MIAMI.- En esta acelerada carrera tecnológica los pediatras se suben al podio para que se les reconozca su triunfo frente a la Inteligencia Artificial (IA) porque esta tiene una baja precisión en los diagnósticos infantiles. Aunque los investigadores ven esto como una oportunidad de mejoras para que en el futuro inmediato una máquina pueda ir a la par o superar al doctor. Pero por ahora estos especialistas se llevan todas las medallas.
Un estudio de JAMA Pediatrics señala que el uso de chatbots de inteligencia artificial, como ChatGPT, para diagnosticar condiciones médicas en niños, es poco confiable.
La investigación mostró que este sistema de IA tiene apenas un 17% de acierto en el diagnóstico de enfermedades infantiles, una cifra considerablemente baja.
El estudio pone de manifiesto que la experiencia de los pediatras sigue siendo irremplazable y resalta la importancia de su conocimiento clínico. A pesar de ello, muchos especialistas en el campo de la salud reconocen que la integración de la IA en la asistencia médica es probablemente inminente.
La inteligencia artificial (IA) está evolucionando rápidamente y las tecnologías impulsadas por ella probablemente transformarán la atención médica pediátrica, considera JAMA Pediatrics.
“La IA puede respaldar la interpretación precisa y eficiente de la radiografía de tórax y las imágenes de retina1 y probablemente mejorará el diagnóstico, la predicción de riesgos y la selección de tratamientos en el futuro. Los rápidos avances en las capacidades de los chatbots impulsados por grandes modelos de lenguaje (LLM), como ChatGPT, podrían democratizar el conocimiento médico e informar las decisiones de tratamiento”, revela la investigación.
IA en el sector salud
La inteligencia artificial en el sector salud está avanzando rápidamente y se utiliza para una amplia gama de aplicaciones, pero los investigadores destacaron que las respuestas del sistema a menudo son demasiado generales, fallando en casos específicos de enfermedades pediátricas.
Incluso la versión más nueva todavía no está lista para diagnosticar enfermedades de niños. Ellos son diferentes a los adultos porque cambian mucho con la edad y ni siquiera pueden decir bien lo que les pasa. ChatGPT es una de las IA más capaces probadas en los últimos tiempos, siendo capaz de responder a cualquier cosa que se le pida y de hacer muchas cosas que le soliciten.
La IA reprobada
En el experimento los científicos usaron los textos de 100 casos reales de salud de niños y le pidieron al sistema que intentara decir qué enfermedad tenían. Dos doctores especialistas luego vieron si las respuestas de la inteligencia artificial estaban bien, mal o más o menos.
A veces, ChatGPT decía una enfermedad que tenía que ver, pero no era la correcta porque era muy general. Por ejemplo, la máquina pensó que un niño tenía un tipo de bulto en el cuello, pero en realidad tenía una enfermedad genética que también afecta a los oídos y a los riñones, y que puede hacer que salgan esos bultos.
De los 100 casos la IA acertó solo 17
De los 100 casos que probaron, ChatGPT sólo acertó en 17. No dio con la respuesta completa en 11 casos, y se equivocó completamente en 72. Además, de las 83 veces que no acertó, en 47 ocasiones la enfermedad que dijo tenía que ver con la parte del cuerpo correcta, pero aun así estaba mal el diagnóstico.
Los investigadores notaron que la IA no era muy buena para darse cuenta de cosas que los doctores con experiencia sí saben. Por ejemplo, no conectó que un niño con autismo podría tener escorbuto porque no come suficiente vitamina C.
Errores comunes incluyen diagnósticos demasiado generalizados y falta de conexión entre síntomas Esa herramienta no acertó mucho en esta prueba, pero los investigadores dijeron que podría mejorar si se le entrenara mejor con libros de medicina especializados en vez de hacerlo con información de internet que a veces está mal.
Los investigadores agregaron que si el instrumento de inteligencia artificial pudiera usar datos médicos actualizados, haría mejores diagnósticos. A esto lo llaman “ajustar” el sistema para que funcione de forma mucho más optimizada.
“Esto presenta una oportunidad para que los investigadores comprueben si el entrenamiento y el ajuste concretos de los datos médicos sirven para mejorar la precisión de diagnóstico de los chatbots con base en grandes modelos de lenguaje”, concluyen los médicos autores de la investigación.
FUENTE: JAMA Pediatrics / Infobae/ Centro Médico Infantil Cohen/ Redacción Diario las Américas