MIAMI -- A primera vista, la Luna parece uno de los lugares menos hospitalarios para la vida. No tiene una atmósfera respirable, presenta temperaturas extremas y está expuesta a una intensa radiación. Sin embargo, un nuevo estudio publicado en Science Advances plantea una posibilidad llamativa: algunos microorganismos procedentes de la Tierra podrían sobrevivir durante cierto tiempo en determinadas zonas del polo sur lunar.
La investigación, realizada por científicos de la NASA, se concentró en las características del terreno lunar y en cómo la luz solar alcanza las regiones cercanas al polo sur. Allí existen cráteres y otras formaciones que generan áreas que reciben muy poca o ninguna luz solar directa.
Estas zonas de sombra podrían convertirse en pequeños refugios para microorganismos terrestres, especialmente porque quedarían parcialmente protegidas de la radiación ultravioleta, uno de los factores más dañinos para las formas de vida.
Microorganismos que podrían resistir
Los investigadores según plantea el estudio, analizaron distintos microorganismos conocidos por su capacidad para soportar ambientes extremos, entre ellos bacterias de los géneros Bacillus y Deinococcus, así como hongos de los géneros Aspergillus y Fusarium.
Uno de los organismos que mostró mayor capacidad potencial de supervivencia fue Aspergillus niger. El estudio determinó que algunos de estos microorganismos podrían encontrar pequeños espacios donde permanecer viables, incluso en superficies tan reducidas como una huella dejada por un astronauta.
Sobrevivir no significa reproducirse
El hallazgo no significa que la Luna pueda albergar vida terrestre de manera permanente. Los científicos hacen una distinción importante: un microorganismo podría permanecer vivo durante un determinado período sin que necesariamente pueda crecer, reproducirse o establecer una población.
La ausencia de agua líquida estable, las temperaturas extremas y otras condiciones del ambiente lunar dificultan que estos organismos desarrollen una actividad biológica sostenida.
El desafío para las futuras misiones
La investigación cobra especial importancia ante los planes de ampliar la exploración humana de la Luna. El polo sur lunar es uno de los principales objetivos de futuras misiones debido a la posible presencia de hielo de agua en regiones permanentemente oscuras.
Los astronautas, vehículos y equipos enviados desde la Tierra podrían transportar microorganismos de manera involuntaria. Para los científicos, esto plantea un problema de contaminación que podría afectar futuras investigaciones sobre el ambiente lunar.
Una advertencia para la exploración espacial
El estudio destaca así la necesidad de extremar las medidas de protección planetaria antes de aumentar la presencia humana en la Luna. Si microorganismos terrestres lograran permanecer viables en determinados refugios, futuras misiones podrían encontrar rastros de vida que no sean originarios del satélite.
La investigación, titulada "Potential survivable niches for microbial life on the lunar south pole", no demuestra la existencia de vida en la Luna, pero sí plantea una pregunta relevante para la nueva etapa de exploración espacial: ¿cómo evitar que la humanidad lleve accidentalmente vida terrestre a lugares que todavía no han sido alterados por nuestra presencia?.
FUENTE: Con información de Scince Advance