BRASIL.- El izquierdista presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años de edad, recibió el aval de su Partido de los Trabajadores para perseguir la reelección a un cuarto mandato en las elecciones del 4 de octubre.
Una encuesta de Datafolha publicada el día 24 mostró el 46% de los entrevistados afirmó que no votaría por el candidato del Partido de los Trabajadores bajo ninguna circunstancia
BRASIL.- El izquierdista presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años de edad, recibió el aval de su Partido de los Trabajadores para perseguir la reelección a un cuarto mandato en las elecciones del 4 de octubre.
Da Silva comparecerá como bastión de la izquierda latinoamericana en medio de las recientes victorias de la derecha en países como Colombia, donde el modelo socialista fue replegado con el triunfo de Abelardo de la Espriella.
Una encuesta de Datafolha publicada el día 24 mostró que el 46% de los entrevistados afirmó que no votaría por el candidato del Partido de los Trabajadores bajo ninguna circunstancia.
Lula, según el mismo sondeo, cuenta con el 40% de las intenciones de voto en la primera vuelta, ocho puntos por delante del senador Flávio Bolsonaro, que obtiene el 32%.
En una encuesta anterior, publicada el 20 de junio, el presidente tenía el 41% y el senador, el 31%. Al igual que en 2022, Geraldo Alckmin será el candidato a vicepresidente de Lula.
Un juez de la Corte Suprema de Brasil autorizó la apertura de una segunda investigación por tráfico de influencias contra Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha e hijo mayor del actual jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva, informaron medios locales.
El magistrado André Mendonça permitió a la Policía Federal indagar si el primogénito de Lula usó su influencia en negocios relacionados con la empresa pública Dataprev, responsable de administrar los datos del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS), epicentro de otro escándalo de corrupción.
Mendonça ya autorizó en la víspera una primera investigación contra Lulinha, también por supuesto tráfico de influencias, pero en ese caso se sospecha de gestiones con el Ministerio de Salud para la comercialización de cannabis medicinal.
Esta segunda pesquisa trata sobre la conexión de Lulinha, residente en España, con Cleber Ribas de Oliveira, un empresario del sector tecnológico interesado en cerrar un acuerdo con Dataprev, según publicó el diario O Estado de S. Paulo.
De acuerdo con el periódico, las autoridades tienen indicios de que "ese empresario pagó al menos un viaje de Lulinha y que, a cambio, obtuvo negocios con el Gobierno federal".
Estas dos investigaciones contra el hijo mayor de Lula se producen en vísperas del arranque oficial de la campaña para las elecciones presidenciales de octubre, en las que el dirigente izquierdista de 80 años buscará un cuarto mandato no consecutivo.
Según los últimos sondeos, Lula parte como favorito para esos comicios por delante del senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del exjefe de Estado Jair Bolsonaro (2019-2022), este último preso por un supuesto intento de golpe de Estado, pero la oposición afirma que se trata de una persecución del régimen de Lula.
FUENTE: Con información de Europa Press
