Los expresidentes del Grupo IDEA, a la par que saludan al pueblo chileno por su reciente plebiscito constitucional, expiden una declaración haciendo constar que las constituciones son garantía de convivencia y unidad nacional, no programas partidistas que imponen unas mayorías circunstanciales a las otras y negando los iguales derechos fundamentales de las minorías.
Tras el plebiscito celebrado el pasado domingo en el que el pueblo chileno rechazó una nueva Constitución, los expresidentes agrupados para la defensa de la democracia y la libertad en la región, invitan al liderazgo político de Chile para que produzcan consensos parlamentarios y legislativos que resuelvan sobre las expectativas de bienestar y modernización presentes en dicha nación.
Anexamos copia de la declaración publicada este miércoles.
Chile rechaza Carta Magna
El rechazo a la nueva constitución de Chile triunfó holgadamente el domingo con el 61,87%, según el conteo oficial preliminar, lo que significa que seguirá vigente la carta magna que tiene 41 años.
El autónomo Servicio Electoral de Chile precisó que el “Apruebo” obtenía un 38,13%.
En un mensaje televisado a la nación, el presidente Gabriel Boric -uno de los principales impulsores de la nueva carta magna- reconoció que el mensaje de las urnas urge al gobierno y a la oposición a que “ahora sí nos pongamos de acuerdo” e invitó a los líderes de ambas cámaras del Congreso a una reunión en el palacio presidencial para analizar los pasos a seguir.
En la opinión pública creció el rechazo contra la nueva propuesta Constitucional debido a medidas que llevaban a la nación hacia la izquierda, alejando el apoyo a los pequeños y medianos empresarios. "La constitución está vestida de rojo chavista y los chilenos no queremos ese destino para nuestro país" aseguró Alberto Alonso, ciudadano chileno con residencia en los Estados Unidos.
La derrota del oficialismo superó todos los pronósticos de las encuestas, que indicaban que el rechazo al texto, impulsado por la oposición derechista y un sector del oficialismo, ganaría por cerca de 10 puntos porcentuales.
El plebiscito fue el cierre de un proceso de tres años iniciado en 2019 cuando en Chile -considerado hasta entonces un ejemplo de estabilidad en la región- estallaron protestas callejeras estudiantiles en demanda de más igualdad y derechos sociales. Un año después el 78% del electorado decidió que quería una nueva constitución que reemplazara a la impuesta por la dictadura militar de 1973 a 1990.