NAIROBI.- La decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de autorizar a Kenia para liderar una misión de paz en Haití desató un intenso debate dentro del país africano, mientras se prepara para enviar una delegación de 1.000 policías a la nación caribeña asolada por la violencia, se enfrenta a crecientes presiones internas para justificar esta intervención.
La situación en Haití es preocupante, con violentas bandas controlando partes del territorio debido a la debilidad del gobierno local. La comunidad internacional ha estado llamando a una acción conjunta para restaurar la paz y el orden en el país durante más de un año.
Sin embargo, la historia de intervenciones extranjeras fallidas en Haití suscita dudas y escepticismo en la comunidad internacional. La oferta de Kenia de liderar la misión fue recibida con beneplácito por Estados Unidos, pero los ciudadanos kenianos están empezando a cuestionar la naturaleza y el propósito de esta misión.
"¿Cuál es la verdadera misión en Haití? Los kenianos merecen una explicación clara y concisa. Los líderes deben rendir cuentas ante el pueblo", expresó el general retirado Emiliano Kipkorir Tonui, veterano de misiones de paz en varias partes del mundo.
El gobierno keniano hace campaña para defender su participación en la misión, pero aún no presenta la propuesta al Parlamento, lo que, según la Constitución, es un requisito previo para el despliegue de tropas en el extranjero. Los legisladores anunciaron que citarán al director de la policía, Japhet Koome, y al ministro del Interior, Kithure Kindiki, para obtener más detalles sobre la operación.
Haití es "inusualmente riesgosa"
El presidente de Kenia, William Ruto, describió la misión como "un acto humanitario" en un país que ha sufrido históricamente bajo el colonialismo. El ministro de Relaciones Exteriores, Alfred Mutua, la considera "la voluntad de Dios" para ayudar a los descendientes de esclavos africanos en Haití.
Sin embargo, los expertos advierten sobre los riesgos. Murithi Mutiga, director del programa para África del centro de estudios International Crisis Group, señaló que la misión en Haití es "inusualmente riesgosa" debido a la presencia de bandas armadas en áreas densamente pobladas y asentamientos pobres.
El general Tonui también expresó su preocupación por la falta de entrenamiento de la policía keniana en áreas como la lectura de mapas, comunicaciones y el manejo de armas pesadas.
La oposición política tampoco está convencida. Ekuru Aukot, un destacado político de la oposición, calificó el despliegue como "una misión suicida". James Orengo, gobernador del condado de Siaya y crítico del presidente Ruto, advirtió contra el uso de sangre keniana en un conflicto que involucra a una de las naciones más poderosas del mundo, Estados Unidos.
Defensores de los derechos humanos han expresado su preocupación por el historial de la policía keniana en el uso de la fuerza letal contra civiles. Temen que esta situación pueda plantear un riesgo inaceptable en Haití, donde las tropas extranjeras han sido acusadas de abusos en el pasado.
FUENTE: Con información de AFP