CARACAS.- El lider opositor de Venezuela, Juan Guaidó, afirmó desde Estados Unidos que es "un doble perseguido político". El dirigente aseguró que estando en Colombia, recibió "amenazas de deportación para entregarme a las manos de Nicolás Maduro" y aseveró que está preocupado por su familia en Venezuela, que está "perseguida y amenazada", al igual que su equipo de trabajo.
Explicó que mientras estaba en Colombia "recibí amenazas de deportación para entregarme a las manos de Maduro, quien ha amenazado mi vida, nuestra libertad, quien ya ha asesinado a dirigentes políticos, quien torturó a nuestro equipo de trabajo, a nuestra familia".
El opositor dijo que está en Miami gracias al gobierno de EEUU. Ahora, se dedicará a preparar una agenda de trabajo para buscar apoyo internacional a la causa de la libertad de Venezuela.
"Gracias al gobierno de EEUU estoy aquí con ustedes, preparando una agenda de trabajo que inicia el martes en Washington donde tendremos encuentros el miércoles, con el Senador Dick Durbin entre otros. Llamadas telefónicas bipartidistas y una agenda muy intensa de trabajo. Solamente gracias a la intermediación de EEUU, me siento muy seguro hoy, muy distinto a como me siento por mi familia, hoy perseguida, amenazada directamente, al igual que a mi equipo de trabajo”, señaló.
Guaidó indicó que trabajará desde el exilio para presionar para lograr un mejor acuerdo político y que permita celebrar unas primarias opositoras que sean verdaderamente competitivas y cuyo resultado represente "una verdadera unidad". Enfatizó que "la discusion que debemos poner es que somos nosotros los que vamos a decidir y mi rol aqui es buscar ese apoyo internacional para que eso pase".
Dijo que entre las condiciones que deberían formar parte de un acuerdo están la liberación de los presos políticos, la fijación de un cronograma electoral para las presidenciales, que se respete ese cronograma y el regreso a la mesa de negociación de México.
"Chantaje" de la dictadura
Guaidó afirmó que la "dictadura" de Nicolás Maduro está intentando "chantajear" a la comunidad internacional al condicionar el inicio de un proceso electoral transparente al levantamiento previo de las sanciones, lo que implica "secuestrar" una de las reivindicaciones clave de la oposición.
Para el dirigente opositor, el procedimiento debería ser a la inversa, de tal manera que los primeros pasos los dé Maduro, en cuya "buena voluntad" no confía en ningún caso.
En este sentido, pidió la reanudación del proceso de diálogo que arrancó en México en noviembre y un calendario claro hacia elecciones "libres", así como mecanismos que permitan encarar con "credibilidad" dicho proceso. Sólo entonces ve factible levantar los castigos, una herramienta que Guaidó ha considerado esencial durante estos últimos años para evitar "el deslave humanitario".
Guaidó cree que Estados Unidos ha sido "transparente" en relación a este tema, advirtiendo que no habrá ningún cambio en la política de sanciones hasta que haya "avances en la democracia" en el país sudamericano.
Reprocha a Petro
Guaido afirmó que el presidente Gustavo Petro, "se puso de lado de la dictadura, no de los perseguidos políticos". Le reprochó que cuando ha visitado Caracas como presidente no dedicó "un minuto" para reunirse con las víctimas de derechos humanos".
Guaidó afirmó que el canciller colombiano "miente" cuando le acusa de tener otro billete comprado antes de cruzar la frontera para irse a Estados Unidos.
"El único pasaje que compré es de Cúcuta a Bogotá, el cual no pude abordar", dijo, al tiempo que aseguró que llegó a Colombia "caminando por un puente".
Sin embargo, Guaidó no dio más detalles sobre su salida. "Debo proteger a quienes me llevaron" a la frontera, porque si sus nombres se hiciesen públicos "van presos mañana", advertió Guaidó.
Sobre su interés en implicarse en la conferencia internacional organizada por Petro para hablar de Venezuela, y a la que estaban invitados delegaciones de Estados Unidos y la Unión Europea, afirmó que sólo quiere que "se escuche" a la oposición: "No permitieron que se escuchara mi voz en Colombia".
Frustración
El líder opositor de Venezuela, Juan Guaidó, asegura que siente "frustración" por no haber logrado el objetivo de recuperar la democracia para su país. Desde EEUU, el dirigente político señaló que no será candidato a la primaria, pero que apuesta a una coalición porque "Maduro es derrotable".
"El primer elemento es la frustración. Es frustrante para millones que no se haya logrado la salida, que no se haya terminado con la dictadura y que no se haya recuperado la democracia. Y ese es nuestro reto en el corto plazo. Cualquiera estaría frustrado y con dolor al no lograr el objetivo. Hay que seguir insistiendo", dijo Guaidó en entrevista con elmundo.es.
El político admitió que está consciente de que desde el exilio es muy difícil encabezar una candidatura; sin embargo, consideró que "no podemos ser presa de las amenazas de la dictadura" y que la actual situación "es otra prueba para las condiciones electorales".
Guaidó ha defendido la unidad en la oposición, y en este momento, asevera que "el candidato" para ganarle a Maduro en unas elecciones "sigue siendo la unión, la mezcla".
"Apuesto a una coalición, a un equipo, una persona no es suficiente. Nos acercamos a un escenario como Nicaragua y aún así tenemos que participar en las presidenciales de 2024. ¿Por qué? Porque Maduro es derrotable, no tiene mayoría electoral. El candidato sigue siendo la unión, la mezcla. Y Maduro quiere evitarlo, porque sabe que la única forma de ganar es dividirnos", dijo.
Guaidó ratificó que salió de Venezuela a pie, por la frontera con Colombia. De Caracas a Cúcuta, trayecto que hizo en automóvil, contó 37 puestos de control. Dijo que no iba disfrazado, pero que logró pasar "distrayendo la atención hacia otros puntos". Intentó tomar un vuelo en Cúcuta el domingo, pero se lo impidieron. Aun así, llegó a Bogotá donde se realizaba la conferencia sobre Venezuela convocada por el presidente Gustavo Petro.
Guaidó dice que actualmente había mayor riesgo de permanecer en Venezuela, luego de la eliminación de la presidencia encargada y la purga interna en el régimen. Explicó que durante cuatro años él y su equipo han sido objeto de persecución "muy intensa, directa", de amenazas físicas, torturas, cerco a su familia. En ese momento, "teniamos herramientas para resistir a un costo altísimo".
Ante esa situación, consideró que su salida del liderazgo opositor "tiene que ver con las consecuencias de enfrentar una dictadura y resistir cuatro años y tres meses con persecución y amenazas. Pero no nos vamos a detener".
FUENTE: REDACCIÓN / Con información de elmundo.es