MIAMI.- Marita Astete comenzó su vida en Miami siendo mesera de un humilde restaurante peruano, y hoy es la propietaria de una de las marcas gastronómicas más reconocidas en Estados Unidos, Aromas del Perú, restaurante con cinco sedes en el sur de la Florida, y gracias al cual es reconocida como embajadora cultural de su país.
“Mis recetas del Perú es un homenaje a mi abuela, que en paz descanse. Estoy en el rubro gastronómico hace más de 25 años y todo ha sido gracias a ella, que fue mi mejor maestra y con quien desde niña comencé a cocinar comidas típicas”, dijo la empresaria oriunda de Chimbote, puerto ubicado en la costa de Perú.
“En este pueblito mi abuela tenía una tienda de abarrotes. Así se les conoce en el Perú a las bodegas pequeñas donde se vende arroz, pan, etc., y cuando ella cocinaba me dejaba encargada de la tienda y ahí me enseñó a ahorrar en una cajita de fósforos donde apenas cabía el dinero. Es decir, aprendí desde muy niña a trabajar, a administrar el dinero, y a gestionar cómo utilizarlo”, dijo Astete.
Cumpliendo el sueño americano
Pronta a inaugurar su sexta sede de Aromas del Perú en Pompano Beach, Marita Astete también se desempeña como directora de la Fundación Aromas del Perú, organización con la que brinda ayuda social a niños en extrema pobreza.
“Yo pude llegar a este país y transformar mi destino, pero hay muchas personas que no tienen esa posibilidad. Mi abuela fue una mujer de una vida muy dura, fue una heroína, como todas esas madres que desde nuestros países sacan adelante solas a sus hijos. Por desgracia, nunca pude traerla a Miami para que viera mis logros. Ella nunca quiso dejar su país, y pasó ahí sus últimos años con alzheimer. Era una mujer muy territorial, y muy apegada a su casa, pero gracias a Dios aquí tengo a mi madre que vive conmigo desde el año 2010”.
Mis recetas del Perú es el segundo libro de Marita Astete, el primero fue El aroma del éxito, en el que comparte su historia de lucha como inmigrante y su rol como embajadora de la gastronomía peruana en el mundo.
“La cocina peruana es una fusión maravillosa porque tenemos los sabores de la inmigración japonesa, española, italiana, y nuestros sabores indígenas autóctonos. Como embajadora quiero preservar esas sazones que son tan típicas nuestras”, dijo la empresaria quien abrió la primera sede de Aromas del Perú el año 2003, y quien reconoce estar renaciendo en medio de la pandemia.
“La pandemia ha sido muy dura. De hecho, cuando comenzó estuve dos semanas muy mal, incluso terminé en el hospital a causa del estrés, la incertidumbre, y la preocupación. Tuve que despedir empleados que llevaban 18 años trabajando conmigo y eso es lo que más me dolió…”
“Pero como todo en la vida, hay que cerrar ciclos y renacer. Fue gracias a la pandemia que volví a cocinar e impulsé mi canal de YouTube a través de mi programa ‘Cocinando con Marita’, y volví a escribir. Fue un momento de mucha sensibilidad”, dijo la autora, quien también a raíz de la pandemia salió de las sombras y comenzó a visibilizar su historia como empresaria e inmigrante.
“Llevo apenas un año dando entrevistas. Antes no lo hacía, no me gustaba, pero en medio de la pandemia me dije a mi misma: ‘Yo construí mi marca, mi logo, escogí mis colores corporativos, y lo hice sin saber nada de marketing y redes sociales’. Hoy tengo una empresa de casi 20 años que he sostenido gracias a la educación continua, y me siento muy contenta con lo que estoy viviendo”, dijo la empresaria que actualmente prepara un proyecto enfocado en la alimentación saludable.
“Tenemos que romper los límites, es tiempo de sacar provecho y dejar aflorar nuestros talentos. Hay que aprovechar que existen las redes sociales, y lo más importante, no sabotear nuestros sueños”, finalizó.
Si desea saber más de Marita Astete, visite su perfil en Instagram @marita.astete.