La isla de Curazao, en el corazón de las Antillas Menores, vive un momento estelar dentro de la industria del turismo caribeño, impulsada por el crecimiento en el número de visitantes y nuevas inversiones en la industria hotelera y residencial que, según sus autoridades, permitirán integrar a la comunidad local dentro de un modelo de turismo sostenible.
Con más de 35 playas, un centro histórico adaptado a las necesidades de quienes buscan compras, diversión y gastronomía, y un toque europeo heredado de su vínculo con el reino de los Países Bajos, la isla busca posicionarse con un sello distintivo entre los viajeros.
En conversación con DIARIO LAS AMÉRICAS, Muryad de Bruin, director general de la Oficina de Turismo de Curazao, destacó que la meta del gobierno para los próximos meses es clara: crecer sin perder la identidad.
“Ese es el plan para nosotros: no perder nuestra identidad, porque eso es lo que nos hace únicos. Especialmente, estamos enfocados en invertir en nuestra gente para resaltar nuestros aspectos culturales. Queremos crecer, pero de una manera sostenible y duradera. No queremos un turismo masivo; queremos ese turista que quiere desconectarse y que quiere integrarse con nuestra comunidad”, comentó.
Sobre el crecimiento en el número de visitantes, De Bruin detalló cuáles nacionalidades han impulsado los datos más recientes.
“La sorpresa ha sido Argentina. Hemos pasado de 3.000 visitantes a 23.000 en 2025, y eso es maravilloso. Queremos destacar que no solo somos playa y arena, sino que tenemos una oferta amplia para el visitante. Holandeses, estadounidenses y canadienses están prefiriendo Curazao. Cerramos 2025 con 209.000 turistas norteamericanos, el doble que el año anterior”, precisó.
Ante este panorama alentador, el reto de las autoridades es mantener el ritmo de crecimiento, pero con control.
“Grandes cadenas estadounidenses están desarrollando nuevos centros de hospedaje que permitirán ampliar la oferta para los turistas. Además, eso significa la creación de puestos de trabajo para nuestra gente”, señaló.
En promedio, un turista que visita Curazao escoge pasar al menos siete días en la isla. En ese sentido, De Bruin considera que el destino tiene mucho que ofrecer más allá de sus playas.
“Disfrutar de la comida local, para nosotros, es algo que se degusta y se comparte, y eso es como un punto de partida. Por supuesto, tenemos sol, playa y arena, pero, por ejemplo, un recorrido por Punda y Otrobanda es un elemento distintivo para el turista, que puede disfrutar de restaurantes y tiendas con precios competitivos, además de paseos estupendos. Tenemos 35 playas para el disfrute de la gente, como Kenepa o incluso Klein Curazao, que es una isla ubicada a dos horas en bote y que está deshabitada, con playas vírgenes para los visitantes”, destacó.
Curazao y su participación en el Mundial
En la víspera del Mundial de la FIFA 2026, la isla hará historia al participar por primera vez en la competencia, una celebración que se vivirá dentro y fuera de Curazao.
“Muchas playas y hoteles van a tener watch parties (fiestas para ver partidos), donde no solo vamos a celebrar los juegos de nuestra selección, sino también los de la selección de los Países Bajos. Además, tendremos zonas para que los fans de Curazao puedan disfrutar de los partidos en Houston”, adelantó.
El director de Turismo se mostró optimista sobre el desarrollo y posicionamiento de la isla a largo plazo.
“En cinco años veo a Curazao como un país balanceado, con residentes y turistas conviviendo de forma sustentable y recibiendo al turista que quiere disfrutar de nuestra gente”.