El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel ha escrito en Twitter que la obra humana de los médicos cubanosen el mundo desmiente el reportaje del diario The New York Times donde presentó los testimonios de casi dos decenas de galenos de la Isla que denuncian su uso con fines electorales en Venezuela, reseñó el portal web Diario de Cuba.

Sin embargo, la defensa del gobernante cubano de su estrecho aliado no responde por qué los médicos que eligieron el exilio con todo y sus consecuencias, no solo denuncian las prácticas políticas de la que fueron instrumento, sino que prefieren vivir toda clase de privaciones en vez de regresar a Cuba. Según Díaz-Canel, esta acusación es alimento para la "guerra de odio de Marco Rubio contra Cuba y Venezuela".

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Esta semana, BBC Mundo publicó un extenso reportaje dedicado a la situación de los galenos cubanos que decidieron permanecer en Brasil tras el final del programa Más Médicos, que la Isla desarrollaba en ese país, y que suspendiera de forma abrupta en noviembre de 2018 por el desacuerdo de La Habana con las exigencias que le hiciera el entonces presidente electo Jair Bolsonaro.

Entre los testimonios que recoge BBC Mundo está el de la doctora Surizaday Fernández, quien es uno de los más de 2.500 médicos que optaron por quedarse.

Fernández comentó que ella, como muchos de sus colegas, no pueden ejercer la Medicina y tampoco encuentran otro tipo de trabajos.

"Realmente liberarme o romper con Cuba es algo que ya venía pensando hacía mucho tiempo. Uno se cansa de ser explotado, al final pierdes años de vida, pierdes tiempo de estar con tu familia, pierdes muchas cosas. Tenía la decisión tomada", confesó.

Ella ha buscado empleo sin éxito en varios municipios.

Joan Rodríguez está viviendo con otra doctora cubana en casa de una mujer brasileña que no les cobra alquiler: "Llegué a Brasil en junio de 2017 y estuve trabajando normal hasta la cancelación del programa. Aguanté dos meses con los ahorros que tenía. A finales de diciembre pasado, el Gobierno brasileño creó un edital, que es como una convocatoria pública, para cubrir las 8.500 plazas que el Gobierno cubano había sacado."

Refirió que los profesionales cubanos se incribieron, "pero el día antes de poder optar a una plaza se nos eliminó el derecho. Se nos dijo que podíamos ir a las policías federales de cada estado para pedir refugio. Nos dieron un papel, la solicitud de refugio, con el que pudimos ir al Ministerio de Trabajo y pedir una cartera de trabajo, que es como el permiso para poder trabajar en Brasil".

Pero, aseguró Rodríguez, cuando ven que "éramos integrantes del programa Más Médicos, ahí se nos cierran todas las puertas de trabajo".

"Fuimos médicos, sí, pero en estos momentos no somos nada, somos como cualquiera, necesitando trabajo para poder subsistir", sostuvo.

Yulia Molina no salió del programa cuando Cuba lo cerró, sino hace dos años porque estaba embarazada, con una amenaza de embarazo pretérmino, y Cuba le exigía regresar en ese estado.

"Como no quise regresar para no poner en riesgo mi vida ni la de mi hijo, ellos me dieron como desertora. 'O te vas o te quedas'. Esa fue la opción que me dieron, y me quedé", dijo Molina a BBC Mundo.

"La entrada de dinero donde vivo es mucho más pobre porque las cosas son mucho más caras. Lo que compras en el sur por un precio, aquí te lo venden por el doble. Llevo dos años sin trabajar. No encuentro trabajo porque soy doctora, me da igual, ¡yo solo quiero trabajar!", aseguró Molina, quien vive en el nordeste de Brasil.

"Son trabas que nos colocan, sin motivo ninguno. Lo que hay es una xenofobia con cualquier extranjero, no solo con los cubanos. Antiguamente nos veían como dioses, hoy en día nos ven como nada", aseguró.

"Conozco casos de gente que viven 15 en una casa para poder pagar la renta, alimentándose de la forma menos saludable posible, colegas que están desesperados, muchos pensando en salir en caravanas", contó.

Los médicos cubanos con los que habló BBC Mundo coincidieron en que la opción de la reválida del título es prácticamente inalcanzable, pues el Gobierno cubano les retiene la documentación y sin estos papeles no hay nada que puedan hacer.

Sin embargo, ninguno de los consultados considera regresar a Cuba. Al ser considerados desertores por el Gobierno de la Isla, no pueden regresar hasta dentro de ocho años, y si La Habana decidiera hacer excepciones y permitirles el retorno, los doctores temen el trato que recibirían.

Por ello, Yulia Molina, Joan Rodríguez, Surizaday Fernández y la mayoría de sus colegas paralizados en Brasil tienen la mirada puesta en Estados Unidos. Confían en que se apruebe y active el Programa de Permisos para Profesionales Médicos Cubanos, o parole.

Fernández lo tiene claro: "Cuando decidí quedarme fuera de Cuba decidí tirar hacia adelante. Asumí que no ejercería la medicina por mucho tiempo, quizá nunca más. Yo no voy para atrás ni para coger impulso. Siempre con la esperanza de que el parole se abra y tener la oportunidad de, más adelante, hacer otra formación. En EEUU tienen programas de estudio, más posibilidades de empleo, de tener una vida normal, digna."

"Estudié seis años, que me costó mi sacrificio, mi esfuerzo y el de mi familia, de más nadie. No admito que una persona venga a tratarme como si yo fuera basura. Yo trabajo en lo que sea, en lo que me toque, pero que se me respete", concluyó.

FUENTE: DIARIO DE CUBA

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