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LIMA.- La VIII Cumbre de las Américas celebrada en Perú pasará a la historia como el certamen en el que brillaron por su ausencia dos de los dictadores más repudiados de la región: Raúl Castro y Nicolás Maduro.

Pero también por el tema de la corrupción, eje central de las deliberaciones, en un país en donde todavía se escuchan los pasos “escaleras abajo” de un jefe de Estado que se vio conminado a renunciar por reprochables prácticas políticas.

El dictador venezolano era esperado por grupos y líderes de países de corte democrático del continente –aunque no tenía invitación oficial– no precisamente para ofrecerle una cálida bienvenida, sino para hacerle ver todo el daño que le ha hecho a su otrora próspera nación. Su presencia en territorio peruano, por seguro, hubiera generado protestas en las calles de Lima y alrededor de los lugares en donde el “heredero de Chávez” hubiera llevado su retórica calcada del socialismo de los Castro.

Raul y Nicolas
Raúl Castro y Nicolás Maduro, los dos dictadores ausentes.
Raúl Castro y Nicolás Maduro, los dos dictadores ausentes.

Un Maduro desafiante preguntó en repetidas ocasiones si le tenían miedo o si no lo querían ver en Lima. En una de sus acaloradas intervenciones televisivas llegó a decir –aquí vale la pena retomar sus palabras textuales– “me van a ver porque llueve, truene o relampaguee, por aire, tierra o mar, llegaré a la Cumbre de las Américas”. A la postre sin lluvia, truenos o relámpagos, ni por aire, tierra o mar, el gobernante no mostró su rotunda figura en la reunión continental.

Al final, el dictador venezolano apareció en los medios oficialistas de Venezuela para informar que no asistiría al encuentro. Su justificación, para muchos ridícula: “Esa cumbre no es prioridad para nosotros; no hay nada importante para tratar allí”.

Por su parte, y a última hora, el longevo dictador cubano decidió enviar a Bruno Rodríguez Parrilla como representante de la isla.

El menor de los Castro, mucho menos dado a citas como la Cumbre que Fidel Castro, ha anunciado que en pocos días deja el poder y no parece muy interesado en “robarse” el show al estilo de su extinto hermano.

Sin Trump

Para un alto número de asistentes, el certamen multinacional no fue lo mismo sin la presencia del presidente Donald Trump. Del mandatario, la región esperaba, por lo menos, algunas promesas económicas y una consecuente ayuda de más ceros en dólares a la derecha, para combatir flagelos como el narcotráfico en Centro y Sur América.

Donald Trump
Donald Trump desistió de asistir a la Cumbre a raíz del ataque químico en Siria
Donald Trump desistió de asistir a la Cumbre a raíz del ataque químico en Siria

También la oposición venezolana aguardaba por un nuevo pronunciamiento en torno a la crisis en la nación sudamericana, a la que el titular de la Casa Blanca le ha puesto un marcado interés.

Trump desistió de asistir a la Cumbre a raíz del ataque químico en Siria. Para algunos, la decisión del mandatario estadounidense fue un motivo de frustración. De cualquier forma, era la primera visita del mandatario a América Latina, a un encuentro hemisférico al que han asistido todos sus predecesores en Washington.

Una vez difundida la noticia, varios comentaristas políticos asociaron la decisión de Trump con las complicaciones derivadas de la investigación sobre la injerencia rusa en las pasadas elecciones presidenciales en EEUU.

Más que por cualquier otra motivación, el viaje de Trump a Perú había generado una creciente expectativa por cuanto uno de los temas centrales de la Cumbre de las Américas era la situación de Venezuela, que muchos no dudan en calificar como la mayor crisis actual en el hemisferio.

Trump, su equipo de Gobierno y diversos miembros del Congreso de los Estados Unidos, en su mayoría de ascendencia cubana, han unido esfuerzos tendientes a “asfixiar” a un chavismo que amenaza con convertirse en una dictadura de largas décadas, como ha sucedido con su espejo cubano.

Una encuesta reciente de la firma Gallup mostró que América es la región del planeta en donde más ha caído la imagen de liderazgo de los Estados Unidos durante el Gobierno del magnate del sector inmobiliario. Analistas atribuyen el hecho a los comentarios que ha hecho Trump, antes y después de tomar las riendas de la Casa Blanca, sobre los inmigrantes.

Lente a la corrupción

Los presidentes que asistieron a la VIII Cumbre de las Américas en Lima estaban citados para abordar el tema de la corrupción en el hemisferio y, luego de las discusiones propias de un evento de esta naturaleza, emitir una declaración conjunta sobre las estrategias para hacerle frente a esta conducta que cada día gana más terreno entre las democracias de Latinoamérica.

El tema central de la cumbre es la Gobernabilidad democrática frente a la corrupción. Pero pocos días antes del encuentro internacional un nuevo escándalo sacudió a Perú. El presidente anfitrión, Pedro Pablo Kuczynski, se vio precisado a dimitir del cargo un día antes de la fecha en la que el Congreso tenía previsto debatir y votar una segunda moción de vacancia en su contra.

Kuczynski había salido incólume de un primer proceso de vacancia, luego de que en diciembre la firma Odebrecht revelara que una compañía del hoy exmandatario había recibido un pago cercano a los 800.000 dólares. Más tarde vino otra moción de vacancia acompañada de unos videos relacionados con compra de votos que comprometían a Kuczynski, quien no vio otra salida que la renuncia a la presidencia del país que en días posteriores albergaría una cumbre para debatir el tema de la corrupción.

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