTE: REDACCIÓN

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