MIAMI.– La organización no gubernamental Prisoners Defenders denunció este lunes que cerca de 90,000 presos en Cuba enfrentan “daños irreversibles” por desnutrición forzada, como consecuencia de la escasez extrema de alimentos y las precarias condiciones carcelarias impuestas por el régimen.
El informe, elaborado a partir de fotografías, testimonios directos y material recopilado en distintas prisiones de la isla, expone un patrón sistemático de raciones insuficientes, condiciones sanitarias degradantes, infestaciones de chinches y falta de atención médica.
Según la ONG, la dieta diaria documentada aporta entre 250 y 353 kilocalorías, muy por debajo de las aproximadamente 2,500 necesarias para un adulto promedio. Esto significa que los reclusos reciben apenas entre 10% y 14% del requerimiento energético básico.
Deterioro progresivo
La organización advierte que, mantenida durante meses o años, esta situación provoca desnutrición severa, con consecuencias como pérdida extrema de peso, debilidad, deterioro físico general y otras complicaciones graves que pueden resultar irreversibles.
De acuerdo con datos de World Prison Brief, Cuba cuenta con alrededor de 90,000 personas privadas de libertad, lo que equivale a cerca del 1% de su población, todas potencialmente expuestas a estas condiciones.
El informe también denuncia la presencia de infestaciones en colchones y celdas, así como la ausencia de atención médica adecuada, lo que agrava el estado de salud de los reclusos.
Presos de conciencia
En el caso de los presos políticos, la situación resulta aún más crítica. La ONG documenta que al menos 447 presentan patologías graves provocadas o agravadas por el encarcelamiento, mientras otros 47 sufren trastornos mentales severos sin tratamiento.
Asimismo, la organización cifra en 1,250 el número de personas encarceladas por motivos políticos en la isla.
Las denuncia refuerza las críticas sobre el sistema penitenciario cubano y evidencian un patrón de violaciones de derechos humanos bajo el régimen, en un contexto donde la crisis generalizada continúa deteriorando las condiciones de vida dentro y fuera de las cárceles.
FUENTE: Con información de EFE