LA HABANA - El científico cubano Eduardo López-Collazo perdió a su hermana por COVID-19 en Ciego de Ávila, y falta de una cama para ser atendida en terapia intensiva. La mujer falleció en un policlínico, reseña Diario de Cuba.
LA HABANA - El científico cubano Eduardo López-Collazo perdió a su hermana por COVID-19 en Ciego de Ávila, y falta de una cama para ser atendida en terapia intensiva. La mujer falleció en un policlínico, reseña Diario de Cuba.
"Mi hermana falleció de COVID-19 en Morón, Ciego de Ávila. No había una cama en terapia intensiva para ella, con una saturación de oxígeno de 60% me decían que no era criterio para ingresarla en el hospital. Murió en un policlínico. Es probable que esta sea la historia de muchas personas en Cuba ahora", dijo López-Collazo en Facebook.
"Hace un par de semanas me dijo que se había infectado. 'No te preocupes, cuídate, pero tienes dos vacunas puestas, seguro que lo pasas leve'. Ella estaba optimista, algo raro en 'mi hermana', incluso, hasta alegre. Todos los días me mandaba un mensaje diciéndome cómo estaba. 'Tengo fiebre, 37,5' me escribía, a lo que respondía, 'no es fiebre, no temas'", contó el científico en su blog Viernes.
"Pero el domingo dejó de escribir, el martes supe que llevaba un par de días en un banco del hospital con vómitos y diarreas, no había camas para ingresarla… se deshidrataba. 'Nada que no se pueda resolver con varios sueros', pensé", dijo.
"Un día después me dicen que su saturación era mala. ¡Sesenta porciento de saturación! Entonces ya me imaginé lo que iba a suceder. Moví tierra y mar para que se la llevaran a una UCI, toqué todas las puertas que pude y las que tenían mis amigos… pero no lo logré. Hablé con la médica que la atendía, 'no cumple los criterios internacionales para entrar en cuidados intensivos', me dijo, y seguro estoy que cruzaba los dedos sin que nadie la viera. Murió horas después de escucharme al teléfono, me dijo 'mi hermano' y algo más que quiero pensar fue un 'te quiero", agregó.
Eduardo López-Collazo contó que por su hermana conoció a The Beatles cuando estaban "prohibidísimos" en Cuba, aprendió a bailar y a ser organizado. Su hermana "a su lado tuvo en todo momento a un hombre que, eso de tener el océano y una dictadura por medio no me permitió conocer", dijo.
"Con la calma de quien ha sabido vivir me dijo: 'Tu hermana era mi vida, mi viejita linda. Cuando se ponía a discutir, yo la abrazaba y se calmaba. Se fue tranquila, contenta de haber hablado con su hermano. Era mi vida'. Unas frases que me redimensionan a 'mi hermana', su sosiego me inundó. No murió sola, tuvo una mano querida sosteniéndola", dijo.
"Antes de colgar añadió: 'siempre esperaba, esperaba una llamada tuya o de su hija'. Y así la quiero recordar, esperando mi llamada, la de su único hermano. Esperando la llamada de su hija, su única hija. Ambos fuera de aquella Isla Metafórica, lejos para buscar una vida digna, empeñados en hacernos un futuro sin pensar en el sufrimiento que generamos en los que se quedaron y no pudieron abrazarnos antes de morir", concluyó.
Desde inicio de julio, el colapso hospitalario por COVID-19 en Morón, Ciego de Ávila, fue denunciado por Omar Ortega Mendoza, camillero del Hospital Roberto Rodríguez Fernández en esa localidad. Ortega fue detenido tras la denuncia en las redes sociales.
La semana pasada dos cubanos denunciaron la muerte de sus familiares en la cabecera provincial: uno en un taxi y otro en una camilla esperando atención médica. En las redes sociales se mueve la etiqueta #SOSCiego o #SOSCiegodeÁvila para pedir ayuda humanitaria para ese territorio.
Ciego de Ávila es la quinta provincia con más casos acumulados de Covid-19, 13.121 de los 394.343 reportados hasta este domingo por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP), según los datos recopilados por Cubadata.
"No hay muchos datos porque una de las cosas que caracteriza al Gobierno de Cuba es la poquísima transparencia, digan lo que digan, son extremadamente oscuros. Es difícil analizarlo cuando no existen datos claros, son siempre muy edulcorados. Yo de las estadísticas cubanas no me fío absolutamente nada, no me las creo jamás", dijo Eduardo López-Collazo en junio a DIARIO DE CUBA.
FUENTE: DIARIO DE CUBA
