WASHINGTON.- La Phillips Collection de Washington explora su obra insignia, El almuerzo de los remeros de Renoir, en la muestra Renoir and Friends que abre hoy: más de 40 piezas del pintor y sus contemporáneos procedentes de museos de todo el mundo.

Un año y medio después de abrir su museo, el primero de arte moderno de EE.UU., Duncan Phillips adquirió por 125.000 dólares una de las grandes obras del impresionista francés Pierre-Auguste Renoir, Le déjeuner des canotiers (1881), El almuerzo de los remeros.

Era 1923 y quedaban todavía seis años para que abriera el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York.

636430050489382270.jpg
Fotografía cedida por la Phillips Collection de Washington de la obra "A Man Docking His Skiff (1878)".
Fotografía cedida por la Phillips Collection de Washington de la obra "A Man Docking His Skiff (1878)".

Desde entonces, como predijo Phillips, el célebre cuadro de Renoir es la carta de presentación de la exquisita colección de la pinacoteca: una de las mejores de impresionismo y de arte moderno estadounidense y europeo del mundo.

Cita obligada para los amantes del arte, la Phillips Collection consigue con el imán de su imponente Renoir atraer, además, al turista y convencerle de pagar 12 dólares de entrada en una ciudad donde las grandes pinacotecas, del Instituto Smithsonian, son gratuitas.

Desde hoy todos tendrán un motivo más para acercarse al museo privado más querido de la ciudad: la exposición Renoir and Friends explora el proceso de creación de la obra maestra del pintor e ilustra las historias del diverso círculo de amigos que le inspiró.

Hasta el 7 de enero de 2018 podrán verse más de 40 piezas del pintor y sus contemporáneos procedentes de colecciones públicas y privadas de todo el mundo.

636430053729346270.jpg
Fotografía cedida de la obra "A Dance in the Country (1883)".
Fotografía cedida de la obra "A Dance in the Country (1883)".

Entre los grandes reclamos de la muestra se encuentra la pintura de Renoir Danse à la campagne (1883), Baile en el campo, del Musée d'Orsay de París y en la que, como en "El almuerzo de los remeros", apareció su esposa y musa frecuente Aline Charigot.

La exposición también reúne un rico espectro de trabajos de su amigo, pintor y coleccionista Gustave Caillebotte, amante de los barcos al que Renoir retrata también en El almuerzo de los remeros.

El proceso de creación de la célebre obra ha estado siempre rodeado de un cierto misterio sobre el que la Phillips Collection quiere ahora poner luz con una sala dedicada a las pesquisas sobre cómo se gestó esta pieza icónica del impresionismo.

"La inspección de la superficie del cuadro con diversas técnicas revela numerosos cambios que el artista hizo mientras pintaba el cuadro", explicó la directora de conservación del museo, Elizabeth Steele.

Los que visiten la exposición podrán explorar por primera vez el desarrollo de la obra a través de completos paneles interactivos.

La pintura de Renoir retrata una escena que nunca tuvo lugar fuera de la mente del pintor, pero ahora sabemos que sus protagonistas sí eran reales.

El almuerzo de los remeros transcurre en la terraza de un popular restaurante parisino, Maison Fournaise, situado en la ribera del Sena y muy popular entre los habituales de los paseos en bote.

Entre las 14 figuras que aparecen están la esposa de Renoir, Aline Charigot, su amigo y pintor Gustave Caillebotte, y Alphonse Fournaise Jr., de la familia dueña del restaurante.

"Captura la esencia de la viveza de la vida y los placeres de hombres y mujeres almorzando junto al río en un festivo caluroso, la intermitente brisa moviendo el toldo y la conversación general pasando a ser más importante que el postre", describió Phillips en 1914, antes de adquirir el cuadro.

La pintura también refleja la naturaleza cambiante de la sociedad francesa de mediados y final del siglo XIX: el restaurante reúne a personas de diferentes clases, el grupo diverso que daba forma a la nueva sociedad parisina.

Los que no puedan visitar la celebración de esta gran obra en la Phillips este otoño, podrán de todas maneras admirarla en cualquier otra visita a la pinacoteca, en una pequeña sala que permite sentir por unos minutos lo que sería tener un Renoir en casa.

La Phillips Collection continúa donde comenzó, en la mansión de su fundador en el coqueto barrio de Dupont Circle: un edificio de estilo neocolonial británico de 1897 registrado como lugar histórico nacional.

En sus salas se exhiben, sin la ostentación y grandilocuencia de otras grandes pinacotecas, obras clave de Renoir, El Greco, Vincent van Gogh, Henri Matisse, Claude Monet, Pablo Picasso, Georges Braque, Pierre Bonnard, Paul Klee, Jacob Lawrence y Georgia O'Keeffe.

FUENTE: EFE

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario