Por lo general, suelen detectarse las orugas en la huerta cuando ya es muy tarde, cuando, por ejemplo, las lechugas más grandes comienzan a marchitar. En esos casos, ya suelen estar afectadas las raíces. Y en el de plantas más pequeñas, a veces se echan a perder por completo. Zanahorias, apio, patatas, cebollas y puerro pueden arruinarse por completo por estos insectos.
martes 28
de
julio 2026





