La expresidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, compartió su experiencia sobre la prohibición de la minería en el país centroamericano, durante el programa De Frente en TVN.
La expresidenta de Costa Rica también señaló que la decisión de prohibir la minería en Costa Rica a cielo abierto tuvo un impacto positivo en el turismo
La expresidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, compartió su experiencia sobre la prohibición de la minería en el país centroamericano, durante el programa De Frente en TVN.
Explicó que, en 2010, cuando era candidata presidencial, se comprometió a revisar la concesión minera que había sido otorgada al proyecto Crucitas. La concesión había sido otorgada por el gobierno anterior, y generó un fuerte rechazo de la sociedad civil, que temía por los impactos ambientales que podría causar la explotación minera.
Una vez en el gobierno, Chinchilla cumplió su promesa y firmó un decreto que prohibía la minería a cielo abierto en Costa Rica. La decisión fue respaldada por la mayoría de la población, pero también generó controversias, ya que algunas empresas mineras demandaron al gobierno costarricense por incumplimiento de contrato.
Chinchilla destacó que la decisión de prohibir la minería a cielo abierto fue una decisión difícil, pero que era necesaria para proteger el medio ambiente y la sostenibilidad del país.
“La verdad, fue la decisión que pudimos tomar. No solo se iba a generar un escenario de extrema tensión social como el que terminó ocurriendo en Panamá, sino que rompía de alguna manera con la tradición que ya Costa Rica había aplicado, de ser una economía que aceleraba su proceso hacia la transición verde y ya para entonces, igualmente habíamos abolido las industrias extractivas de combustibles fósiles, de manera que fue una decisión consistente con nuestro modelo de desarrollo sostenible”, destacó la expresidenta.
Chinchilla también señaló que la decisión de prohibir la minería a cielo abierto tuvo un impacto positivo en el turismo, ya que Costa Rica se ha convertido en un destino turístico reconocido por sus paisajes naturales. “El país tiene que tomar acciones decididas para proteger los territorios y evitar que se haga una explotación desordenada, anárquica”, recalcó.
La expresidenta también se refirió a los retos de la democracia en Centroamérica, principalmente en Guatemala, Nicaragua. Asimismo, hizo referencia a Venezuela.
Sobre Guatemala, Chinchilla dijo que el papel de la Organización de Estados Americanos (OEA) debe ser más categórico. “Quisiéramos que se levanten más voces, no es la única democracia que podríamos perder en la región. En 10 años perdimos dos, Venezuela y Nicaragua y en ambos casos, fue una especie digamos de golpes de estado debidamente anunciados, que se fueron produciendo de manera gradual y el temor que nos da, es que cuando la OEA golpeé la mesa sea muy tarde”.
Sobre Nicaragua, dijo que el escenario es muy sombrío. “Haber dejado que Daniel terminara de consolidar la dictadura nepotista, les dio alas a los autoritarios de otros países de Centroamérica, porque todos van corriendo detrás de Nicaragua, vemos las tendencias en Guatemala y vemos tendencias igual de preocupantes en El Salvador”, sostuvo.
“Yo no puedo obviamente disputarle al presidente Bukele su popularidad. Aquí el tema es que cuando gobernamos en democracia el elemento de la popularidad es un referente en el ejercicio del poder, pero lo que verdaderamente define el ejercicio en democracia de un presidente es el respeto a la Constitución, al estado de derecho y los preceptos que implica una democracia en materia también de independencia de poderes, todo lo cual, en El Salvador, se ha venido violentando”, sentenció.
Chinchilla concluyó su intervención exhortando a los panameños a votar reflexivamente en las próximas elecciones generales. “Ojalá sea un voto reflexivo y pongan en la balanza qué se debe proteger, por lo menos una persona que garantice los balances que Panamá ha logrado sostener hasta ahora”.
FUENTE: Cuenta de la red social X, antes twitter, de la expresidenta Laura Chinchilla, TVN
