CARACAS.- Más de 200 personalidades de Iberoamérica enviaron este martes una comunicación dirigida a la Presidente de la Comisión Europea, al Presidente del Consejo Europeo y a los 27 ministros de Relaciones Exteriores agrupados en la Unión Europea (UE) en rechazo a las iniciativas que viene desarrollando Josep Borrell, alto representante de esa comunidad política para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, en acuerdo con el Gobierno de España.
El emplazamiento estuvo encabezado por María Corina Machado, Antonio Ledezma, Diego Arria, Asdrúbal Aguiar, Enrique Aristeguieta Gramcko, Humberto Calderón Berti y Carlos Ortega, y cuenta con el respaldo de expresidentes como Andrés Pastrana, Álvaro Uribe, Jorge “Tuto” Quiroga, Vicente Fox, Miguel Ángel Rodríguez, Alfredo Cristiani, Juan Carlos Wasmosy y Oswaldo Hurtado.
Además, figuran personalidades políticas como el presidente del partido español Vox, Santiago Abascal; el presidente del Partido Popular español, Pablo Casado; la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís; los dirigentes políticos de Argentina y México, Patricia Bullrich y Marko Cortés Mendoza; las senadoras colombianas María Fernanda Cabal y Paola Holguín; los eurodiputados Hermann Tertsch y Margarita de la Pisa; los diputados españoles Cayetana Álvarez de Toledo y Víctor González, así como los académicos y escritores Mario Vargas Llosa, Álvaro Vargas Llosa y Héctor Schamis; la defensora de los derechos humanos Tamara Sujú, entre otros.
En la carta, estas personalidades calificaron las últimas operaciones políticas de Borrell como una misión incongruente que obstaculiza el rescate por la libertad venezolana. Asimismo, rechazaron que el Gobierno de España promueva esas maniobras para avalar unas ilegítimas elecciones parlamentarias en Venezuela.
“El Alto Representante, actuando también como representante del gobierno español, intenta minar el consenso internacional sobre la necesidad de establecer un gobierno de transición de Venezuela para reinstitucionalizar el país, gestionar la crisis humanitaria y poder entonces convocar a elecciones presidenciales verdaderamente libres y soberanas”, dijo el exhorto.
De acuerdo con los firmantes, estas acciones traicionan acuerdos y pronunciamientos previos de la propia UE y otras organizaciones como la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Grupo de Lima, además de que pretenden solventar miles de asesinatos, torturas y violaciones agravadas a los derechos humanos, expuestos en el Informe de la Misión de DDHH de Naciones Unidas, con una prórroga de los supuestos comicios de diciembre y la búsqueda de “condiciones mínimas” para unas elecciones parlamentarias.
Agregan que avanzar con estas “condiciones mínimas” representaría una violación más a los DDHH, ahora promovida por la comunidad de naciones europeas que ha liderado históricamente la defensa de los derechos humanos.
De igual forma, sostienen que esa ruta es facilitada por el Gobierno de Turquía, al que atribuyen una mediación a costa del saqueo de las arcas venezolanas, e ignora tres premisas fundamentales de la tragedia del país: la masiva y sistemática violación de los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad perpetrados por el régimen, la ausencia de soberanía nacional y la ocupación prolongada por fuerzas extranjeras cubanas, iraníes y grupos terroristas, y la naturaleza criminal transnacional del régimen, con la convergencia del narcotráfico y mafias financieras que blanquean el dinero saqueado a la nación.
Esas premisas, agregan, “están por encima de cualquier posibilidad de negociar o apoyar algún tipo de condiciones para elecciones con el régimen criminal en el poder”.
Los autores de la carta indican que si la Unión Europea duda sobre estos tres aspectos medulares, debería conformar una comisión de verificación de hechos para informar al Consejo de Europa y a los gobiernos de la Unión sobre estas premisas.
Además, instaron a la comunidad europea a desmarcarse de los intereses del Gobierno Español, así como a promover la actuación de la Corte Penal Internacional junto a la OEA y otros organismos que aceleran las medidas necesarias para desalojar al régimen de Nicolás Maduro.
UE se reunió con Guaidó
El presidente de la Asamblea y presidente encargado, Juan Guaidó, fue el primer dirigente con el que se reunió la misión diplomática desplegada por la UE en Venezuela, que asegura haber constatado el apoyo "de todas las partes" en Caracas para avanzar en el diálogo que mejore las condiciones democráticas de cara a las elecciones legislativas.
Fuentes europeas confirmaron que Guaidó fue el primer dirigente venezolano con el que se vieron los diplomáticos españoles y altos cargos del Servicio Europeo de Acción Exterior, Enrique Mora y Javier Niño Pérez, enviados por el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, con el objetivo de promover el diálogo en Venezuela.
Los encuentros con la oposición y grupos de la sociedad civil coparon gran parte de la agenda de la UE en el país sudamericano. Más del 70 % de las reuniones fueron con estos actores, señalaron las fuentes, en encuentros en los que se trató el deterioro de los Derechos Humanos en el país.
La misión, que se prolongó hasta el lunes, confirmó el "apoyo amplio de todas las partes" en Caracas al trabajo de la UE para acercar posturas en Venezuela. La diplomacia europea defiende que el diálogo entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición es la única salida a la crisis y, en este marco, el aplazamiento electoral surgió como una de las cuestiones que podrían mejorar las condiciones democráticas, puesto que facilitaría que la UE envíe observadores internacionales.
De todas formas, en Bruselas insisten en que la crisis en Venezuela va más allá del ciclo electoral y no se resolverá con un golpe de mano. "Se necesitan conversaciones a largo plazo entre todos los actores de Venezuela para encontrar una salida democrática y sostenible que dé respuesta las necesidades de la población", subrayaron las fuentes.
Borrell ha insistido en que solo una solución pacífica permitirá a los venezolanos superar su crisis y por ello la diplomacia debe promover los contactos con Maduro, incluso aunque la UE no le reconozca como legítimo presidente del país.
Ante las críticas del Partido Popular Europeo, Borrell aseguró que la misión diplomática desplegada no iba a Venezuela "a negociar, ni mucho menos mediar". De esta manera rechazó que el viaje fuera "secreto", como denunció el presidente del Grupo Popular, Manfred Weber, e insistió en que servirá para "dejar claro lo que la UE puede y no puede hacer para mejorar las condiciones electorales".
FUENTE: EUROPA PRESS/Nota de Prensa