MIAMI.- La huelga que realizan los guionistas de Hollywood ya empieza a cobrar sus primeras víctimas en la industria. Se trata de la quinta y última temporada de la serie de Netflix Stranger Things, proyecto que queda suspendido hasta nuevo aviso por la protesta.
Los creadores y productores ejecutivos de la serie Matt y Ross Duffer, conocidos como los hermanos Duffer, informaron a través de una publicación en la cuenta de Twitter oficial de la serie que el rodaje no iniciará hasta que se llegue a un acuerdo justo.
"Aquí los Duffer. La escritura (de guiones) no se detiene cuando comienza el rodaje. Si bien estamos emocionados de comenzar la producción con nuestro increíble elenco y equipo, no es posible hacerlo durante esta huelga. Esperamos que se llegue a un acuerdo justo pronto para que todos podamos volver al trabajo. Hasta entonces, cambio y fuera", escribieron.
Desde hace una semana, el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA por sus siglas en inglés) inició una huelga con el objetivo de que los escritores de proyectos audiovisuales de las grandes productoras de Hollywood, así como plataformas de streaming como Netflix y Disney+, otorguen mejores compensaciones salariales.
La protesta inició luego de que la Alianza de Productores de Cine y Televisión (Amptp por sus siglas en inglés) informara que cerraron las negociaciones junto al Sindicato de Guionistas de Estados Unidos sin un acuerdo. Ante esto, el WGA informó en su cuenta de Twitter que los miembros de su junta votaron unánimemente para que se iniciara la huelga.
"Las respuestas de los estudios a sus exigencias han sido totalmente insuficientes dada la crisis existencial que atraviesan los escritores", informó el sindicato.
Si no se llega prontamente a un acuerdo, la huelga causará que los programas nocturnos de entrevistas se paralicen, así como que el rodaje o estreno de series y películas sufran grandes retrasos.
El último conflicto de este tipo que vivió Hollywood fue en 2007, cuando los guionistas pararon por 100 días. Este hecho le costó a la industria de Los Ángeles unos 2.000 millones de dólares.
FUENTE: REDACCIÓN