MIAMI.- La diseñadora gráfica e ilustradora colombiana Mildred Bernal es una virtuosa de su área y lo multifacética de su carrera la ha llevado a explorar las lides de la moda desde una perspectiva novedosa, la ilustración textil.
Recientemente, Mildred mostró su obra personal, ilustraciones en tinta y acuarela, en la exposición itinerante del Spanish American Institute
MIAMI.- La diseñadora gráfica e ilustradora colombiana Mildred Bernal es una virtuosa de su área y lo multifacética de su carrera la ha llevado a explorar las lides de la moda desde una perspectiva novedosa, la ilustración textil.
El samán es un árbol de copa ancha que da sombra a medio Valle del Cauca. En 2019, sus ramas se convirtieron en estampados y llegaron a la Semana de la Moda de Barranquilla. La colección se llamó Samanea y la firmó la marca caleña Ítala, pero las ilustraciones que cubrían cada prenda eran de Mildred Bernal Ospina. Ese paso del árbol a la tela, y de la tela a la pasarela, resume bien la obra de esta artista colombiana, que parte de una idea y la hace circular por varios soportes.
La moda llegó a su vida casi como un desafío. Después de años dedicada a la animación y al diseño, la ilustración textil fue, en sus palabras, una “experiencia que me sacó de mi zona de confort”. Su primera colaboración con Ítala, la colección Magia, llevó a la marca a la pasarela de nuevos creadores del Cali Exposhow 2018, el evento de moda más importante de la ciudad en ese momento. Luego vino Bahía Solano, presentada en agosto de 2019 como homenaje al Festival Petronio Álvarez y a la cultura musical del Pacífico colombiano. Ese mismo año llegó Samanea, que valió a la marca el reconocimiento como Diseñador Revelación en Barranquilla.
Vistas en conjunto, las tres colecciones revelan una intención clara. Mildred no dibuja motivos decorativos, sino fragmentos de territorio: la magia como emoción, la costa del Pacífico como identidad sonora y el árbol como memoria regional. Sus estampados funcionan como relatos que se llevan puestos, y en ellos aparece la dimensión más personal de su trabajo: la de alguien que cuenta historias con imágenes.
Ella misma sitúa el origen de esa identidad en Buenos Aires, durante una clase de escritura. “Tuve una especie de epifanía. Sentí como si una verdad fuera revelada ante mí”, recuerda. Durante años le había preocupado que le gustaran tantas cosas a la vez, y aquel día entendió qué las unía. “Todo eso que me gustaba confluía en que yo era una contadora de historias, y la ilustración solo era una excusa para contar todo lo que tenía en mi mente”.
Esa forma de entender la imagen explica su manera de trabajar. “Siempre pienso en términos de proyectos, de cómo una idea se puede ampliar y concebir como un conjunto”, señala. Lo aplicó en el arte conceptual y los personajes de Alfeñique, el piloto de libro infantil con realidad aumentada desarrollado en 2019 por Julieth Paramo, en el marco del Programa Nacional de Concertación Cultural del Ministerio de Cultura de Colombia. Lo aplica también en sus dos cuentos ilustrados, Martina y el Bayan y On the Way to School, que ya están listos para iniciar su proceso editorial. El público infantil es hoy su mayor motivación: quiere que los niños “se atrevan a soñar y a creer en sus sueños”, sin importar su contexto familiar, cultural o económico. Su interés por la narración va más allá del dibujo: en 2018 ganó el segundo lugar en el concurso de dramaturgia Almadrama con A Declaration for the End of the World.
Nueva York ha sido el escenario más reciente de esa búsqueda. Mientras avanza en su formación académica en la ciudad, Mildred mostró su obra personal, ilustraciones en tinta y acuarela, en la exposición itinerante del Spanish American Institute, en una muestra que se extendió entre 2022 y 2023. Fuera del encargo comercial y de la pasarela, el público neoyorquino pudo ver allí su trazo más íntimo, el de las acuarelas y la tinta.
Este año su obra ha llegado también a la música y a la identidad corporativa. Ilustró la portada de This Time It's Personal, el disco más reciente de la banda de Brooklyn Home Bodies, y diseñó los logotipos de Flora de Oro y Flor Morada para la empresa Alero Inversiones S.A., dos marcas con nombres de flores que conectan con el imaginario botánico presente en buena parte de su obra.
A sus 38 años, Mildred Bernal reúne en su trabajo la animación, la moda, la edición, el muralismo, la escritura y el diseño. Esa variedad no le quita coherencia a su obra, porque en todos esos formatos hace lo mismo: contar historias. Desde la variedad de sus talentos se ha convertido en un referente inequívoco de la fusión de disciplinas que juntas armonizan en una trayectoria impecable.
