MIAMI.- El pan es uno de los alimentos más comidos en el mundo, no solo por su simplicidad y versatilidad sino porque su consumo se hace irresistible para la mayoría de las personas, especialmente, cuando al aroma que proviene del horno nos envuelve sutilmente.
Para evitar la tentación de "pellizcar" un poco de pan durante el camino a casa y comérselo antes de la comida, muchos han optado por comprar el pan tostado, la opción ideal para un desayuno fácil, práctico y muy rico.
Sin embargo, ¿qué tan saludable es comer pan tostado? De acuerdo con una reseña de 20minutos, aunque el pan tostado puede ser ideal para comer de vez en cuando, no es la mejor opción, sobre todo si el pan no es tostado en casa.
¿Tostar pan en casa o comprarlo tostado?
Tostar el pan en casa puede ser un poco más saludable, ya que de esta forma se consigue que tenga un menor índice glucémico, haciendo que la glucosa se propague más lentamente por el sangre evitando picos de glucemia.
No obstante, al tortar el pan en casa se corre el riesgo de pasarse de tiempo y acabar quemándolo, lo que, además, de ser desagradable para el paladar no es recomendable para la salud, puesto que puede ocasionar problemas a largo plazo.
En el caso del pan tostado, aunque es más simple y práctico, consumirlo diariamente puede tener efectos para la salud. Según reseña el medio español, el proceso de tostado y desecado cambia la textura del pan, haciendo que esté crujiente en lugar de esponjoso. Esto implica una reducción en la cantidad de agua que contiene y hace que sus nutrientes estén más concentrados.
No todo es malo
Por ejemplo, ante el mismo peso de un pan fresco y uno tostado, este último no solo tendrá más calorías sino que, además, tendrá más azúcares, conservantes, grasa y una mayor cantidad de sal.
Esto hace que el pan tostado no sea la mejor si queremos cuidar la cantidad de sal que consumimos, como sucede con las personas con enfermedades cardiovasculares, como hipertensión, o con enfermedades renales, y en el caso de los niños, que no es conveniente que tomen sal en exceso.
Pero no todo es malo, debido a que tanto el pan fresco como el tostado pueden ser beneficiosos para mantener el colesterol bajo control, por lo que la recomendación es revisar bien las etiquetas de estos productos para saber con exactitud lo que se va a consumir.
Y también se puede optar por comer este tipo de pan tostado de manera ocasional en lugar de escogerlos para su consumo diario, aunque lo ideal es comprar pan fresco y tostarlo (con moderación) antes de su consumo.
¿Existe un pan más saludable?
Aunque existe mucho tipos de panes, y estos suelen traer beneficios para la salud intestinal y cardíaca, todos ellos tienen sus pros y contras.
Sin embargo, Jamie Gnau, instructora clínica de ciencias biomédicas en la Universidad Estatal de Missouri, afirmó, en una entrevista para Business Insider, que el pan integral es el más saludable, al igual que aquellos que contengan harinas poco refinadas.
Este tipo de pan no solo es rico en fibra, proteínas y vitaminas como las del tipo B, sino que contiene minerales como el potasio o el magnesio. Y, auqneu contiene carbohidratos, al igual que todos los panes, el pan integral o hecho con harinas poco refinadas no provoca picos de azúcar en la sangre.
Otro pan que tambén sería saludable, según la especialista, es el elaborado con masa madre.
FUENTE: Con información de 20minutos