Por María Victoria Álvarez
Especial
Por María Victoria Álvarez
Especial
CARACAS.- Una frase pronunciada por el embajador Humberto Calderón Berti, tras ser destituido de su misión en Colombia, trajo nuevamente a debate el rol del líder del partido Voluntad Popular, Leopoldo López, en torno a la dinámica política que vive la nación venezolana.
“Nuestros grandes errores han sido responsabilidad de Leopoldo López”, dijo Calderón Berti de manera categórica como parte de las declaraciones que emitió en su defensa tras ser removido del cargo como embajador y que fueron reproducidas y difundidas a través de medios y redes sociales.
Sin embargo, a pesar de los debates que en distintos círculos políticos se están produciendo sobre los aciertos o no de Leopoldo López, en los estudios de opinión pública el líder opositor sigue sorteando y supera (junto a Juan Guaidó y María Corina Machado) la crisis de liderazgo que existe en el país.
Desde el 30 de abril López se encuentra en calidad de huésped en la residencia del embajador de España en Venezuela, después de que fue liberado de su arresto domiciliario, por militares contrarios al régimen que encabeza Nicolás Maduro.
No obstante, a pesar de las limitaciones que le impone la figura en la que se encuentra en la residencia del embajador de España, López fue designado por Guaidó como coordinador del Centro de Gobierno, un rol con mucha influencia política, pero alejado de la opinión pública (incluso de sus principales allegados).
Encarcelamiento, sentencia y liberación
La percepción que tienen los venezolanos sobre Leopoldo López ha experimentado variaciones significativas durante los últimos cinco años.
En estas variaciones es evidente que la prisión la legitimó creando una relación muy estrecha entre el costo personal y familiar que ha pagado y la valoración que los ciudadanos hacen de sus acciones.
En febrero de 2014 (al momento de ser encarcelado en la prisión militar de Ramo Verde) 50,2% de los ciudadanos no valoraban positivamente su desempeño por el bienestar del país.
Con el transcurrir del juicio en su contra y hasta la sentencia condenatoria de que fue objeto, la actuación de López y sus allegados logró revertir la percepción de los ciudadanos al extremo de lograr que 56,7% de los ciudadanos vieran positivamente lo que intentaba hacer por el país.
Los estudios de opinión pública de los últimos años han demostrado que el régimen de Maduro prefirió tenerlo preso (aunque creciera en las encuestas) a tenerlo en las calles liderando protestas.
La valoración positiva se mantuvo durante todo el año 2016 y buena parte de 2017, alcanzando su clímax en julio de 2017 cuando se anunció la medida de casa por cárcel para López.
A partir de este momento la percepción de los ciudadanos comenzó a cambiar. Los estudios de opinión comenzaron a registrar un aumento significativo de una percepción no favorable que llegó a ubicarse incluso en 68% para finales de 2018.
Los eventos del 30 de abril y la liberación de López -cuando el presidente encargado Juan Guaidó, acompañado de López, desde la base militar del generalísimo Francisco de Miranda, hicieron un llamado a los militares para que unieran a la causa de liberar al país del régimen de Maduro- lograron entonces que la percepción positiva fuera mayor que la negativa.
En las semanas posteriores al 30 de abril, 41% de los ciudadanos decía que la actuación de López era negativa, comparado con el 48% que la describía positivamente.
¿Cómo perciben los ciudadanos a López?
Según el más reciente estudio de Datanálisis para 12,9% de los ciudadanos, la labor de López por el bienestar del país es “regular hacia buena”, mientras 15,8% sostiene y 3,8% asegura que esta es “muy buena”.
En total 32% de los ciudadanos valoran positivamente la gestión de López por el bienestar del país y esto lo convierte, después de Guaidó, en el político opositor con mejor valoración de desempeño.
Según este estudio 42% valora positivamente el desempeño de Guaidó, mientras 26 dicen que la labor de María Corina Machado es acertada.
Si el grupo que valora positivamente a López se analiza por su autodefinición política destaca que 4,3% de quienes se dicen chavistas consideran como positiva sus actuaciones. En el caso de los independientes, solo 22,9% valora positivamente la labor de López.
En su mayoría, quienes se dicen opositores tiene una percepción positiva sobre el desempeño del fundador del partido Voluntad Popular. En este caso 56,8% de los ciudadanos que dicen ser opositores creen que su labor puede calificarse entre regular hacia buena, buena o muy buena”.
Mientras más jóvenes, mayor respaldo
Si el aval que recibe López de 32% de los ciudadanos se analiza por grupos etarios destaca abiertamente la relación entre edad y valoración positiva.
40% de los electores entre 28 y 23 años describen positivamente a López. Una postura que disminuye, a medida que aumenta la edad de los entrevistados. Entre los electores que tienen entre 42 y 47 años la valoración positiva a López baja hasta 31,8% y entre los ciudadanos que tienen entre 48 y 53 años la percepción positiva se ubica en un 24%.
Si el desempeño de López se analiza por el nivel socio económico de los ciudadanos se encuentra que entre los sectores con mayor poder adquisitivo la valoración positiva se ubica hasta el 39,2%.
No obstante, a medida que desciende el poder adquisitivo y las condiciones de vida de los encuestados, la valoración positiva en torno a López alcanza el 31,8%.
El estudio de Datanálisis se realizó entre el 18 y 25 de octubre. Consistió en 800 entrevistas en hogares para un error muestral de +/-3,46%.
