MANAGUA.- La portavoz del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Wendy Quintero, informó que abandonó el país por razones de seguridad, en medio de la crisis sociopolítica que vive Nicaragua desde abril pasado y que ha dejado cientos de muertos y detenidos.

"Jamás quise dejar mi país, pero esta difícil decisión la he tomado porque mi integridad física se ha visto comprometida por el asedio y la persecución que vivimos los nicaragüenses por parte del Gobierno de Nicaragua", señaló la comunicadora en un escrito divulgado por el Cenidh.

Quintero, que trabajó para el diario La Prensa y el periódico Hoy, explicó que en su caso "se agrava por mi condición como mujer, periodista y defensora de derechos humanos, tanto desde el Cenidh como del movimiento de radios comunitarias", donde también colaboraba.

La Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, a petición del Ejecutivo, despojó hace un mes el estatus legal a nueve ONG, entre ellas al Cenidh.

El Ministerio de Gobernación ordenó que los bienes incautados a las nueve ONG ilegalizadas pasaran a la administración del Estado para la creación del Fondo de Atención y Reparación Integral para las Víctimas del Terrorismo.

"Tengo fe en Dios que esto pronto acabará y vendrá una época en donde Nicaragua recibirá a sus hijos e hijas en el exilio para reconstruir la patria que tanto amamos", continuó Quintero.

Al menos 56 periodistas nicaragüenses han salido al exilio desde abril pasado, en su mayoría por razones de seguridad, según el recién fundado movimiento Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua.

El periodismo es considerado una de las profesiones más peligrosas en Nicaragua desde el inicio de la crisis, cuando el periodista Ángel Gahona murió de un disparo certero mientras cubría maniobras de la Policía Nacional, y los supuestos autores del crimen fueron condenados por el Poder Judicial a pesar de que los testigos, vecinos y familiares de la víctima alegaron su inocencia.

Datos de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro indican que entre abril y noviembre pasados se registraron al menos 420 casos de violación a la libertad de prensa, incluyendo agresiones, censura, amenazas, muerte, entre otras transgresiones.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió recién sobre la "intensificación de la cuarta etapa de represión estatal" en Nicaragua contra periodistas y medios independientes.

Las tres etapas previas consistieron en agresiones a las protestas callejeras pacíficas, ataques armados contra ciudades que rechazan a Ortega y la criminalización de las protestas, según la CIDH, todas con saldos mortales.

El Gobierno dio por concluida la misión de ese organismo en Nicaragua el 20 de diciembre pasado.

Desde el pasado 18 de abril Nicaragua vive una crisis sociopolítica que ha dejado entre 325 y 545 muertos, de 340 a 674 detenidos, cientos de desaparecidos, miles de heridos y decenas de miles en el exilio, según organismos humanitarios. El Gobierno reconoce 199 muertos.

Ortega, próximo a cumplir 12 años en el poder de manera continua, no acepta responsabilidad en la crisis ni tampoco los señalamientos generalizados sobre graves abusos de las autoridades contra los manifestantes antigubernamentales, y denuncia ser víctima de intento de "golpe de Estado" que, asegura, ya ha sido derrotado

FUENTE: EFE

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