MIAMI.- Hacer música, vivirla y soñarla. Es así que Yusa logra traspasar la barrera cultural y se apega a ese arte que puede, a través de la fusión de ritmos y la compañía de la lírica, construir su universo melódico. Y es la diferencia en su estilo y en su manera orgánica de crear lo que la distingue y sitúa a la cabecera de un movimiento cultural que tiene también un arraigado compromiso social.

Con la destreza que la caracteriza, la multinstrumentista llega a Miami para presentar un concierto único este sábado a las 11:30 p.m. en It Lounge, como parte de las iniciativas culturales que impulsa el proyecto Vedado Social Club.

“Estoy muy feliz de presentarme en Miami. Para este concierto estaré acompañada de una banda estelar compuesta por músicos extraordinarios como Hilario Bell en el drums, Heriberto Rey en la guitarra eléctrica y Omar Hernández en el bajo. También tendré dos invitados especiales que son grandes amigos: Pavel Urquiza y Boris Larramendi”, señaló.

¿Qué sucederá en esta presentación?

En este concierto también tocaré algunos temas nuevos del disco que estoy preparando y recorreré los temas que me identifican. Siempre es muy lindo tener la oportunidad de tocar con amigos y sobre todo, como yo llamo, ser parte de las conspiraciones a favor que me permiten celebrar la vida y adentrarme en la propuesta cultural de Miami.

¿Cómo es la audiencia en Miami?

Todos los públicos son diferentes, pero el de esta ciudad es muy ávido y siempre espera cosas nuevas. Creo que ellos son una consecuencia de lo que sucede en La Habana. Este encuentro será interesante porque asistirá mucha gente que no veía desde hacía mucho tiempo y músicos con los que no había podido trabajar.

¿En qué está enfocada Yusa?

Ahora básicamente estoy terminando los temas de la nueva propuesta que tiene que ver mucho con el despliegue de instrumentos que hago sobre el escenario con el tres, el bajo, la guitarra y el piano. Son canciones que varían en cuanto a concepto de formato y cada una representa un estado de ánimo. Este disco tiene que ver también con el reencuentro de viejos amigos y eso es lo que más me estimula en estos momentos.

¿Qué representa la música de Yusa?

La música que hago representa mi vida diaria. Mis canciones parten del amor y básicamente de mis propias preguntas y necesidades. Los estímulos para componer están en la calle, en la propia vida. Lo importante es poder ser consecuente con lo que yo soy y de encarnar en cada momento lo que corresponde.

¿Cuál el sentir de su arte?

La idea es que cada persona que me acompañe y sea parte de mi música pueda sentirse identificada con los temas que propongo, que tienen que ver con todo: lo social, el amor y el desamor. Creo que la música tiene que ver con liberarse a nivel expresivo y ser consecuente con lo que uno hace.

¿Qué es lo mejor que ha hecho a través de la música?

Lo más importante es no dejar la música, que siempre ha sido mi modo de vida. Lo más valioso también ha sido ser generosa con mis responsabilidades, pero sobre todo disfrutar de la música y sentirme bien con ella para poder exorcizar mis propios fantasmas. Creo que el hecho de tener la posibilidad de seguir dedicándome a esto es una suerte de vida.

¿Qué ha sido lo que más le ha aportado?

Lo mejor de ser músico es poder incorporar nuevos ritmos y nutrirme de cada recorrido que he hecho, de cada artista que he conocido y del arte que he podido conocer. Me gusta que mis trabajos sean discos objetos, y por eso siempre trato de contar con el trabajo de artistas plásticos, para que tengan una propuesta visual.

¿Cómo se define Yusa?

Yo no tengo etiquetas. No represento el folclor cubano, sino a mi propia música que es la que tiene que ver conmigo y es un poco esa mezcla de todas las culturas que han llegado a mí. Al tener tanta riqueza musical en la isla he podido apropiarme de lo que me sirve para crea mi propia música, y eso es lo que más me define como artista en el mundo entero. En mi música hay géneros desde el danzón hasta el folclor, el jazz y el funk, y todo eso es parte del sonido que hago.

¿Cómo llega a sentir necesidad de componer?

Hacer música para teatro fue lo que marcó mis inicios en la composición, en lo que ya había incursionado pero de forma íntima. Cuando conocí a Domingo Candelario, que estudiaba dirección de teatro, comencé a interesarme por componer y a hallar similitudes entre el lenguaje teatral y lo que yo quería decir. Entonces me sentí estimulada por ese arte, por lo efímero del momento y la infraestructura del teatro.

¿Cómo ha transcurrido este tiempo?

Han sido años intensos y maravillosos porque he podido compartir con músicos que respeto mucho. Es una riqueza que agradezco todos los días. Verdaderamente la música es la única que hace que no existan los límites ni las fronteras, y eso también hace que se eleve y sea un mejor lugar para estar ¿Qué más se puede pedir?

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario