DOLORES.- El expresidente de Argentina Mauricio Macri rindió este miércoles declaración indagatoria en una causa por supuesto "espionaje" a los familiares de 44 marinos fallecidos en el hundimiento del submarino militar ARA San Juan en 2017, y quedó a la espera de que se decida si será procesado, algo que se estima sea anunciado antes de las elecciones legislativas previstas para el próximo 14 de noviembre.
Rodeado por un grupo de dirigentes y simpatizantes de su coalición de centro-derecha Juntos por el Cambio, Macri caminó unas tres cuadras hasta la puerta del juzgado de Dolores (200 kilómetros al sur de Buenos Aires), donde entregó un texto escrito en el cual defendió su inocencia, solicitó el sobreseimiento y no respondió preguntas.
"No espié a nadie, yo nunca mandé en mi gobierno a espiar a nadie. Jamás vi ningún informe de ningún familiar del ARA San Juan ni de ningún otro buque", señaló en el texto.
El expresidente (2015-2019) permaneció por menos de una hora en el juzgado y no hizo declaraciones a la prensa.
Según relataron fuentes judiciales a Infobae, el diálogo tuvo lugar en los siguientes términos: “Se nota que usted está muy apurado por resolver antes de las elecciones. Usted sabe que debió suspender la audiencia pero no lo hizo. No le hago perder más tiempo. No quiero hacerlo demorar más. Voy a presentar un escrito”, expresó Macri.
Recusación del juez
Al término de la audiencia, Pablo Lanusse, abogado de Macri, cuestionó al magistrado Martín Bava, y sostuvo que el exmandatario se encuentra "ante la presencia de un juez incompetente, que no tiene imparcialidad y que mostró su dependencia del poder Ejecutivo y de intereses oscuros", en alusión a las elecciones legislativas del 14 de noviembre en las que el gobierno del presidente de centro-izquierda Alberto Fernández se arriesga a perder el control del Parlamento.
Macri había acudido ante los tribunales de Dolores el pasado 28 de octubre, pero aquella audiencia fue suspendida a pedido de su defensa, porque no había sido relevado del secreto de Estado. Ese mismo día, Fernández emitió un decreto para eximirlo de la reserva en cuanto a asuntos de inteligencia.
El exmandatario, de 62 años, había faltado a dos citaciones anteriores: la primera porque se encontraba fuera del país y la segunda porque pidió la recusación del juez Martín Bava.
Un primer pedido de recusación del juez fue rechazado por la Cámara Federal de Mar del Plata, pero una segunda solicitud está a la espera de una respuesta para el 12 de noviembre.
Después de esta declaración indagatoria corre un lapso de diez días para que Macri sea procesado o sobreseído.
El submarino ARA San Juan, un TR-1700 de fabricación alemana con 66 metros de eslora, desapareció en noviembre de 2017 con 44 personas a bordo, cuando patrullaba aguas argentinas.
La nave fue hallada un año más tarde, a 900 metros de profundidad, con ayuda de las marinas de otros países.
La querella sostiene que los familiares de los militares fallecidos en el hundimiento del ARA San Juan fueron objeto de supuestas escuchas telefónicas y otras interceptaciones durante el año en que buscaron conocer su suerte.
La querella solicitó que se disponga la prisión preventiva del exmandatario, pero esa medida no fue aceptada por el juez.
En la causa ya están procesados los entonces jefes de los servicios de inteligencia Gustavo Arribas y Silvia Majdalani.
FUENTE: Con información de AFP