CIUDAD DE MÉXICO - El régimen cubano confirmó la llegada de dos buques de la Marina mexicana cargados con ayuda humanitaria, en momentos en que la isla atraviesa una de las peores crisis de desabastecimiento de combustible y productos básicos en años, resultado no solo de nuevas restricciones impuestas por Estados Unidos, sino también de más de seis décadas de control estatal, improductividad y dependencia externa.
El embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez, informó en redes sociales que las embarcaciones arribaron a La Habana con “ayuda material donada”. Según detalló, transportan alrededor de 800 toneladas de alimentos y productos de primera necesidad destinados a paliar la escasez que golpea a la población, sometida a racionamientos, apagones prolongados y falta de insumos esenciales.
El envío ocurre en un contexto de severos cortes eléctricos, paralización del transporte y limitaciones en la distribución de bienes básicos. Mientras el régimen responsabiliza principalmente al endurecimiento de las sanciones estadounidenses, analistas y sectores de la oposición destacan el fracaso estructural del modelo económico centralizado y la persistente dependencia de subsidios extranjeros, primero de la Unión Soviética, luego de Venezuela y ahora de aliados circunstanciales.
"Mediación"
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró su propuesta de que su país actúe como intermediario entre Washington y La Habana. En conferencia de prensa sostuvo que México puede facilitar un diálogo que contribuya a disminuir la tensión bilateral.
Sheinbaum ha cuestionado las restricciones impuestas por Estados Unidos y advirtió sobre el riesgo de una mayor afectación humanitaria. No obstante, la coyuntura también vuelve a evidenciar la fragilidad del modelo económico cubano, que continúa dependiendo de apoyos externos para sostener su funcionamiento básico, sin reformas profundas que permitan dinamizar la producción interna.
Chile anuncia envío de ayuda
El Gobierno de Chile informó que se sumará al envío de asistencia humanitaria ante lo que calificó como una “dramática situación” en la isla. El canciller Alberto van Klaveren explicó que la decisión responde a consideraciones humanitarias, independientemente de la naturaleza del régimen.
Santiago canalizará la ayuda a través del programa “Chile contra el hambre y la pobreza” y negó que la medida obedezca a presiones políticas internas.
Una crisis que expone el agotamiento del modelo
La llegada de ayuda desde México y el anuncio chileno reflejan la magnitud de la crisis que enfrenta la población cubana. Mientras el régimen insiste en responsabilizar a factores externos, persisten los cuestionamientos sobre su capacidad para garantizar servicios básicos, estabilidad energética y abastecimiento sin recurrir de forma constante a la asistencia internacional.
El escenario actual pone nuevamente en el centro del debate el agotamiento del modelo económico y político impuesto en la isla, en un contexto de creciente malestar social y deterioro de las condiciones de vida.
FUENTE: Con información de Europa Press