jueves 1  de  diciembre 2022
AMÉRICA LATINA

Perú: Presidenta del Congreso desata otra crisis política

En apenas cuatro días, la presidenta del Parlamento fue censurada y removida del cargo

Por ERNESTO TOVAR 10 de septiembre de 2022 - 15:15

LIMA.- Un proceso, que en otras democracias tomaría al menos semanas, se fraguó de viernes a lunes en Perú. En apenas cuatro días, la congresista Lady Camones, presidenta del Congreso desde el 28 de julio, fue censurada y destituida de su cargo por el pleno del órgano legislativo peruano.

La medida ocurrió tras el escándalo desatado por la divulgación de audios con conversaciones de la legisladora con César Acuña, presidente de Alianza Para el Progreso (APP), de quien Camones es miembro, donde Acuña da instrucciones para que en el Congreso se apruebe una ley que lo beneficiará en las próximas elecciones regionales de octubre.

De esta forma Camones, que reaccionó señalando que la grabación era ilegal, pero reconoció que la conversación ocurrió, fue destituida del cargo tras apenas 39 días en la cabeza del Congreso, en una votación que la censuró con 61 congresistas a favor, 47 en contra y cinco abstenciones.

Camones pidió ser investigada por la Comisión de Ética del Congreso, como mecanismo para apaciguar las críticas, pero no fue suficiente para sostenerla en su cargo.

Esto abre un proceso de postulación y elecciones entre los 130 legisladores para designar a un nuevo presidente del Congreso, que actualmente es dominado por los partidos de oposición de centro y derecha.

El atrevimiento de Acuña, un experimentado político y empresario de 70 años, que fue excandidato presidencial, congresista y gobernador regional, levantó la atención del Ministerio Público, que anunció el inicio de una “investigación preliminar (...) a fin de esclarecer la presunta comisión del delito de tráfico de influencias, en torno al audio de una reunión con congresistas de su partido”.

Ahora, dentro de la crispada situación política peruana, con un Congreso enfrentado al gobierno del presidente Pedro Castillo, al cual ha intentado destituir dos veces, se convoca una elección por la presidencia del cuerpo legislativo, que debe resolverse pronto.

La politóloga Macarena Costa Checa, del Grupo de Análisis Político 50+1, resaltó a DIARIO LAS AMÉRICAS que es “curioso cómo se puede gestar la remoción de un poder del Estado en dos días (en el Congreso), pero no se puede llegar a consensos más amplios para una vacancia”, como la destitución del presidente Castillo.

La analista percibió que esta remecida en el Congreso genera varias consecuencias. Una, en el corto plazo, es que “se crea más caos dentro del poder Legislativo, lo que beneficia a Castillo”, puesto que un congreso sin liderazgo consolidado “no puede llevar adelante una agenda de destitución”, que además implica negociaciones y alianzas estratégicas”.

Otro aspecto derivado es que “un escándalo de este tipo provoca que varios congresistas renuncien a sus bancadas o sean expulsados. Y esto contribuye una mayor fragmentación del Congreso”, que ya cuenta con 14 bancadas y la primera minoría apuesta por el grupo fujimorista (que sigue ideas del expresidente Alberto Fujimori) Fuerza Popular, con 24 escaños.

Una tercera consecuencia, de más largo aliento, explicó Costa, es que “se abre la cancha para que la presidencia del Congreso sea ocupada incluso por el oficialismo, por lo que será importante ver cómo se negocian”, las postulaciones, en un escenario de grupos tan atomizados.

Parlamento en horas bajas

La actual primera vicepresidencia del Congreso la ocupa la fujimorista Martha Moyano, la segunda en Digna Calle, del populista de derecha Podemos Perú, y la tercera recae en Alejandro Muñante, del conservador Renovación Popular.

Pero un liderazgo pro-Castillo en el órgano legislativo “cambiaría absolutamente la agenda del Congreso”, advierte Costa, aunque subraya que esto dependerá del nombre que escoja.

El penúltimo escándalo en el seno del Congreso no ayuda en la ya maltrecha imagen del Poder Legislativo, que padece un rechazo de 85% de los peruanos y es solo bien valorado por menos de 10% de la población, según las principales encuestas.

“El Congreso es una institución que nunca goza de aprobación”, dijo Costa, pero aun así resaltó que la actual situación “es muy baja”. Por ello, afirmó, el Congreso debe apuntar a “levantar su imagen ante la opinión pública”, con acciones como “ser tajantes con los malos elementos internos”, en alusión a parlamentarios vinculados con presuntos hechos de corrupción o denunciados por delitos como agresión sexual.

Por otra parte, aunque con este cambio de timón en el Congreso se elija una presidencia opositora a Castillo, el órgano legislativo no constituye una gran amenaza para destituir al jefe de Estado, indicó Costa.

“No hay los votos para vacarlo (destituirlo) y, además, para Castillo confrontar al Congreso es muy rentable, ha subido casi 10 puntos de aprobación en dos meses enfrentado y victimizándose ante la oposición. Eso le está funcionando, como al expresidente Martín Vizcarra, que tuvo subidas similares”, opinó la politóloga.

En su opinión, este Congreso está caracterizado no por los consensos sino por la búsqueda de votos con negociaciones uno a uno. “Y para el tema de la vacancia lo importante es que la oposición pueda contar con 87 votos, y todo indica que están bastante lejos”.

@ernestojt

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