La cuenta oficial de la familia real británica, @theroyalfamily, envió sus mejores deseos a Meghan Markle por su 39 cumpleaños hoy a primera hora de la mañana. Posteriormente, le siguieron las felicitaciones de @clarencehouse, la residencia del príncipe Carlos y Camila de Cornualles, y de @ kensingtonroyal, la cuenta oficial del príncipe Guillermo y Kate Middleton, duques de Cambridge.
La nueva vuelta al sol de Meghan Markle se convirtió en tendencia este martes, gracias al uso de las etiquetas #HappyBirthdayMeghan y #HappyBirthdayMeghanMarkle en las redes sociales, especialmente Twitter, donde muchos internautas la posicionaron a punta de buenos deseos, gifs y hasta memes.
Estas felicitaciones de los Windsor a la exactriz llegan tras las revelaciones del libro Finding Freedom: Harry, Meghan and Making of a Modern Royal Family, que saldrá a la venta el 11 de agosto, pero del que ya se adelantaron partes en The Times que daban cuenta de los conflictos familiares de los Windsor con los duques de Sussex.
En los medios británicos se han visto estas felicitaciones como una maniobra para anular la imagen de enemistad hacia el príncipe Harry y Meghan Markle tras su renuncia a ser miembros activos de la familia real británica.
Meghan cumple 39 años tras un momento muy convulso de su vida, pero parece que le ha llegado la calma mientras sigue su batalla contra los tabloides británicos. Confinada en Los Ángeles, su renuncia el pasado enero abrió un nuevo horizonte para ella y su marido que la crisis del coronavirus no ha dejado definir.
La fundación benéfica con la que pretenden operar está aún por crearse, su trabajo en el mundo del entretenimiento, si es que pretende retomarlo, está en stand by, y el glamour de los focos de Hollywood también está apagado por la pandemia.
Dos periodistas británicos, Omid Scobie y Carolyn Durand, se apoyaron en fuentes cercanas –y no de Meghan y Harry, como se había señalado antes– para ofrecer una mirada a las intrigas detrás de la renuncia de los duques de Sussex.
El libro “pone al descubierto la amargura y las luchas internas que sintieron Harry y Meghan y los llevaron a renunciar”. Según se expone, la popularidad de los nuevos duques de Sussex se vio como una amenaza para el resto de los Windsor y “la vieja guardia”, como se refiere el libro al personal del palacio de Buckingham, decidió que “necesitaban ser controlados”.
FUENTE: REDACCIÓN