MIAMI.- Tras un año de mucho éxito en el que cumplió varias de sus metas, la presentadora de televisión María Celeste Arrarás despide el 2017 convencida de que aprendió a valorar más lo que posee y con la certeza de que los próximos tiempos e traerán buenos momentos.
DIARIO LAS AMÉRICAS entrevistó a la conductora de Al rojo vivo para conversar sobre lo que deja con el 2017 y conocer cómo iniciará el nuevo año.
¿Cómo despide el año 2017?
En el ámbito personal ha sido un año bien productivo en muchos sentidos y en el que he podido cumplir algunos sueños como el de visitar Galápagos. También logré encaminar a mis hijos en varios sentidos y que cada uno de ellos escogiera la carrera que quiere cursar.
Con respecto al trabajo también estoy muy contenta con todo lo que hemos logrado como traer nuevas personas al equipo. Queremos seguir trabajando fuerte para que la audiencia tenga un producto de calidad.
Con una trayectoria tan extensa ¿cuál es la clave para mantenerse en la preferencia del público?
Creo que eso nace desde adentro. La pasión que uno siente por la vida no puede imponerse, es algo natural y en mí es muy común. Yo siento pasión por todo lo que hago; ya sea desde hacer algo en la casa hasta organizar un viaje. Le pongo el corazón a todo y eso ayuda a que las cosas dejen de ser rutinarias.
Todo eso se proyecta en lo que eres y tu reflejo es apreciado por cada una de las personas que está del otro lado de la pantalla. Si no te muestras satisfecha y contenta con lo que haces, simplemente la gente cambia de canal.
¿Qué significa ser una mentora para las nuevas generaciones de periodistas?
Es la satisfacción más grande que tengo de esta carrera, y significa que cuando termine mi periodo como presentadora voy a continuar vigente a través de todas las personas que he tenido el gusto de ayudar. Me encanta verlos en la pantalla y sentir que han crecido como profesionales.
¿Cuál es el reto más grande al que se enfrenta un presentador de televisión?
El reto más difícil que tiene cada presentador es cuando está en la televisión y tiene alguna situación personal delicada. Es aquí cuando hay que ponerse fuerte y continuar como si nada hubiera pasado, porque no se puede bajar la calidad del trabajo.
¿Cómo es el trabajo que se realiza detrás de cámaras en Al rojo vivo?
La audiencia ve el producto final que es el resultado del trabajo de cerca de 400 personas que han estado desde temprano investigando para tener los reportajes más completos y las noticias actualizadas. Ahí hay técnicos, productores, presentadores, reporterosy muchos más. Ellos son como una orquesta.
Yo espero que la gente se quede con algo del show y que puedan compartirlo con sus seres queridos.
¿Es difícil ser una figura pública?
Para mí nunca lo ha sido porque no le doy importancia. Yo soy igual tanto delante de las cámaras como en mi vida diaria. El secreto está en ser genuino y no aparentar lo que no eres.
¿Cuáles son las cosas cotidianas que más disfruta?
Me encanta hablar con mis hijos y que ellos me consulten sobre sus inquietudes, que es una de las cosas más difíciles hoy en día. También disfruto jugar con mis perros, levantarme en la mañana y ver el jardín de mi casa, que me da paz y me inspira.
¿Cuáles son sus propósitos para el 2018?
Quiero ahorrar mucho más, aunque me considero una persona ahorrativa que le ha inculcado eso a sus hijos. Gracias a eso he podido pagar mi casa y no tener deudas.