ESTOCOLMO.- La Academia Sueca dejó la boca abierta este año cuando su secretaria Sara Danius anunció al ganador del Premio Nobel de Literatura, Bob Dylan. Unos celebraban y otros maldecían mientras el jurado se frotaba las manos. Porque si hay algo que le venga bien a la Academia es conceder premios que sean controvertidos y, sobre todo, que lleguen totalmente por sorpresa.
Sin embargo, pronto quedó claro que la elección del poeta del rock estadounidense haría correr aún más ríos de tinta: durante semanas, Dylan mantuvo silencio sobre su distinción. Y tampoco irá a recoger el premio este sábado a Estocolmo.
Mientras el resto de galardonados a excepción del de la Paz, que se entrega en Oslo van a Estocolmo, donde el rey Carlos XVI Gustavo de Suecia les entregará sus medallas, Dylan tiene "otras obligaciones", aseguró.
Pero, ¿cuáles? También al respecto calla el músico de 75 años, el primer compositor de canciones en recibir el premio por sus "nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición musical estadounidense". Su web oficial apunta la próxima fecha del calendario de su gira el 3 de mayo de 2017.
Para la Academia sueca, la ausencia de Dylan el sábado es sólo la punta del iceberg. Ya el hecho de que tras anunciar el premio no pudieran localizar a Dylan provocó enfado, como dejaron entrever los propios académicos, normalmente muy discretos.
"Si próximamente, digamos el mes que viene, no se comunica, entonces me parecerá maleducado y arrogante", dijo el jurado del Nobel Per Wästberg a finales de octubre.
Apenas una semana después, el galardonado se hizo por fin oír, aunque por medio de una carta.
La reacción es acorde con el estilo de Dylan, que lleva décadas evitando ese tipo de actos públicos y rechaza las entrevistas. Sin embargo, se mostró conciliador al señalar en el último minuto que sí ha preparado un discurso de agradecimiento que será leído el sábado durante el banquete posterior a la ceremonia de entrega, y al que acuden todos los galardonados además de la familia real sueca y miembros del Gobierno y el Parlamento.
Sin embargo, la persona encargada de leerlo sigue siendo un secreto, dijo la Academia poco antes del acto.
Un pequeño consuelo será la actuación de su compatriota e icono del punk Patti Smith, que interpretará el éxito de Dylan A Hard Rain’s A-Gonna Fall".
No es una mala opción, dice una fuente interna, que cree que la Academia hace tiempo que ha perdonado a Dylan: "Todos están contentos", aseguró en condición de anonimato.
Ahora, la comunidad del Nobel apuesta por que Dylan se deje ver en Estocolmo a comienzos de año. "Espero que Bob Dylan haga lo que tenga ganas de hacer", señaló Sara Danius a la radio sueca tras la negativa de la estrella del rock a acudir a la capital sueca en diciembre. "Sería fantástico que diera un discurso". Pero Danius se alegraría también de una "aparición de cualquier tipo".
No está claro si se cumplirá su deseo. Lo que está claro es que los galardonados tienen que ofrecer su discurso de aceptación hasta medio año después del anuncio del premio, una condición indispensable para recibir el Nobel.
Puede ser por video, como hizo por ejemplo la escritora canadiense Alice Munro, ganadora del Nobel en 2013, que no se sentía en condiciones de hacer un largo viaje cruzando el Atlántico.
Danius tiene la esperanza de homenajear a Dylan en persona y aún no la ha abandonado. Hay "buenas opciones", cree la jefa de la Academia.
FUENTE: dpa