viernes 3  de  abril 2026
VENEZUELA

Las calles de Caracas, un campo minado ante la falta de asfalto

Las calles están tan afectadas que se hacen colas interminables cada vez que los vehículos deben pasar sobre enormes troneras en cámara lenta. La llamada "Fiesta del asfalto" en toda Venezuela cubrió 15 kilómetros lineales, un par de kilómetros más que la longitud total de la Cota Mil.

CARACAS.- La baja de los precios del petróleo por parte de la estatal Pdvsa redujo al mínimo la producción de la materia prima en Venezuela, especialmente del asfalto, que ha transformado la experiencia de viajar en carro en una pesadilla, donde los huecos se convierten en obstáculos que muchas veces son imposibles de esquivar para sus ciudadanos.

En un trabajo realizado por el diario El Nacional señala que gran parte de las vías de la capital del país petrolero parecen las de una ciudad en guerra.

Así, a la vista de todos o ubicados para no notarlos hasta que el daño esté hecho, los huecos se han multiplicado por la ciudad. Las calles están tan afectadas que se hacen colas interminables cada vez que los vehículos deben pasar sobre las troneras casi en cámara lenta.

Pdvsa Asfalto produjo en 2016 50.000 toneladas de asfalto, 9.000 menos que el año anterior. Y si se toma en cuenta lo que se propone producir y lo que finalmente sale de sus refinerías, la compañía estatal está en números rojos.

La Memoria y Cuenta de 2015 del Ministerio de Petróleo y Minería señala que Pdvsa Asfalto solo logró producir 21,55% de las 277.772 toneladas proyectadas para ese año. La unidad de producción Veguitas apenas cumplió con 9,7% de lo proyectado y la de Tierra Blanca con 46,06%; la de Morichal con 26,85%; y la de Bare no produjo nada.

El mismo informe refleja que la llamada “Fiesta del asfalto” en toda Venezuela cubrió 15 kilómetros lineales, un par de kilómetros más que la longitud total de la Cota Mil.

Menos obras y malos trabajos

Caracas tiene 250 kilómetros de vías principales y necesitaría que se construyan al menos 100 kilómetros más. No solo no se han llevado a la realidad los proyectos que están en papel desde hace casi cinco décadas, sino que cada vez el presupuesto rinde menos para mantener las vías existentes, bien sean vías expresas o calles municipales.

El presupuesto de vialidad de Baruta, Chacao, Sucre y El Hatillo se ha incrementado entre 183% y 2.462%, pero cada vez son menos las obras que pueden realizarse.

“El año pasado la tonelada de asfalto colocada estaba en 56.000 bolívares en junio y en diciembre había aumentado a 99.000. La inflación se come el presupuesto”, advierte Tamara Carreño, directora de Obras de El Hatillo.

Aunado a la falta de recursos, 80% de las vías de todo el país presenta signos de deterioro por falta de mantenimiento, destacó el ingeniero Víctor Barrios, presidente del Colegio de Ingenieros del Área Metropolitana. Aseguró que la región andina, los llanos y el oriente del país son las más afectadas.

“Es necesario un plan integral de vialidad. En el Ministerio de Transporte lo que vemos son soluciones puntuales y se requiere de un proyecto de envergadura que enfrente de forma integral la vialidad, señalizaciones, iluminación, seguridad y control”, expresa el especialista.

“El problema fundamental está en la calidad de la mezcla. Si no se proporcionan bien los ingredientes, no se mantiene la temperatura, y no se controla que la densidad mínima se cumpla, la mezcla dura muy poco”, critica Augusto Jugo, ingeniero especialista en gestión de pavimentos.

Así, las reglas de la ingeniería civil que dictan que un pavimento recién colocado debería tener una vida útil de al menos 15 años pierden vigencia en Venezuela donde el viaducto de la autopista Valle-Coche, inaugurado hace poco más de un año, el elevado de la avenida Presidente Medina, estrenado dos meses antes que el viaducto, e incluso los canales de ampliación de la Francisco Fajardo, ya están deteriorados.

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FUENTE: REDACCIÓN

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